Independiente no pudo ganar, pero sigue prendido al torneo

Independiente tenía la chance de ganar y alcanzar, al menos momentáneamente, a River en la punta, pero el equipo de Jorge Almirón fue de mayor a menor y apenas consiguió empatar agónicamente 1-1 con Defensa y Justicia. Sebastián Penco, el gol del conjunto local.




La gente se agolpó en el Libertadores de América y si bien el Halcón era un rival de cuidado, había cierta tranquilidad entre los hinchas. Más aún, porque en el pasado reciente fue uno a los que el Rojo había derrotado con menos plantel en la Segunda División.

Sin embargo, el partido en el primer tiempo se presentó complicado. Bastante parejo fue el trámite. Ambos equipos contaron con facilidades a la hora de quebrar la defensa rival. Por el lado del local, Claudio Riaño marró un mano a mano tras un gran pase de Daniel Montenegro. El mismo Rolfi tuvo su chance también. Incluso Pizzini, Pisano y Mancuello probaron de afuera, todos sin puntería.

El visitante, por su lado se amparó para atacar en la versatilidad de Ciro Rius y Brian Fernández. Ambos encontraron huecos a espaldas de Belocq y desde allí complicaron la realidad de la defensa del Rojo. Así fue como, entre otras jugadas en las que incluso Diego Rodríguez tuvo que salvar al equipo, Rius tuvo quizás la más clara. Su remate se estrelló en el travesaño, a los 31 minutos.

Así las cosas, el Rojo se despertó, pero le costó crear en los últimos metros. Tuvo situaciones para abrir el marcador, incluso en el final del primer tiempo aunque faltó contundencia.

En el complemento la cosa fue distinta. Más aún con la apertura del marcador por parte de Mariano Barbieri. Sí, Defensa y Justicia a los 11 minutos silenciaba el estadio con un cabezazo que se coló en el arco del Ruso. Antes, a los 5 exactamente, el Rolfi tuvo su gol. Gran jugada de Mancuello, para que Montenegro al enfrentar a Pellegrino pateara al bulto y le simplificara todo al arquero.

El panorama era complicadísimo. Para colmo, Almirón ya había hecho ingresar a Martín Lucero por Claudio Riaño, algo que fue definitivamente en contra para las aspiraciones del Rojo. No por la decisión del entrenador, si no por el rendimiento del delantero goleador de la B Nacional. Y, luego, sacó a Pisano para que Martín Benítez haga la banda derecha.

A los 25 minutos, mientras Independiente no tenía fútbol ni ideas, Almirón decidió apostar al pelotazo y a la altura en el área. Por eso mandó al terreno de juego a Sebastián Penco. Aunque sacó a Montenegro. Si bien el Rolfi tampoco había tenido una buena tarde, el equipo necesitaba gente que la tenga y creara opciones.

Lo cierto es que en los últimos 20 minutos el partido fue pura desesperación. Independiente yendo a buscar sin ideas, con orgullo y mucho pelotazo que salía directamente desde los defensores. Por su parte, Defensa y Justicia intentando alguna contra que casi no llegó, salvo un mano a mano que directamente el delantero la tiró afuera.

Con más vergüenza que otra cosa, el Rojo empujó y a los 46 minutos, tras un tiro de esquina y mil rebotes logró el empate agónico gracias a un terrible derechazo del salvador Penco. Sí, el delantero con más gol del equipo, volvió a salvar la derrota.

Quedaban algunos minutos de alargue. En esos, Benítez logró desbordar y metió el centro rasante al que no llegó ningún compañero, porque de haber sido así el Rojo se hubiese quedado con las tres unidades y la punta del torneo. Pero no se dio, el equipo no dio la talla.