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la historia de la amistad de tigre y moron

la amistad de la hinchada de tigre y moron.
















En el fútbol de Ascenso, algo muy habitual son los enfrentamientos entre hinchadas. Uno de los motivos principales es que muchos equipos tienen la misma zona de influencia en los barrios y la división del fanatismo de la gente suele provocar odios. Sin embargo, la utopía de ver a dos hinchadas festejando juntas será una realidad el sábado, cuando se enfrenten Tigre y Deportivo Morón. Para la gente del Matador y del Gallo esto no tiene nada de especial; sin embargo, para los extraños no deja de sorprender la amistad que se cultiva entre ellos desde 1975.

Todo por un policía. Si bien la relación entre las hinchadas de Tigre y de Morón en su comienzo estuvo marcada por las luchas cuerpo a cuerpo y las peleas con piedras y palazos varios, como en toda historia de amor hubo un día en que el rumbo cambió de manera rotunda. Ese momento clave fue en 1975, cuando se enfrentaron en Morón por un partido correspondiente al torneo de Primera B. Para no perder la costumbre, las hinchadas se encontraron antes de que comience el partido y se dieron con todo.

Pero en el entretiempo, una mala jugada de un oficial de la Policía generó una amistad que parece eterna: cuando los jugadores estaban en el descanso, el policía -que estaba borracho y casi no podía mantenerse en pie- le apuntó a una pelota que pasó muy cerca de él. La gente del Matador no podía creer lo que había visto y empezó a burlarse. Pero el uniformado no soportó las cargadas de los hinchas y realizó varios disparos hacia la tribuna visitante. Uno de ellos hirió en el pecho a una de las personas presentes, apodado el Negro Zamora, quien fue internado -recién se recuperó luego de permanecer varios meses en grave estado-. Ante este hecho, la reacción de la barra de Tigre no se hizo esperar y no dudó en comenzar a pelear contra la Policía. Cuando la hinchada de Morón se dio cuenta de lo que estaba pasando, se "solidarizó" y empezó a cantar "y pegue, y pegue, y pegue Tigre pegue...".

En medio de los incidentes, la Policía detuvo al oficial borracho y lo trasladó a la comisaría al ver que las dos hinchadas intentaban destruir el sector de vestuarios buscándolo para vengarse. El partido, que estaba empatado cero a cero, obviamente fue suspendido. Pero la guerra contra la Policía recién empezaba.

Al enterarse de que el oficial agresor se encontraba en la comisaría, las hinchadas del Gallo y del Matador decidieron poner la piedra fundamental de lo que hoy es su gran amistad: compartieron los camiones en los que había llegado la gente desde Victoria y se dirigieron a la seccional para hacer justicia por mano propia. Cuando llegaron allí, intentaron tomar la dependencia y solamente la represión por medio de disparos al aire pudo calmar los ánimos.

Desde ese momento, la amistad no paró de crecer y los vínculos se fueron estrechando. Por eso, comenzó a ser habitual ver a hinchas de Morón alentando a Tigre y viceversa. Algo que también es muy común es el intercambio de camisetas y de banderas


Un descenso Nos unió más

El Gallo bajó a la C al perder con el Matador en 1977: no pasó nada.

El momento más triste de la amistad que viven los hinchas de Tigre y de Morón lo vivieron en 1977, cuando el Matador, muy a su pesar, le ganó en Victoria al Gallo y lo condenó al descenso a la Primera C.

Tigre venía haciendo una campaña muy buena, en cambio Morón necesitaba ganar para alejarse del fondo de la tabla. Sólo faltaban tres fechas, pero ocurrió lo peor para los del Oeste: con la cancha llena, el equipo de Victoria no perdonó y ganó el partido por uno a cero. Teniendo en cuenta que la amistad apenas tenía un par de años, algunos pensaron que con esta derrota del Gallo, la cosa no iba a durar. Pero más allá del resultado, después del partido las hinchadas de ambos equipos se fueron juntas de la cancha para comer un asado y siguieron viéndose en la semana.

Por supuesto esta amistad iba a traer sus consecuencias ya que tanto Tigre como Morón tenían algunos aliados. Por ejemplo, en un partido que jugaron Morón y All Boys, los del Albo insultaron a Tigre; por eso, inmediatamente pasaron a ser enemigos del Gallo. Lo mismo pasó cuando jugaban Tigre y San Miguel y a la gente del Trueno Verde se le ocurrió insultar a Morón: Tigre no perdonó y nació el odio.

Fragmento del Diario Ole 11/10/1998

Fue increíble ver tantas camisetas de Morón entre los hinchas del Matador y de Tigre entre la gente del Gallo. Todo fue una fiesta en la que se aplaudieron y cantaron permanentemente unos a otros. Pero sin dudas el momento más emotivo se vivió cuando terminó el partido. Todos los jugadores de Tigre fueron a la tribuna visitante y les tiraron sus camisetas, y los jugadores de Morón hicieron lo mismo con la tribuna del Matador. Estos gestos fueron aplaudidos durante varios minutos por los siete mil hinchas que llegaron hasta Victoria. Sin importar quién había cantado victoria.

Pero si de festejos se trata, el plato fuerte llegaría dos horas después. Se hizo un asado para doscientas personas en las que los hijos de los hinchas de Tigre le regalarían una plaqueta a los hijos de los de Morón con la siguiente inscripción: "La barra del siglo veintiuno: de nosotros depende que esta amistad perdure en el tiempo".



fuente:
www.portigrevivo.com.ar
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