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La historia del futbolista argentino que pelea por su vida

La historia de Maxi Kondratiuk, el futbolista que pelea por su vida

Un ex jugador de Gimnasia LP y el ascenso, de 30 años, quedó en silla de ruedas y sin poder hablar por padecer un extraño problema de salud



Hace 12 años su mirada se llenaba de ilusión y su cuerpo de nervios al debutar en el club donde realizó todas las inferiores. Gimnasia , comandado por Timoteo Griguol, era el primer paso para una vida llena de sueños con el afán de triunfar en el fútbol. Hoy, su historia es otra. Padre de un niño de 5, no lucha por su carrera, sino por su vida. A los 30 años, se enfrenta al rival más difícil que le tocó: el síndrome de Wilson, que deteriora su salud y lo obliga a estar en silla de ruedas y usar una computadora para poder hablar.

Nacido en Berisso, Maximiliano Kondratiuk debutó en Primera a los 18 años en el Clausura 2003 en una victoria del Lobo por 1 a 0 frente a Chacarita. Llevaba el 36 en la espalda y reemplazó a Germán Castilla, luego de toda una carrera de inferiores en el club tripero. De buen porte físico y considerado un "rústico", este marcador central comenzaría un periplo entre la reserva de Gimnasia y el ascenso, categoría en la que estuvo en Atlanta, San Martín de San Juan -donde logró el ascenso a Primera en la temporada 2006/2007- y Villa San Carlos, el club de Berisso, hasta probar suerte en el ascenso del fútbol italiano.

En Italia, es donde comenzó la lucha por su vida. En 2011, empeoró su estado de salud, con problemas de hígado por los cuales se realizó estudios y consultas que no dieron un resultado acertado. Maximiliano estaba sin club. En diciembre de ese año, volvió a la Argentina, pero tuvo que comenzar una aventura por instituciones médicas, ya lejos de la pelota: el Hospital San Juan de Dios en La Plata, el Hospital de Clínicas y el Hospital Italiano, donde le dieron un diagnóstico tan malo como desconocido. Padecía el Síndrome de Wilson.

Su lucha es el día a día

Maxi, ya retirado por sus problemas de salud, está en silla de ruedas, sin poder hablar, comunicándose a través de una computadora y acompañado por sus hermanas Marcela y Vanesa, sus amigos y bajo el cuidado de enfermeras las 24 horas. Está en la casa que pertenecía a su padre, quien se encuentra internado en una residencia geriátrica en Berisso. Quizá por su bajo perfil, su historia llegó al mundo del fútbol y los medios hace muy poco tiempo.

El jugador sufrió hace tres meses un bajón físico y anímico por el cual debió internarse en el Hospital San Juan de Dios, en La Plata, que finalizó con el ex deportista en una silla de ruedas. En una entrevista con canchallena.com, Marcela, la hermana, confirmó que su "estado de ánimo mejoró considerablemente a partir de los mensajes de sus ex clubes y compañeros". Justo en un momento donde se pone en debate la solidaridad del mundo del fútbol este lamentable hecho demuestra con qué velocidad y pasión los jugadores se mueven y preocupan todos los días por un colega.

Uno de los primeros en enterarse fue Pedro Troglio, ídolo y DT tripero, quien se comunicó inmediatamente con la familia del jugador (con quien compartió plantel en el 2003) y ayudó con trámites del Ministerio de Desarrollo Social, dinero y algunos contactos. Esta solidaridad se expandió a todos los jugadores. Cuando la hermana fue consultada por canchallena.com sobre quién era el que más colaboró, fue contundente: "Si te dijera un jugador, te estaría mintiendo. Es incontable la cantidad de amigos, compañeros y dirigentes que se acercaron o que se preocupan y llaman todos los días".

La semana pasada, dirigentes de Atlanta se acercaron a la casa de Maximiliano, el plantel de Patronato de Paraná firmó dos cartas dirigidas a Futbolistas Argentinos Agremiados y a la Asociación del Fútbol Argentino. Solicitaron la intervención de ambas entidades para apoyar y colaborar con esta lucha que atraviesa la familia Kondratiuk.



"A veces está súper lúcido pero el cuerpo no le responde"
Esta enfermedad no tiene cura. Sólo se intenta que el daño causado sea el menor posible. Una de las soluciones a futuro deberá ser un trasplante de hígado, pero la familia afirma que se convirtió en una necesidad de plano secundario: la prioridad es el problema del habla y la ayuda neurológica. Es por esto que el ex futbolista de Atlanta se encuentra bajo el cuidado las 24 horas de enfermeras y consume una serie de medicamentos, entre los que se encuentra uno especialmente traído de Inglaterra para esta enfermedad. Esta medicación es proveída por el Ministerio de Desarrollo Social. Sin embargo, no tiene obra social y la familia afronta actualmente un gasto de alrededor de $20.000 mensuales, principalmente por el cuidado domiciliario y la atención médica con un traumatólogo, un kinesiólogo, una fonoaudióloga y tratamiento de toxinas trimestral. Como los cuidados cada vez deben ser más exhaustivos y la economía se complica aún más, saben que este gasto irá aumentando a lo largo de los meses.


En Italia, cuando jugó en el fútbol de la segunda división. Foto: Facebook
"A veces está súper lúcido, pero el cuerpo no le responde", cuenta Marcela Kondratiuk. Actualmente buscan una pensión del Gobierno para poder afrontar estos gastos. En los últimos días, Futbolistas Argentinos Agremiados se comunicó para colaborar. Se acercó a la familia, además, la esposa del Dr. Castagneto, vice ministro de Desarrollo Social de la Nación quien supo ser arquero de Gimnasia y Esgrima en la década del '80 y en los últimos se comunicó vía televisiva Eduardo Aparicio, el ministro de Desarrollo de la Provincia, quien finalmente cumplió su compromiso para colaborar con ellos e impulsar el camino para que el bienestar de Maxi llegue lo antes posible. Toda esta odisea es como una carrera a contrarreloj. "Los trámites llevan mucho tiempo pero la salud de Maxi necesita que se haga todo rápido", cerró la hermana.

Una carrera futbolística que duró 8 años. Ahora, lucha en otra carrera, que es su vida. ¿Su nuevo equipo? Su familia, sus amigos, la gente que lo ama.

Qué es la enfermedad de Wilson

La degeneración hepatolenticular es un trastorno hereditario poco común que lo padecen alrededor de 1 cada 30.000 personas. Es necesario que ambos padres posean un gen anormal y a partir de ahí habrá entre un 20% y 30% de probabilidades que se transmita a uno de los hijos. Esta enfermedad produce que el organismo absorba demasiado cobre y este se deposite en los órganos generando graves daños al hígado y al sistema nervioso.

El cobre está presente en todos los órganos del cuerpo y es esencial porque en conjunto con el hierro ayudan a la formación de glóbulos rojos. Sin embargo, en exceso genera fallas en el organismo que se manifiesta a través de problemas hepáticos tales como hepatitis, insuficiencias o cirrosis, problemas neurológicos como temblores, dificultad para la coordinación y gradualmente problemas en el habla y problemas físicos como dificultad para caminar, postura anormal, lentitud y debilidad.

Su tratamiento tiene el objetivo principal de disminuir el cobre depositado en los tejidos. Se realiza a través de medicamentos (algunos muy caros), rehabilitación física y con especial cuidado en la alimentación, evitando aquellos alimentos que tienen altas cantidades de cobre como chocolate, mariscos, legumbres, papas, entre otros.

Cómo ayudar

Sus hermanas y amigos, comenzaron una campaña para colaborar con Maximiliano. A través de las redes sociales, como Facebook y los medios, buscaron dar a conocer su historia de vida y las vías de comunicación para ayudar a afrontar los gastos de la familia.

Aquel que desee colaborar con la familia y los amigos puede comunicarse a través del mail [email protected] o a través de la fan page "Ayudemos a Maxi". También puede a través de una firma para la petición vía Change.org. Por último, quienes quieran solidarizarse económicamente, a través de depósito bancario: Banco Provincia, Nº de cuenta de Caja de Ahorro a disposición es 5225876, CBU 0140032803503352258763, titular Juan Manuel Córdoba, CUIL 20-31743787-1
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1Comment
tarraka73

Pobre pibe y pobre familia!!!!!!!!!!!!
las enfermedades de ese tipo, terminan destruyendo a largo plazo a el ser querido y a la familia, tanto emocionalmente como monetariamente, lo digo por conocimiento de causa.
si esto tiene un solo final, que sea rapido, se va a llorar una ves, y no todos los dias
aunque suene de forro , lamentablemente es asi

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