La Libertadores desde el otro lado del charco



Hola taringueros hoy les traigo las palabras de un hincha español que mira la Libertadores:


Para los aficionados del fútbol cualquier buen partido merece ser visto. Y yo, que me considero un enamorado a este deporte, trato de ver todos los partidos que me resultan interesantes, y no son pocos.

Hasta ahí no hay mucha complicación, el problema llega cuando los partidos que quieres ver se juegan a horas indecentes en tu localidad. Eso ocurre en España, Barcelona concretamente en mi caso, para ver la magnífica competición que es la Copa Libertadores.

Cuando el fútbol en Europa se detiene para descansar y los que creen que “el fútbol en Sudamérica es muy lento” o que “no juegan a nada” como he oído muchas veces, se marchan a dormir, la Libertadores toma el control. Lo toma Sudamérica, sus equipos y sus hinchas.

No es fácil seguir la Copa en España. No me refiero a que no la televisen, porque Gol Televisión (una cadena de pago española) tiene los derechos desde hace 3 años. Lo complicado y duro es tener que aguantar hasta las 02:00 de la madrugada para que empiece el partido.

Y hasta las 04:00 pasadas no terminará, porque por alguna razón que desconozco, los partidos en Sudamérica suelen comenzar más tarde de lo previsto, e incluso los descansos son más extensos.

Uno de mis métodos favoritos para mantenerme en pie a altas horas es a base de café. Me convertí en un aficionado al café gracias al fútbol sudamericano. Pero cuando consigues aguantar con los ojos abiertos, gracias a la cafeína, hasta el pitido inicial, entonces llega lo mejor, el espectáculo.

Porque no existe el sueño mientras Neymar agarra el balón. Mucha gente ha empezado a ver o seguir la Libertadores gracias a Neymar. Sudamérica debe estar agradecida del de Santos. Aquí estamos ansiando que pise Europa para verle en Champions League, pero, a su vez, una parte de mi desea que siga haciendo grande al Santos y al continente.

En todo caso, la peor parte de haber visto un partido de Libertadores en directo en España, es a la mañana siguiente. Subir al instituto con los ojos medio cerrados y recordar aún el gol de Federico Insúa o las primeras exhibiciones de Hernán Barcos. Seguir la Copa aquí es difícil, pero vale la pena.


Por @adria_casain (usuario de la pagina de http://www.pasionlibertadores.com)