La maldición del Barcelona que nadie puede detener

Munir y Sandro contra la maldición del '9' canterano del Barcelona



Los nuevos juveniles Munir y Sandro tienen ante sí el difícil reto de consagrarse como arietes del Barcelona llegando desde la cantera, algo que no ocurre desde la época de Paco Clos, en la década del 80.

Munir el Haddadi y Sandro Ramírez han empezado la temporada de manera espectacular. El madrileño de orígen marroquí marcó ante el Elche y poco después fue convocado por la selección española absoluta, mientras que el canario fue el encargado de dar el triunfo al Barça en El Madrigal con un postrero gol.

Ambos son la sensación del momento; acumulan elogios por doquier y Luis Enrique les está dando muchísima confianza. Sin embargo, y como dice el tópico, lo difícil no es llegar sino mantenerse. De hecho, la historia del Barça está repleta de delanteros centro de la cantera que tuvieron que buscarse la vida lejos del Camp Nou tras generar grandes expectativas en el momento de su irrupción.

El último delantero centro formado en la casa que triunfó en el Barça fue Paco Clos, que vistió de azulgrana entre 1982 y 1988 y fue parte importante de los pocos títulos logrados por el Barça en la década de los 80. Tras él, Antoni Pinilla no tuvo la misma suerte, y probó fortuna en varios equipos hasta encajar, con mucho éxito, en el CD Tenerife, donde estuvo siete temporadas.

Ni el hijo de Cruyff pudo

Tampoco Jordi Cruyff logró consolidarse en la delantera del Barça. Su padre Johan le hizo debutar en 1994, pero tras dos cursos prometedores se marchó al Manchester United en una salida propiciada, en parte, por la destitución de su padre.

El caso de Óscar García fue más complejo. En primer lugar, cabe recordar que Òscar no era un '9' puro, sino que venía a ser lo que actualmente se denomina un 'falso nueve'. El de Sabadell prometía mucho tras anotar diez tantos en el último curso de Johan Cruyff como técnico azulgrana, pero fue perdiendo protagonismo progresivamente con Robson primero y con Van Gaal después. Tras el ya famoso "¡Tú no tienes ritmo!" de Van Gaal, Óscar se fue al Valencia en julio de 1999.

Sergio García también fracasó en su intento. El de Bon Pastor debutó con el primer equipo bajo las órdenes de Frank Rijkaard, en 2003, pero Kluivert y Saviola le privaron de tener los minutos necesarios para coger confianza. Al término de dicha campaña se marchó cedido al Levante, y ya nunca volvió a vestir la camiseta del Barça. También Oriol Riera debutó con el técnico holandés, pero el actual delantero del Wigan nunca dio sensación de poder ser importante en Can Barça.

Por último, están los casos de Bojan y Dongou. El de Linyola estaba llamado a ser el nuevo 'crack'. Sus registros goleadores en la cantera asustaban, y lo cierto es que su primer curso (2007-08) fue muy ilusionante. Marcó diez goles y se convirtió en el delantero titular de un equipo que, eso sí, iba claramente a la deriva. El cambio de Rijkaard por Guardiola no le benefició. Bojan tuvo oportunidades con Pep e incluso llegó a arrebatarle la titularidad a Ibrahimovic en el tramo decisivo de la liga 2009-2010. Sin embargo, en su último año como azulgrana, su rendimiento bajó y sus minutos también. De hecho, su relación con Guardiola se rompió tras la final de la Champions 2010-2011. Pocos meses después, Bojan se fue a la Roma.

Más efímero fue el 'efecto Dongou'. El camerunés entró a escena de la mano de Martino y llegó incluso a compararse con Samuel Eto'o. Tras debutar en Liga y también en Champions, Dongou volvió a perder protagonismo y su proyección parece ahora estancada en el filial azulgrana.