La palabra "racinguear" cambia de definicion



Saja volvió a ser clave: atajó un penal y sacó todo. "Ya me imagino un Cilindro lleno como siempre. Estamos para pelear. Pero será un partido durísimo", dijo el hombre de manos mágicas.

El fútbol es así. De pronto, Laverni ve un penal insólito. De golpe, estás al borde del nocaut porque un árbitro ve lo que el resto no ve. Sebastián Saja se paró firme, seguro: a los 42’ del primer tiempo el Chino le atajó el penal a Martínez. Fue un antes y un después en el partido. “Ojalá que este penal que atajé sea el más importante. Fue increíble esta victoria, estábamos nerviosos, la cancha no ayudó mucho, pero el equipo nunca se entregó”, dijo el arquero.

Sebastián ya había sido determinante contra Banfield, y ayer mantuvo el nivel alto para colaborar con un triunfazo en Quilmes. “Esto es para lo que trabajamos. Imagino que el Cilindro volverá a estar lleno como siempre, la gente nos acompañó. Estamos para pelear, pero ahora hay que ganarle a River. Sabemos que será un partido durísimo y vamos a trabajar durante la semana para preparar este partido que será importantísimo”, cerró el Chino, el héroe, el que aparece cuando más se lo necesita. Bien ahí.