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Los Cracks que no fueron: Sebastián Rambert



Los Cracks que no fueron: Sebastián Rambert, el avioncito que se estrelló en pleno vuelo.

El argentino llegó al Inter de Milán tras gloriosas noches bajo la luna de Avellaneda y poco a poco fue saliendo del mapa futbolístico que lo tuvo, en su momento, como una de las mayores promesas. Rápido, furioso y de gran categoría para definir cara a cara con los porteros, Rambert es un auténtico Crack que no fue.

Los más extraordinarios pilotos de la aviación coinciden y afirman que el vuelo perfecto no solo es aquel que no sufre de ciertas turbulencias, irregularidades o anormalidades en pleno vuelo, sino aquel que aterriza correctamente. Sin sobresaltos. Aquellos que, cuando llegan a destino, despiertan el sonido de los aplausos de la tripulación, feliz, por llegar de buena manera al aeropuerto en cuestión.



El vuelo de Sebastián Pascual Rambert era un lujo. Ni siquiera el mejor avión del mundo podría haber realizado un despegue tal, audaz, veloz, hábil en su vuelo y con todos los condimentos que puede llegar a tener un atacante, un auténtico Crack.

De hecho, llevaba a lo más alto del cielo argentino al Independiente de Avellaneda, y él fue pieza clave, fue el mejor atacante de aquel torneo recordado por todos los Diablos Rojos debido a que hacía un lustro no levantaba una copa y con este logro, inmediatamente se quedaba con la Supercopa 1994. En ambos, el avión estaba en su mejor momento. En cada gol, el vuelo hacía la cima se acercaba más y más. Y los equipos grandes de Europa ya le veían como la figura a contratar.



Daniel Passarella, seleccionador argentino, aprovechó sus altos rendimientos y le citó para su primer convocatoria. Fue el propio Pascualito Rambert quien convirtió el primer gol en el ciclo del Kaiser. Todo esto -la actualidad, las grandes actuaciones, sus 21 años, sus movimientos picantes, sus grandes definiciones ante los porteros-, haría que el avión de Rambert pudiese partir con rumbo Italiano.

El Inter sería el destino del vuelo, el Viejo Continente le esperaba con los brazos abiertos, porque el joven atacante argentino tenía todo para triunfar, eso sí, algo más de cinco millones de euros era el precio, pero.. ¿Cómo el nerazzurri no le iba a pagar si se quedaba con la joya del momento?.



Pero la joya del momento, fallaría. El avión aterrizaría mal en Milán, porque a poco de llegar, una grave lesión le impediría debutar, es más, en un abrir y cerrar de ojos, Sebastián cambiaría aquel pasado-presente mediático, aquel comercial para una importante marca de ropa deportiva en la que le convertía un penalti a Dios, por una temporada completa sin jugar, y como consecuencia, el Inter le diría adiós y el Zaragoza le contrataría.



Una importante llegada, con todos los condimentos, con toda la esperanza de una plantilla que necesitaba en aquellos tiempos a una figura de tal magnitud, a alguien que le dé la chispa adecuada a un ataque que no pasaba por su mejor momento, un avión que lo lleve por el buen camino, alguien, que, básicamente, convierta goles.

Goles que llegarían en un principio, porque tendría una seguidilla de buenas participaciones, es más, su típico festejo de avioncito aparecería en los campos 'maños', aunque, más allá de un comienzo para la medalla, el aplauso y el beso, el olvido ganaría, y la puerta de atrás estaba desplegada de par en par para que el avión despegue y diga adiós.


Solo adiós, ni siquiera hasta luego, un vuelo sin escalas a argentina para jugar en Boca Juniors, en River Plate y nuevamente en Independiente, tres de los más grandes del país, tres decepciones, tres fracasos, tres explicaciones que Sebastián Pascual Rambert fue solo un avión que se quedó sin gasolina en pleno vuelo.





Luego llegaría el Iraklis de Grecia y el Arsenal de Sarandí argentino, donde intentó repuntar pero donde demostró una vez más cuan poco duró el crack, cuan poco duro el viaje del avioncito Rambert que parecía que sería de largo alcance, pero la lesión, los bajos rendimientos, y la poca confianza que depositaron los entrenadores en él, le convirtieron en uno más de los Cracks que no fueron.



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      Lucas_600

      aca esta l respuesta

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      Zuca
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      SoRDo

      Me acuerdo que en Independiente la rompía. Después fue uno más en todo club en el que jugó.
      Ah, y me acuerdo cuando casi se desnuca festejando un gol.

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      BigBlackBastard

      acá tenes otro paquete 😄

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      8TAJAT8

      Tantos recuerdos.... fap fap fap

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      BL0OD

      La Avioneta Rambert 🤘 , buen jugador pero a veces querías matarlo, era como el Piojo Lopez

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