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Los Linces rc





La historia de Lince R.C.

La historia del Lince R.C. Sus comienzos, primeros años y momentos más importantes. Personajes, jugadores y dirigentes que se destacaron.
Fundado el 18 de agosto de 1946, nació como la mayoría de los clubes de esa época, del impulso de un grupo de amigos. Uno de ellos fue Isaías Yita Nougués quién, si bien es un referente de Tucumán Rugby, prestó su apoyo en aquél momento fundacional. Al respecto nos escribió:
``Extraño momento el de nuestros comienzos en aquella experiencia que en nuestro Tucumán de entonces, no se nos hubiera ocurrido imaginar. Un tiempo antes, una generación de adolescentes había aceptado el desafío de probar suerte en el rugby ... Ese deporte fuerte que se estaba instalando en Tucumán desde la prédica entusiasta de algunos apóstoles, que trataban de difundir los principios del fair-play mientras enfrentaban a madres furibundas que querían rescatar a sus hijos de esta expresión de barbarie caída sobre la provincia..
Reunidos en la Unión de Rugby del Norte, los clubes estaban formándose, pero costaba incorporar nuevos jugadores. Algunos llegábamos a jugar en las dos divisiones para completar los quince. A pesar de ello, un grupo de iniciados en Cardenales y Atlético Tucumán, resolvieron reunirse, formar un equipo y, por supuesto (¡cuanto atrevimiento juvenil) fundar un club. Era fácil, ya tenían el nombre, el diseño del escudo, una dirigencia con ganas ... y quizás quince jugadores.´´
El LINCE RUGBY CLUB nació (como era costumbre) en la casa de uno de sus padres fundadores. ¿Lo del Flaco Hawkes ?, ¿Lo del Bebe Clarasó ?. Sólo recuerdo un living iluminado con luz mortecina, y sentados donde se pudiera, los asistentes a la reunión confirmaron su decisión de ser y de hacer; pusieron en una bolsa común el capital de su gran entusiasmo. Y comenzaron a soñar.
Escucho sus voces resolviendo los primeros pasos, distribuyendo funciones; como en una nebulosa veo aparecer al Bebe Clarasó de la Vega, al Chango y a Jorge González Navarro, a Lery Bulacio, a Marcelo Acosta y al Gallego Frechina a Eduardo Vallejo, Yofi Brhül Terán, Jorge Aybar Critto al Tuco Terán Navarro, Alejandro Frías Silva (todavía sin club por su edad) y yo, adolescente jugador de Tucumán Rugby, compartíamos ese momento, dispuestos a participar de esta aventura fundacional. Quizás queríamos sentirnos protagonistas de proponer un futuro que estaba más allá de lo que habría de ser nuestro pasajero presente de jugadores. Crear un nuevo club significaba crecer en el proyecto de todos, desarrollando ese rugby al que habíamos aprendido a amar desde sus primeros pasos en Tucumán y que, por el mandato recibido de nuestros mayores (sin diferenciar camisetas) era una hermandad que debíamos cuidar.
Los linceros fueron forjando sus huestes con chicos del Tulio García Fernández y del San Francisco. Antes de tener sede propia, era ya una costumbre ir a leer los boletines de la Unión al negocio de sellos de Chichí y Marcelo Acosta. Allí se encontraban Beto y Luis Antoni, Armando Lefort, Ricardo Ponce de León (abuelo), entre tantos amigos de aquellos años.
En el recuerdo de Cacho Valdez, sus amigos de Lince: ``merecieron ser campeones en 1964, porque tenían un gran plantel y porque jugaban muy buen rugby. Sin embargo, su entrenador, el bien recordado Rovner (que había llegado a Tucumán a fines de la década del 50, creo) cometió el error de desarticular su equipo principal y en su lugar poner otro de menor cuantía para enfrentar a Corsarios que no había tenido buen año. Considero que no por subestimación sino por cuidar a los efectivos para el partido siguiente que sería la final con Universitario. A todo esto, Lince marchaba primero en la tabla de posiciones y de cerca -y con alguna esperanza- el Cardenales RC. El domingo que enfrentó a Corsarios fue nefasto para Lince y glorioso para Ledesma, el buen pateador de Corsarios que embocó todo. Al domingo siguiente, que correspondía la última fecha del Campeonato, perdió con Universitario 10-0 y a su vez, Cardenales batió a Tarcos por 33-0, clasificándose campeón.´´
Continúa Valdez: ``Lince RC tuvo planteles de jugadores inolvidables por sus destrezas y capacidades como ser el Chiquito González (2da. línea del Combinado tucumano), el Nene Leiro, el Tero Fernández y exquisitos jugadores como el inigualable pateador Petiso Varela, el elegante y hábil Navarro, el veloz Robledo y para destacar también, jugadores de la talla de los hermanos Iramain, de los hermanos Antoni, de Naro Alonso, Héctor Navajas, el Zurdo Morales, el Tano Santini, los hermanos González, el Loro Pacífico, Quique Martínez, Pichón Mordini, Osvaldo Oso Merlíni, Ponce de León, etc.
Por la década del 70 también, la Dirección Provincial. de Vialidad fue visitada por el Presidente de Lince, Ing. Ernesto Igel, junto al Negro Nieva, Teto Navajas, Trudy Rivadeneira y Carlos Arias entre otros, quienes habían entablado relaciones con el Sr. Benejám, a la sazón Presidente de la Federación Económica de Tucumán y por su intermedio con el Gral. Bussi, con quien no era tan fácil hablar; sin embargo el Negro Nieva con su simpatía y peculiar estilo lo abordó y fue él con otros más que le solicitaron la cesión del campo que hoy dibuja sus canchas y demás instalaciones; pero para que no fuera en cana o no tuvieran que devolver el predio les fijó un tiempo mínimo para la ejecución de las tareas pertinentes.´´
Además debían representar al Rugby Tucumano en un cuadrangular en San Pablo Brasil, donde Argentina sería representada además por Lomas Athletic. La consigna era que debían ganar ese partido. Reforzaron aquél equipo de Lince Marcelo Ricci, Luis Gamboa, Cachito Zelarayán, Angel Patita Cabrera y Miguel Angel Tuma. En un partido disputadísimo los linceros ganaron la final con un drop sobre la hora del Mono Gamboa. Así fue como tuvieron al fin su cancha y una historia compartida con amigos de otros clubes..
Antes de ello, y a falta de cancha propia, en la década del 60, los linceros incluso llegaron a jugar con la camiseta de Atlético Tucumán. El equipo vestía pantalón blanco, medias rojas y la camiseta celeste y blanca de los decanos.
Una de las características que distinguió a Lince fue su voluntad difusora. Desde siempre sus equipos recorrieron el país llegando a lugares donde el rugby era prácticamente desconocido. Al punto que fueron de alguna manera artífices del SIXTI RUGBY de Chaco. También en Santiago del Estero, Heraclio Acosta colaboró mucho por el desarrollo del juego.
Dos socios del club, Lisandro Carrizo y Arnaldo Alonso ocuparon la presidencia de la Unión de Rugby de Tucumán en su etapa de máximo brillo. Alonso fue, además, vicepresidente de la Unión Argentina de Rugby.
También en Lince se formaron rugbistas muy completos quienes se convertirían con el tiempo en árbitros de excepción, tal el caso del internacional Ricardo Ponce de León (hijo de otro reconocido árbitro del mismo nombre), o maestros de árbitros como Guillermo Cachín Celis, Angel Flores, Martín Pedraza y Héctor Teto Navajas, siendo además estos dos últimos, presidentes de la institución en distintos períodos.
El club tuvo jugadores de excepción como Fredy Narese, el Negro Rafael Prado o Gustavo Fanlo entre tantos. Pero sin duda, y hasta la fecha, el inolvidable Alberto Negro Nieva fue el jugador - símbolo de Lince, varias veces integrante del seleccionado provincial, medioscrum de una ductilidad única, luego fue entrenador, árbitro y dirigente. Su muerte prematura enlutó al rugby tucumano.
José María Posse.
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