Los Pumas se prueban otra vez en la elite



Los Pumas se prueban otra vez en la elite

Rugby

Debutan en el Rugby Championship ante Sudáfrica en Pretoria. Con un equipo en formación, con nuevo capitán y una propuesta más ofensiva, los argentinos Intentarán ganar por primera vez en este torneo.

Cuando los tres gigantes del hemisferio Sur -Nueva Zelanda, Sudáfrica y Australia- decidieron jugar a partir de 1996 un torneo anual único y diferente, lo hicieron pensando en dos aspectos: el deportivo, por la superioridad que históricamente los tres seleccionados casi siempre tuvieron sobre el resto; y el económico, porque abierto el rugby al profesionalismo aquellos dirigentes de los tres países supieron hacer una lectura adecuada de lo que se vendría. Y el negocio les rindió. Pasó más de una década y Los Pumas le demostraron al mundo en Francia 2007 que su crecimiento también había llegado y por eso pidieron un lugar en la mesa de los "grandes". Los buenos resultados de Argentina fueron acompañados por un profesionalismo obligado pero también necesario en sus estructuras, y neocelandeses, sudafricanos y australianos -aún con muchas condiciones- aceptaron que aquel Torneo Tres Naciones se transformara en el Rugby Championship, cuya tercera edición comenzará hoy cuando en Sidney sean las 20.05 (7.05 en Argentina) con el tremendo choque entre Wallabies y All Blacks. La jornada se completará cuando en esta ciudad-símbolo de Mandela y de la lucha contra elapartheid , los relojes marquen las 12.05 en Argentina (las 17.05 en Sudáfrica) y los Springboks reciban a Los Pumas.

¿Qué es el Rugby Championship, entonces? La Fórmula 1 de este deporte, la máxima competencia anual que reúne a los tres mejores equipos del mundo y a una Argentina que ahora, por diferentes circunstancias, aparece debajo de Samoa, Japón y Fiji en el ranking. De esta manera el análisis previo debe arrancar por Nueva Zelanda -ganador de los dos Rugby Championships disputados-, Sudáfrica y Australia, claramente.

Los All Blacks, quizá como nunca antes en la historia del torneo, podrían ser derrotados por los Wallabies, cuyo técnico, Ewen McKenzie, encontró su equipo y de esa manera asoma como candidato. Los australianos tienen un rugby moderno, completo, que deslumbra, con cracks en puestos clave y con una dinámica que intimida. Además más de la mitad de sus titulares juega en Waratahs, el flamante campeón del Súper Rugby, un torneo que una franquicia australiana no ganaba desde 2011. Por eso su confianza, está por las nubes. Difícil no poner a Nueva Zelanda como el máximo favorito. Y si esta vez se relega a los campeones del mundo, que perdieron un solo partido desde el Mundial 2011, es por el gran momento de su tradicional adversario. Los All Blacks también tienen todo -como los Wallabies- y un plus: su rugby es el orgullo de todo un país.

Por último, en este trío de potencias aparece Sudáfrica, un seleccionado que basa su fortaleza en el aspecto físico, más allá de sus individualidades. A los Springboks les gusta lastimar. Llevan en su ADN el sometimiento al otro. Los sudafricanos apuestan al desgaste y frente a Los Pumas tendrán el plus de los 1.271 metros de altura de Pretoria que, en los últimos 20 minutos del partido, podrán hacerse sentir. Además contarán con jugadores extraordinarios como Willie le Roux, el mejor fullback del mundo; el centro Jean de Villiers; el apertura Handré Pollard, a quien muchos califican como el sucesor de Dan Carter como mejor del mundo; y a los forwards Vermeulen, Louw, Bakkies Botha y Jannie y Bismarck du Plessis.

¿Y Los Pumas? El seleccionado argentino -todavía no pudo ganar en este torneo- tuvo una previa difícil por la polémica desatada a través de algunas convocatorias (la ausencia de Patricio Albacete hizo mucho ruido) y por los resultados negativos (perdió los tres tests de junio). El equipo es nuevo, tendrá cinco titulares con menos de 15 partidos internacionales y estrenará capitán en Agustín Creevy. Por eso habrá que jugar con inteligencia y analizar de qué forma se llegará al resultado final. Otra paliza como la de 2013 podría alterar las estructuras, pero una derrota apretada le daría seguridad a la idea de Daniel Hourcade.

En lo rugbístico serán clave tres ítems. No cometer infracciones será importante porque los sudafricanos apuestan como nadie al penal, line y maul y así aprietan en la "zona roja" (las 25 yardas propias) para llegar al try. Luego, como hay mayor cantidad de lines que de scrums en un partido, aquella formación será determinante para la obtención aunque se sabe que si el fijo va para adelante los argentinos lograrán un plus determinante en lo mental. Y por fin será la hora de ver si todo lo que se pregona de un juego ofensivo se puede llevar a la realidad para que los Springboks tengan de qué preocuparse.

Es la hora de la largada para el Rugby Championship y Los Pumas estarán en esa grilla imaginaria. Con nueva ilusión pero atendiendo a una realidad inversamente proporcional a esos sueños de grandeza. Y allí estará el otro secreto para dar un demorado paso adelante. Más allá de un resultado.