Check the new version here

Popular channels

Me hablaron de Kranevitter. Yo de Cubita5


Nacido el 22 de mayo de 1996, Adrián Andrés Cubas –a quien todos llaman por su segundo nombre– fue detectado por Boca cuando apenas tenía 9 años. Para evitar el desarraigo para la criatura, fue cedido a los infantiles de Atlético Aristóbulo del Valle, el club de su ciudad natal. Y tres años después, ya con 12, armó el bolso y dejó Misiones para incorporarse a las inferiores xeneizes, tal como había imaginado su reclutador, Alejandro Farías.


Con apenas 163 centímetros de altura, se fue abriendo paso como volante central a partir de su aptitud para anticipar y quitar, bien al estilo de Fernando Gago –“Es mi ejemplo a seguir, trato de mirarlo para aprender”–, y de Mauricio Serna, el colombiano que hizo historia en el club y en quien muchos se inspiraron para bautizarlo con un apodo: Chichito. Como a cualquier pibe que viene del interior, le costó adaptarse durante el primer año, pero supo pelearle a ese enemigo y, poco a poco, le fue tomando el gusto a vestir una de las grandes camisetas del fútbol argentino. Paralelamente, se ganó el corazón y la estima de todos, al punto de ser elegido como mejor compañero en varias oportunidades.


De Sexta saltó a Primera División gracias a Carlos Bianchi, DT que lo hizo debutar en el primer equipo, el 5 de mayo del 2014, en el triunfo por 3-1 sobre All Boys, por el Torneo Final. Ingresó a los 83 minutos por Juan Sánchez Miño. Desde el arribo del Vasco Arruabarrena, se afirmó en el plantel profesional y también debutó en el ámbito internacional, todo un hito para un chico de 18 años.


- El partido de Cubitas ante Temperley 22/02/2015 -



- Contra Independiente 23/11/2014 -



- Cerro Porteño (Sudamericana) 30/10/14 -



- 4tos de la Copa Argentina, DyJ 23/09/2015 -




- El GPS de Cubas -


El pueblo de Boca lo reconoce. Lo aplaude y hasta en oportunidades coreó su nombre. Andrés Cubas tiene el ADN xeneize, el que le gusta al hincha: ese estirpe característico para dejar todo por la camiseta, tirarse al piso para recuperar la pelota y siempre presionar al rival para frenar todo en mitad de cancha, para evitar futuros problemas con los centrales. Así como en su momento lo hicieron Serna, Battaglia y también Erbes.


Pero el pibe de las inferiores no sólo sabe ir al choque en tiempo y forma. También sabe dónde estar parado, como si tuviese un GPS de dónde irá la pelota en la jugada previa. Viene un pelotazo, interceptan dos jugadores y la pelota va para un lado que ninguno se imagina: excepto Cubas. Se antecede a lo que va a pasar con la jugada, hace de escoba para barrer los errores y tiene un timing envidiable para quitarle la pelota al rival en el segundo justo.


El famoso volante tapón, que retrocede para meterse entre los centrales, se queda atrás para salir jugando y trata constantemente de evitar ataques contrarios. La tarea es tan fácil de decir como difícil de ejecutar. Simplemente con la sencillez de cortar y pasar, sin demasiada elegancia, sólo para recuperar la posesión y que los demás empiecen a hilvanar la nueva jugada a favor. La dificultad radica en la precisión a la hora de ir a cortar, en la anticipación de los movimientos del rival o de la situación.


Cubas lo entiende la perfección como pocos en el fútbol argentino. Corta y juega. Se anticipa, corta y juega. Que los volantes creativos se encarguen de, justamente, idear el ataque que siempre van a empezar por él.


Resumen Taringuero Lvl. 5: Andrés Cubas tiene 19 años, nació en Misiones y está en Boca desde los 12. Juega de 5. Extirpa y anticipa balonas casi como el Comandante.



0
0
0
0
0No comments yet