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Messi Vs. Ibrahimovic 2013

Messi e Ibrahimovic, distintos y parecidos a la vez


Son jugadores emblemáticos de la Argentina y Suecia, que se enfrentan esta tarde; alguna vez fueron compañeros en Barcelona, con similitudes en sus selecciones y personalidades diferentes.



Una de las razones de que la ciudad no esté abarrotada de afiches y gigantografías promocionando el partido que se jugará esta noche en el estadio Friends Arena es que la jerarquía y el magnetismo de dos de los futbolistas que estarán presentes invitan a que prácticamente no haga falta publicidad. La figura de ellos es suficiente para atraer al público, lograr que las empresas batallen para conseguir un espacio en la pauta de anunciantes y que las competencias de esquí o el rally de Suecia, que se correrá el fin de semana, dejen de ser por estas horas temas de conversación. Lionel Messi y Zlatan Ibrahimovic son los jugadores emblemáticos de la Argentina y de Suecia, respectivamente. También son los argumentos para que buena parte de los amantes del fútbol dirijan sus ojos hacia esta ciudad, que encanta y sorprende a cada paso. Ellos son los líderes futbolísticos de sus equipos, pero también quienes guían, esperanzan y enfervorizan al público en cualquier rincón del planeta.

Dos rivales que alguna vez fueron compañeros, porque en la temporada 2009/10 Barcelona los juntó en 43 encuentros, con un tremendo resultado: los catalanes ganaron la Liga de España, la Supercopa de España y la de Europa, y el Mundial de Clubes. Se trata de dos personalidades opuestas; dos maneras de sentir, aunque la pasión por el juego que los invade y las ansias de superación son las mismas. Dos estrellas a las que el éxito los acompaña desde hace un buen tiempo, aunque ellos sientan que existe una deuda pendiente con los colores de sus países.

Ibrahimovic debutó en la selección en enero de 2001. Tenía 20 años. Desde hace tiempo es el referente al que todos se aferran, el goleador. Pero con Suecia todavía no alcanzó el mismo brillo que en los clubes en los que jugó. El primer gran torneo internacional fue el Mundial de Corea y Japón, en 2002; era la selección de Henrik Larsson y Fredrik Ljungberg, aquella que empató 1-1 y con ese resultado le dio uno de los cachetazos más sonoros a la Argentina en una Copa del Mundo, al eliminarla en primera ronda. Aquella jornada en Miyagi, Zlatan, a falta de dos minutos, y como si fuera un anticipo del cambio generacional que se aproximaba, reemplazó a Larsson. La Eurocopa de 2004, en la que falló un penal en la definición con Holanda, en los cuartos de final; el Mundial de Alemania 2006, donde estuvo apagado y fuera de forma; la Euro 2008, a la que llegó con una lesión en la rodilla derecha después de jugar infiltrado en Inter; la ausencia de Suecia en Sudáfrica 2010, y la temprana partida de la Euro 2012, al terminar última en el grupo, motivan al hijo de padre bosnio y madre croata a llevar a un sitio destacado a la selección. Quiere revancha.

Messi debutó en la selección en agosto de 2005. Tenía 18 años. Fue una presentación fácilmente olvidable para la Pulga, que frente a Hungría, en Budapest, apenas jugó 30 segundos: reemplazó a Lisandro López y, en su primera acción, forcejeó con un rival. El árbitro alemán Markus Merk, excesivamente riguroso y desmedido, lo expulsó. El Mundial de Alemania 2006 fue su presentación en las citas de relevancia -para entonces acumulaba un título juvenil Sub 20, en Holanda- y la imagen que recorrió el planeta fueron su tristeza, fastidio y soledad tras la caída con los germanos, en la tanda de los penales, en los cuartos de final. Después de la obtención de la medalla dorada en Pekín 2008, Sudáfrica 2010 fue otra decepción para Leo, bajo la tutela de Maradona, y ante el mismo rival de cuatro años antes; las copas América de 2007 y 2011 tampoco fueron un alivio: en Venezuela, Brasil apabulló a la selección en la final; en la Argentina, Uruguay, por penales, rompió el idilio del rosarino y la gente.

Si las asignaturas pendientes los unen, los espacios elegidos para refugiarse en tiempos de pequeñas, crisis también. Messi se siente completo cuando vuelve a su ciudad, Rosario, cuando se rodea de toda la familia, ahora agrandada con el nacimiento del pequeño Thiago. Allí, Leo recarga las baterías para volver al ruedo con la potencia que le permite ser, desde hace cuatro años, el futbolista más destacado del mundo. Ibrahimovic huye a Malmö cada vez que tiene un problema, ya sea físico o de motivación. Se cita con sus viejos amigos con los que se crió en Rosengard, el gueto de los inmigrantes, una zona difícil, en donde reconoció que hasta robó bicicletas y autos en épocas en que la comida escaseaba. Entonces se va de pesca, se despeja y luego regresa para aplastar rivales.

Las similitudes con las selecciones son muchas, tantas como las cuestiones personales que los diferencian. Desde la altura y el peso hasta la personalidad; desde el sentido de pertenencia a un club, como hace Messi con Barcelona, al vertiginoso cambio de rumbo que ejecuta Ibrahimovic, que salta de un equipo a otro; desde la niñez apacible y cuidada que desarrolló la Pulga a la infancia y adolescencia compleja que sorteó Zlatan; desde el cariño y la defensa que ensayó siempre el rosarino para con Pep Guardiola a los ataques y ofensas -admitidos en su biografía recientemente lanzada y que lleva vendidos 700.000 ejemplares- que le propinó el sueco al ahora técnico de Bayern Munich, el entrenador que le bajó el pulgar en 2010 del vestuario blaugrana; desde el compromiso que asume Messi de jugar siempre con la selección y Barcelona a las dudas que alguna vez asaltaron a Ibrahimovic, que en 2009 y sin posibilidades de clasificarse a Sudáfrica 2010 decidió renunciar al seleccionado sueco.

Distintas y parecidas, así son las dos estrellas que alguna vez anduvieron de la mano y que esta noche, por separado, alumbrarán el estadio de Solna. Messi, con sus gambetas indescifrables e incontenible cuando encara en velocidad a los rivales. Con las sutilezas de un gigante en envase pequeño pretenderá, como el año pasado, empezar el nuevo ciclo con una andanada de goles para seguir acumulando cifras escalofriantes; Ibrahimovic, que sólo jugará el primer tiempo, según anticipó el DT Erik Hamrén (pasado mañana, Zlatan debe actuar para PSG), con su múltiple repertorio, que combina potencia y destreza en un físico de temible guerrero, deseará continuar su serie goleadora en su casa, en donde viene de anotarle cuatro tantos a Inglaterra.

Fuente: http://canchallena.lanacion.com.ar/1552237-messi-e-ibrahimovic-distintos-y-parecidos-a-la-vez
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22nely

mmm messi..........

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Juancaa83

Cada vez que veo a messi es increible como me hace gustar mas y mas el futbol.

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James_Holmes_12

Aguante messi

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