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Nani, el niño abandonado.





Nani, el niño abandonado que soñaba con ser como Figo



Cabo Verde, Portugal, ahí nace Carlos Almeida da Cunha, más conocido como Nani. Pero para llegar hasta ser un referente para los niños ingleses y portugueses, tuvo que sobrevivir al abandono de sus padres con doce años, esquivar las drogas y la delincuencia en los barrios bajos de Amadora, una zona marginal de Lisboa.



Siendo aún un bebe, Nani emigró con su familia a Portugal en la década de los noventa, en busca de una vida mejor, Amadora fue el lugar escogido, un entorno equivocado para educar a un hijo, donde el tráfico de sustancias tóxicas y el vandalismo son la escuela de los chicos del barrio.




Las probabilidades de ser una persona de éxito en Amadora son ínfimas; el barrio te atrapa y te impide crecer.




Cansado de las condiciones de vida, Domingos Almeida – su padre – se marchó de vacaciones a Cabo Verde. Se fue para no volver. Nunca regresó. No se supo nada más de él.




Con cinco años de edad, Nani era el menor de una familia de nueve hermanos liderada unicamente por su madre María. Siete años después, el pequeño Nani buscaba techo por los barrios bajos de Lisboa después de que su madre le abandonara para viajar hacia Holanda en busca de una nueva vida.




Santa Filomena, su nuevo hogar.
Tuvo que crecer a contrarreloj, sin el cariño de un padre y de una madre. Aprendió a cuidarse por sí mismo, a diferenciar lo bueno de lo malo, los amigos de los enemigos interesados.



Sin un techo donde cobijarse, encontró refugio en su tía, Antonia Almeida, que se encargó de su tutela y de sus cuidado




Filomena, un barrio de chabolas en una colina con vistas a Amadora. La calle no tenía nombre, tan solo se reconocía por el número 184 coloreado en azul y que el polvo que ensuciaba la calle emborronaba.






“Creció rodeado de penurias y sufrimiento, pero la lucha por la supervivencia le ha convertido en el joven jugador que es hoy", declaró Antonia en una entrevista para Sunday Mirror.





En Santa Filomena dormían hasta seis hermanos en una misma habitación. Este modo de vida le llevó a crear un lazo indestructible con su hermano mayor, la persona que le enseñó a jugar al fútbol.





"Durante el tiempo que yo recuerdo, siempre estaba jugando al fútbol. Jugaría durante seis o siete horas al día, en cualquier lugar y con cualquier persona, fingiendo que era su héroe, Luis Figo. Incluso dormía con una pelota en su cama. Cuando tenía ocho años fue a ver jugar a su hermano mayor en el equipo local, el Real Sport Clube Massama, y ​​no pudo resistirse a patear la pelota a sí mismo”, confesaba Antonia Almeida.




Con catorce años, su hermano Pablo había decidido llevarle a una prueba con el Real Massama. Ya había sorprendido siendo un infante y volvió a impresionar siendo un cadete.




"Él regateó el balón alrededor de algunos de los chicos mayores del equipo. Uno de los entrenadores vio su talento de inmediato y le pidió que volviera”, recuerda Antonia Almeida sobre la prueba que realizó.





El club luso no dudó en contratarle y mejoró su calidad de vida. Le daban dinero, comida, material deportivo y le ayudaron a obtener una tarjeta de identificación y un pasaporte para viajar.




Nani despistó los problemas de los barrios bajos y lo que esto conlleva. Había conseguido dar forma a su sueño, aspirar a convertirse en jugador profesional. Mientras practicaba fútbol, acompañaba a sus otros hermanos a la obra, como peón, ayudando para sacar un dinero extra cuando el real Massama se lo permitía. El club se portaba como el padre que no tenía. Le invitaban a quedarse a dormir en casas de preparadores o compañeros. Era feliz, a pesar de tener que caminar a diario tres millas de ida y de vuelta a casa porque no podía permitirse el lujo de pagar un billete de tren.




Con 16 años de edad, Nani entrenaba con Sporting de Portugal y Benfica de forma alterna. Recorría kilómetros y kilómetros andando para cumplir con las pruebas hasta que el Sporting le ofreció hacer la pretemporada con el primer equipo. Sin dudarlo, Nani aceptó. ¿Cómo iba a poder rechazar la oferta del equipo donde se había desarrollado su ídolo futbolístico, Luis Figo?.




En agosto de 2005 debutaba con el primer equipo contra Udinese en la tercera ronda de clasificación para la Champions League. Los lusos cayeron por la mínima pero Lisboa estaba de fiesta: había nacido una estrella.








En 2007 fue elegido como jugador joven del mes de mayo; había conseguido explotar: más de cuarenta partidos con el Sporting de Portugal y un total de seis goles.






“¿Tiene la mentalidad suficiente para jugar en la Premier League? No, no quiero saber si es bueno técnicamente, lo doy por hecho. ¿Es fuerte mentalmente?”. Son palabras provenientes de la boca de Sir Alex Ferguson, técnico del Manchester United.




"No quería saber si tenía buenos pies. Sabía todo acerca de eso. Él quería saber acerca de su personalidad, cómo podía hacer frente a un país diferente y un equipo diferente”, reconoce Aurelio Pereira, responsable de la sección de formación de las categorías inferiores del Sporting de Lisboa, en una entrevista para Daily Mail.





Su vida habla por sí sola de su fuerza mental. El movimiento en cuanto a su fichaje era arriesgado. Sin cumplir los veinte años, el Manchester United desembolsaba más de 20 millones. Estaba preparado para hacer brillar su estrella en Manchester.






Palmarés.


Copa de Portugal Sporting Lisboa Portugal2007
Community Shield Manchester UnitedInglaterra2008
FA Premier League Manchester UnitedInglaterra2008
Football League Cup Manchester UnitedInglaterra2009
FA Premier League Manchester UnitedInglaterra2009
Football League Cup Manchester UnitedInglaterra2010
Community Shield Manchester UnitedInglaterra2010
Premier League Manchester UnitedInglaterra2010-11
Community Shield Manchester UnitedInglaterra2011
Premier League Manchester UnitedInglaterra2012-13










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