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Pasaporte al Uruguay: Joseph Akongo

Inolvidable delantero camerunés de mucha polenta, simpático y de poca técnica que vino a Peñarol en el 2002.

Akongo al parecer, venía de jugar en el Metz de Francia y digo al parecer, porque no hay ningún registro oficial, más que referencias como ésta que vi en Caracol. Lo cierto es que vino y lo probaron en un partido de verano en el Campus de Maldonado ante la selección local (5 a 1 para los carboneros). El camerunés aprovechó la prueba y metió 3 goles (2 sin querer y 1 golazo) que le alcanzaron para ganarse a la hinchada aurinegra y para ilusionar a parte de la prensa deportiva; se puede ver en un artículo que un grande como el “Profe” Ricardo Piñeyrúa tituló en Terra.com.uy: “AKONGO HACE SOÑAR A PEÑAROL”.

A pesar de los goles y de que en otros amistosos frente a selecciones departamentales Akongo no desentonó, el DT Gregorio Pérez no estaba muy convencido de su fichaje pero el presidente Damiani aceleró su contrato por si era “el nuevo Spencer”.

Akongo se metió rápidamente en el corazón de la hinchada de Peñarol por su entrega, pero la verdad es que futbolísticamente era muy limitado, por el físico (y por como pasaba la pelota) parecía más un boxeador que un jugador de fútbol.

Anotó 3 goles oficiales en los manyas en el primer semestre, uno en la Copa Libertadores a El Nacional de Ecuador y dos por el Clasificatorio (uno a River y uno a Juventud que se gritó casi a la par del gol de Aguirre en la final del 87).

Era increíble la ovación que levantaba, parecía que estaba Morena en el banco. Cada vez que corría el segundo tiempo, se escuchaba el “Akoooongooooo, Akooongoooo” de la tribuna, pidiendo a Gregorio Pérez su ingreso y Akongo, respondía levantando los brazos lo cual agigantaba la ovación. Seguramente no podía creer lo que estaba viviendo.

Akongo también se metió en el corazón de sus compañeros también pero tuvo que “adaptarse” a las costumbres que regían en Los Aromos. Un día, en pleno trabajo, el africano trotaba junto al grupo de jugadores pero se paró de golpe. Dio la espalda al resto de sus compañeros y parado en la cancha principal comenzó a orinar. Los gritos de Gregorio se escucharon desde la ruta 8: “¡Noooooooo…. Joseph…. noooooooo aquí noooooooo! ¡Muchachos díganle dónde tiene que ir… no sean malooooooosssssss!”. Los jugadores sorprendidos y muertos de risa, no podían responderle al técnico. Eso sí: Akongo se dio cuenta que había quedado en offside.


En la segunda parte del año, por más que tuviera todo el respaldo de la hinchada, Gregorio lo relegó a jugar a la 3era División por diferencias con su contratista, algo que Akongo no aceptó y terminó rescindiendo el contrato.

Puede ser que al año siguiente fue a jugar a Bolivia, tómenlo como una posibilidad, porque varios jugadores africanos que vinieron con el mismo representante, fueron a Bolivia, pero lo supongo por analogía, dato nada certero y muy en la nebulosa, pero apoyado por un comentario en un blog, que también dice que anduvo por Perú y China:

“Akongo está jugando en un cuadro universitario amateur del sur de Perú, es lo que se sabe luego de su pasaje casi olvidable por el futbol chino”


Para cerrar, dejo la transcripción de unas frases que dejo escapar en una nota que le hizo una radio uruguaya y que las levantamos de una página aurinegra:

“Cuando me dijeron Uruguay, la verdad que no tenía ni idea de lo que se trataba, solo había escuchado hablar de las playas. Conocía el fútbol uruguayo por Francescoli y porque vi en televisión un partido en el cual se agarraron a piñas todos los jugadores en la cancha”.

"Según se supo, Akongo tiene feeling con Martín García y Nicolás Rotundo, con quienes habla en inglés. "Tengo compañeros que me hablan en inglés como Tató (sic) (Martín García), Redonto (sic) (Nicolás Rotundo) y Gabriel (Cedrés)".

Para no hacerla larga, les dejo el link de la página donde saque este fragmento, ya que ahí hay mas frases del camerunés

No puedo escribir nada certero sobre el paradero de Akongo entonces, porque increíble que en esta era de Internet, no haya nada o al menos nadie ha dado una pista donde fue a parar (y no soy el único loco que ha buscado algo de Akongo) , por lo que hace años que me surgió una pregunta sin respuesta, casi un misterio de esos que tengo en mi vida: ¿Qué fue de la vida de Akongo?.
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