¿Qué es ser un pecho frío?

Como otras numerosas expresiones del campo popular, sus orígenes se remontan a los principios de la década infame: después de haber expulsado a la aristocracia patricia del monopolio político, los irigoyenistas resistían la embestida oligárquica en el propio seno de la Unión Cívica, en ese entonces, todavía Radical. Las galeras y bastones alvearistas defendían la necesidad de “modernizar” al partido enterrando las aristas antiimperialistas del frente irigoyenista en descomposición.

La raíz popular que había germinado con el aluvión zoológico que aglutino Don Hipólito se hundía en la impotencia y en las proyecciones históricas de FORJA. Eran tiempos de definiciones y el viejo caudillo ideó una metáfora para señalar a los politiqueros oportunistas y ladinos que no dudaban en sumarse a la farsa oligárquica en los orígenes de la década infame. El ingenio popular del escolazo y los burros le dio la pauta: antes de apostar, la trampa de la época radicaba en acceder a las caballerizas antes de las carreras, palpar el pecho de los pingos y diseñar exactas, perfectas o trifectas de acuerdo a la temperatura corporal del caballo. La fija estaba atada a aquella comprobación empírica.

Cuando el propio Irigoyen se refería a alguien como “Pecho Frío” apuntaba contra los dirigentes de fina estampa que, sin embargo, carecían de la sangre necesaria para correrle de igual a igual al “régimen falaz y descreído”. El “Pecho Frío” podía tener cierto talento, pero carecía de esa fibra pasional que le permitía animarse a las épicas de un Pegaso, un Rocinante.

La expresión se popularizó en el fútbol también. Hace referencia a esos jugadores que sólo tiran tacos y caños con el resultado a favor. El Pecho Frío no juega cuando el equipo pierde o empata. No la pide, se diluye en las marcas rivales, levanta las manos en gestos tribuneros para expresar su fastidio, jura que quiere hacer un gol pero no le sale una. Si casualmente le queda algún revote la devuelve cuadrada y segura atrás para no comprometerse con una eventual derrota. Es el talento ahogado por el resultadismo. La esencia de Menotti sometida a la racionalidad de Bilardo. Con un tres a cero aparece, la entretiene, la pisa, tira caño, gambeta y sombrero, se transforma en la figura. O en un figurón como diría Irigoyen. Figurón porque la hinchada lo sabe. Detesta a los que jamás raspan en la disputa por la pelota, no van al piso, no traban. Vox Populi, Vos Dei, el Pecho Frío es un tibio. Y a los tibios los vomita Dios. Las tribunas también.

En la indignación popular contra el pecho frío el tiempo es una variante decisiva. Durante el primer tiempo es relativamente tolerado. Ahora, nadie se la perdona cuando se esta jugando el alargue y su sibaritismo futbolero le impide tirar un pelotazo arriba, meter un rápido centro a la olla, patear al arco sin compromisos y renunciar, una vez por lo menos, al grisáceo, lánguido, deslucido y mediocre reino de la indefinición.
En política también hay tribunas. También hay pechos fríos. Ahora, los caños, gambetas y sombreros seguirán siendo una extrañeza hasta que no aparezca una fija de ascendencia tan popular como afiebrada.


"Se borra en las dificiles. Querer hacer pausas cuando se necesita vertigo. Mandarse macanas sistematicamente en partidos definitorios. Prodigarse en el campo sin que se note. No correr los pases si estos no vienen al pie. Buscar el lucimiento personal en desmedro del equipo. Tener condiciones para ser un gran jugador y quedarse en promesa. Creersela. Arriesgar la pelota inutilmente. Sacarse la pelota de encima jugando siempre de primera, aun cuando el rival mas proximo este a 100 metros. En los partidos faciles o contra equipos chicos se es siempre figura y en los clasicos ni tocarla. Se destaca siempre en los amistosos, pero no alcanza el mismo nivel en partidos de campeonato. Hablar de mas antes de los partidos y no corresponderse luego en el desarrollo del mismo. Si es delantero hace siempre goles que no cambian partidos o no perfilan el desarrollo del mismo(el 3ero de un 4 a o, nunca el primero). En definiciones por penales, se niegan a patear. Juegan en un pequeño espacio del campo y mucho de alli no se mueven."