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¿qué estoy hacienco acá?



"No la había tocado en 3 minutos y pensé: ¿qué estoy hacienco acá?


Pezzella creyó que “estorbaba” a sus compañeros cuando Gallardó lo mandó al área rival. “Me dijo ‘entrá y hacé un gol’. El empate es mitad de cada uno”. Y dice que "entrar un Súper y hacer un gol no se compara con nada".




Mira el área del Monumental que da a la Centenario mientras camina con Olé y se nota que las imágenes del gol a Boca todavía le dan vueltas por la cabeza. Germán Pezzella confiesa que “no la había tocado en 3 minutos y pensé: ‘¿qué hago acá?’”. Y se ríe ante cada cosa que le pasa después de un domingo inolvidable. Y habla con la buena onda de siempre.

-¿Lo empató Gallardo o lo empataste vos, Germán?

-Y, mitad y mitad. ¡Hay que jugársela con un cambio de esa naturaleza en un partido tan importante! Es algo de lo que no sé si hay muchos antecedentes, eh. El se la jugó y yo estuve ahí para meterla. Por eso digo que lo empatamos los dos.

-Si terminaban 0-1, ¿creés que hoy los estarían insultando a los dos?

-Y, creo que nos teníamos que ir los dos, je.

-¿Cuántas veces viste el gol a Orion?

-¡Como 500! Para un defensor no es común hacer uno y si encima se da en un partido tan importante, se disfruta muchísimo más. Todo vale doble.

-¿Y qué te sentiste?

-Es algo soñado. Entrar en un superlásico y hacer un gol no se compara con nada. Cuando miré la jugada se me dio por pensar que hubiera sido más lindo si habría entrado de una. El Melli tiró un centro bárbaro pero no pude agarrarla muy fuerte porque el defensor de Boca me pasó justo por adelante. Por suerte me quedó el rebote. Fue intuición y gracias a Dios, la metí.

-¿Sabías cómo festejarlo?

-¡¡Ufff!! Creo que hasta me bloqueé, no lo podía creer, me tiré contra el cartel... Nunca había podido hacer un gol en el Monumental, y meterlo en un clásico era muy fuerte, más para mí que vengo de las Inferiores, que vivo mucho lo que es el club desde adentro. Fue algo impresionante.

-¿Te sorprendió cuando te llamó el Muñeco para que entraras?

-Y sí, te soy honesto. Por cómo se estaba presentando el partido, cuando señalaron adonde estábamos calentado, miré para atrás porque lo que menos creía era que podía llegar a entrar. Así que me tuvieron que llamar dos veces entre Biscay y Zinelli, je.

-¿Y cuando te dijo “andá de 9”, qué pensaste?

-No fue eso solo...

-¿Qué más?

-Sencillo: me dijo ‘andá de nueve y hacé un gol’. Lo miré medio de reojo como diciendo ‘bueno, vamos a ver qué puedo hacer’, y vino Biscay y también me dijo “dale que vas a hacer un gol”, y eso ayudó. Que me tenga fe para ese momento... Lo vi muy seguro cuando me lo dijo. Entonces entré y traté de hacerlo.

-¿Jugar de 9 no habrá sido muy placentero al principio para que pensaras “qué hago acá”?

-Es que en las primeras dos jugadas veía que la pelota iba para un lado y yo estaba en otro. Es más: llegué a pensar que estorbaba a mis compañeros.

-¿Y cómo te acomodaste?

-Había mucha gente arriba. Teníamos a Teo, Mora, Boyé... Traté de quedarme entre Leo (Ponzio) y los delanteros porque en caso de que Boca saliera de contra, podía ayudar en la recuperación. Y después, en cuanto a las pelotas frontales, la idea era intentar peinarlas para los delanteros, que son los que se encargan de jugar más arriba. Al ser defensor sabía que si me paraba más adelante les daba una referencia mayor a los defensores rivales. En cambio, unos metrós mas atrás ya tenían que salir un poco más...

-¿Se quedaron con bronca?

-Mucha. Más allá de todo lo que pasó, lo podíamos haber ganado. Ssi hubiéramos empatado antes, seguro lo ganábamos. Generamos varias situaciones y no estuvimos finos para definir, por eso terminamos con esa sensación de impotencia.

-¿Influyó la cancha?

-Nos afectó. En los primeros minutos nos tuvimos que convencer de que no se podía jugar como siempre, y buscar alternativas.

-¿Boca hizo tiempo?

-Y, por ahí se tomaron unos segundos de más. Pero si lo pensamos en frío, ellos hicieron la lógica, porque se quedaron con un jugador menos y quisieron enfriar el partido.

-¿Preocupa que lleven tres partidos sin ganar?

-No. Tratamos de ver las cosas positivas: seguimos punteros e invictos y hemos podido empatar los partidos. Nos faltó concretar las oportunidades para ganarlos, pero siempre intentamos jugar con nuestra idea.

-Volviendo a lo personal, ¿cuánto tiene que ver la confiaza del técnico con este momento que estás viviendo?

-Mucho. Hay jugadores muy importantes y él me viene dando oportunidades. Me tocó jugar bastante durante la lesión de Maidana y siempre confió en mí y me hizo darle para adelante. Y lo que hizo con ponerme de 9 fue una apuesta grande, porque fue un cambio llamativo para todos.

-Ahora que sos colega, ¿te acordás de Gerlo jugando de 9?

-¡Je! Sí. No recuerdo bien, si era chico y estaba en mi casa o ya había llegado a las Inferiores.

-¿Se vienen las remeras de “yo vi a Pezzella jugando de 9 y haciéndole un gol a Boca”?

-No, no es para tanto. Fue algo muy lindo, pero ya hay que pensar en lo que viene. Y en cenar con la familia, que vino de Bahía Blanca para verme.








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