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Quiero cambiar mi vida y te lo cuento.

Bienvenidos al principio de mi vida.




Imagínate que un día tenes todo lo que querías en la vida. No sé, una casa, un auto, todo el dinero del mundo o esa persona que te gusta y que, de un día para el otro, lo perdés todo, absolutamente todo. Así fue como me sentí el día, la semana, el mes, el año, los años después de que al haber llegado a los 103,4 kg, habiendo bajado 53,3 kg perdiera la motivación para seguir adelante con eso que tanto sacrificio me costó, horas de ejercicio, de caminata, de entrenar mi mente para mantenerme ante la idea de sobrepasar la cantidad de comida que una parte de mi quería. Todo eso se esfumó, la disciplina bien gracia, no sabía a dónde había quedado, por un instante de años perdí la consciencia de ese que era en ese momento, de ese que podía caminar siguiendo con la vista fija en su meta, querer bajar de peso, dar un paso más, seguir adelante aunque me dolieran las piernas, de esforzarse para alcanzar un límite más grande.

Quiero volver, estoy volviendo.

Tengo peros, 50 peros, 50 peros que pueden ser puesto en una la balanza, porque desde aquel día en que la motivación se esfumó subí 50 kg de esos 53,7 Kg.

Las segundas oportunidades existen, solo para aquellos que quieren esforzarse. Esforzarse más que la primera vez.

Y uso la siguiente foto para recordarme que una vez pude y cómo pude y que podré nuevamente.




*En esta foto estoy sosteniendo un pantalón que usaba a los 15 años y que luego de haber perdido esos 50kg me doblaba en tamaño prácticamente, hoy en día me queda ajustado nuevamente

Desde los 6 años que sufro de obesidad. A los 6 años pesaba 61 Kg a los 10 pesaba 110 Kg a los 14 me pesaron y pesaba más de 160 Kg, era tan pesado que la balanza se apagaba cada vez que subía así que el pesaje más alto que realmente tengo es de 157,7 Kg que fue una semana después de haber ido la primera vez al nutricionista,




No lo hago por estética, lo hago porque a mis 21 años dejarme ser así, tan ineficiente en la vida, tan dependiente de cómo se sienta mi cuerpo por el peso es una mierda y no se lo deseo a nadie. Llegar a no poder atarse los cordones, no poder levantarse de la cama, no poder caminar una cuadra sin agitarse son de las peores cosas que le puede pasar a una persona joven(sí, sé que hay cosas peores y me lamento por esas personas pero no cabe en lo que me atañe)

Espero poder, espero recibir apoyo emocional, que es prácticamente el 80% de esta lucha y espero, y me hace mucha ilusión, poder ayudar a levantarle el ánimo a las personas que pasan por lo mismo y como mensaje cursi quiero decirles que no se dejen estar, porque el abandono de uno mismo es el peor de los errores.


Día (1 de septiembre 2015, fecha en lo que lo publiqué en facebook) uno de un montón: 153,7 Kg.





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