Radamel Falcao vivió en Venezuela y miren lo que aprendió

dUrante su infancia el jugador colombiano, Radamel Falcao, vivió en Venezuela durante cinco años con su familia.

Sorprendentemente, en vez de seguir (al principio) los pasos de su progenitor, futbolista, comenzó jugando al béisbol, el deporte rey en nuestro país caribeño y del que sigue siendo un grandísimo aficionado.

El exdefensor central de Táchira, Monagas y El Vigía rememoró su travesía en los años 80 y 90: “Vislumbraba para él un futuro muy grande, era lo que yo quería cuando lo veía patear, correr. Analizaba que le gustaba el fútbol. A medida que iba creciendo y jugando en diferentes categorías, lo iba corroborando. En Venezuela aprendió a jugar”.
A finales de los 80, García King arribó a este país procedente del Independiente Medellín. Recaló en el Unión Atlético Táchira.

“La gente del Táchira fue a buscar a un jugador a Medellín. Ese jugador no se quiso ir al fútbol venezolano porque quería representar a una asociación departamental. Entonces, unos periodistas le manifestaron a los directivos aurinegros que me llevaran a mí. Me buscaron, hablamos y viajé a Venezuela”.

En Táchira logró ganar un torneo, luego de un comienzo tormentoso. Pero posteriormente salió del cuadro aurinegro para unirse a Mineros y Monagas SC. Posteriormente se devolvió a Colombia, para luego ir a El Vigía.

“El Vigía venía de segunda división, era un equipo muy pobre, muy limitado, entrenábamos en una cancha llena de pasto, no teníamos médicos, ni medicinas, ni ropa para entrenamiento. Pero fuimos armando un buen equipo. Armamos un muy buen equipo, en una bonita temporada, quedamos entre los cinco, seis primeros”.

Con él siempre estuvo su hijo Radamel, junto con su esposa Carmenza. Falcao, llamado así por el volante brasileño que era ídolo de su padre, comenzaba a despuntar en el fútbol… y en el béisbol.

El primer pasatiempo de Venezuela se convertía en la pasión del muchacho nacido en Santa Marta, en 1986. En El Vigía jugó en categorías infantiles, donde trataba de imitar los pasos de dos de sus modelos en la pelota caribe, los campocortos Omar Vizquel y Ozzie Guillén.

“Cuando estaba jugando en las inferiores de El Vigía, sabes que los chamos allá llevan sus guantes y bates de béisbol y empiezan a calentar, a entrenar. Mi hijo nunca había agarrado una pelota de béisbol ni nada. Fue a agarrar la pelota y le pegó en la nariz. Entonces todos los chamos se burlaron de él. Me dijo ‘Papi, enséñame a jugar béisbol’. Nosotros somos de la costa colombiana, donde jugamos béisbol. Le compré un bate, una pelota y un guante. En la noche practicábamos en una de las salas del apartamento, cómo agarrar el bate, el guante. Hablé con un entrenador que dirigía las categorías infantiles de un equipo de béisbol. Me dijo ‘Mándamelo a tal hora, y te digo si es bueno o es malo’. Mi sorpresa fue cuando me dijo que ‘era buenísimo, porque era muy rápido para correr la bases”.

“Me acuerdo que lo rotaban en la primera base, de pitcher. Él era muy hincha de Omar Vizquel, porque lo veía en béisbol. Le agradaban Vizquel y Guillén”.

En Táchira y en Monagas, Falcao coincidió con jugadores que, 20 años después, se convertirían en rivales suyos defendiendo la bandera de Venezuela: Giancarlo Maldonado, hijo del artillero del Táchira Carlos Maldonado; Ricardo David Páez, el unigénito del compañero de García King en el aurinegro, el hoy técnico Richard Páez Monzón; y César “Maestrico” González, que jugó en las inferiores del Monagas SC, y con el que Falcao llegó a coincidir en una selección estadal.

El éxito no ha dejado de seguir al cañonero de Santa Marta en su conquista de Europa. Con el Porto portugués marcó 72 goles en 87 partidos entre 2009 y 2011, ganando una liga y tres supercopas nacionales, así como la Europa League de 2011; con Atlético lleva 33 goles en 46 partidos en la zafra 2011-12, llegando a la final de la Euroliga contra el Athletic, que se disputará el 9 de mayo en Bucarest.

Habla el orgulloso padre: “Todos los sacrificios que él hace es porque quiere ser el mejor. Quiere que sus cosas salgan adelante, que prosperen. Se entrena, se prepara para hacer las cosas de la mejor manera posible. Lo que se propone, lo logra