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Saja: "Me gustaría retirarme en Racing como un campeón"



Sebastián Saja: "Me gustaría retirarme en Racing"

El arquero lleva más de tres temporada en la Academia y comprende la ansiedad de la gente: "Son años con más malas que buenas y es entendible la exigencia".



En menos de una semana, el murmullo comenzó a transformarse en aplausos. La gente de Racing se impacientó después de la derrota en el clásico ante Independiente y comenzaba a perder la calma. Sin embargo, después de un buen partido ante Newell's el lunes y unos importantes 38 minutos ayer contra Boca que le permitieron dar vuelta el partido en la Bombonera, los hinchas de la Academia volvieron a sonreir y a recuperar la confianza.

Después de tres años y medio defendiendo la albiceleste, Sebastián Saja le contó a Goal por qué siente tanta identificación con la gente y por qué comprende su ansiedad. "Son muchos años sin un título (la última vez que se consagró el equipo de Avellaneda fue en 2001) y a medida que va pasando el tiempo eso se va sintiento. Es entendible la exigencia en las tribunas", dice el arquero de 35 años nacido en Brandsen.

-¿Te gusta cómo juega Racing?
-Sí. Obviamente creo que podemos jugar mucho mejor todavía. Pero la intención que tenemos a mí me gusta.

-Llegaron 14 refuerzos pero están a siete puntos de River...
-Pero en un grupo nuevo de trabajo lleva su tiempo. Ventaja es para aquellos que se han reforzado poco. Cuando tenés tantos jugadores nuevos lleva su tiempo. Obviamente hay aire nuevo y energía nueva, pero el funcionamiento del equipo lleva más trabajo.

-Te bancaste varias renovaciones de técnicos. ¿Cómo hacés para que no te pese?
-Creo que hay que tener una personalidad especial y una forma de ser especial para los equipos grandes, que no todos la soportamos. No es fácil. Y cuanto más pasan los años es más difícil todavía porque la exigencia del público, de la prensa y nuestra, es mucho más que en otros equipos. Hoy me ayuda un poco la experiencia y tomarme las cosas con un poco más de tranquilidad. Hay grandísimos jugadores que han pasado por Racing y no rindieron porque no es fácil la exigencia de este club.

-¿Qué tenés vos de diferente para soportarlo?
-Y, me tocó entrar muy bien en el club, con el pie derecho. Hicimos un buen torneo. Fuimos la valla menos vencida del club en torneos cortos y eso ayudó. Me dio un margen a esto, a que cuando te equivocás por ahí te dan una chance más. Me tocó tener un buen primer año y eso a veces te da un poco de crédito.

-¿Qué te dice la gente?
-Obviamente me piden que salgamos campeones. El hincha de Racing siempre te pide eso y tiene razón.

-¿Hablan sobre la historia del club en el vestuario?
-Sí, claro. Cuando pasó tanto tiempo sin conseguir un título, pesa. Sabemos cuando nos toca jugar de local cómo va a ser la presión de la gente. Es obvio que cuando venís de salir campeón, como le pasa a River, se te perdonan todos los errores. Pero un equipo que viene acumulando expectativa y se queda sólo con eso, se le perdona mucho menos.

-Racing acumula expectativa y parece que se va desinflando. ¿Por qué creés que se da?
-Lo que tiene Racing es que vos ganás un partido y parece que das la vuelta olímpica, y perdés un partido y parece que te vas a descenso, sos el peor de todos. Creo que lo que nos cuesta acá es el equilibrio. Si te ponés a pensar, si nos sacás la camiseta de Racing y se la ponés a otro equipo es diferente. Lo que genera Racing es tan grande, la expectativa es tan grande que después a veces la caída es más fuerte.

-Es un club muy sufrido...
-Es que son muchos años con más malas que buenas. Por eso creo que el jugador tiene que tener una personalidad especial para jugar acá, no es sencillo. El que supera eso tiene chances de triunfar en el club. El que no, a veces queda en el camino con muchísimas condiciones.

-¿Viste a muchos buenos jugadores ser devorados por Racing?
-Sí. Muchas veces sucede que dicen "mirá a este jugador que la está rompiendo en tal club. ¿Cómo puede ser que en Racing le fue mal?". Pero no es fácil. No es que acá era malo. Lo que creo es que el futbolista tiene que reunir muchas más condiciones además de sólo patear bien la pelota.

-¿Cómo lo ves en este torneo a Racing?
-Nos falta como equipo encontrar el funcionamiento ideal.

-¿Tienen tiempo para encontrarlo?
-Y no, es difícil. Porque tenés que sumar, en el corto plazo. Si no ayudan los resultados es imposible pensar en algo a largo plazo. Tenemos que buscar ese funcionamiento intentando que en lo inmediato los resultados sean positivos.

La Academia, además de sumar más de una década sin obtener un título, vivió épocas difíciles en los últimos años. Desde 2011, cuando el Chino Saja se sumó al club, los de Avellaneda cambiaron siete entrenadores: Simeone, Basile, Zubeldía, Radaelli, Ischia, Merlo y ahora Diego Cocca.

-Se dijo que ustedes, los jugadores, terminaron con el mandato de varios entrenadores.
-Sí. Nos pasó. Pero puede venir el peor enemigo como técnico que yo quiero salir campeón y que sea con quien tenga que ser. Cuando no se gana el domingo el primer perjudicado es el jugador. Te desprestigiás, perdés mostrarte, bajás tu cotización. Nadie juega bien cuando el equipo pierde.

-Pero, ¿puede cambiarte tanto la llegada de un nuevo técnico?
-Par mí no. A veces las cosas se dan pero los técnicos no son magos. A veces el equipo, estuviese un técnico o el anterior, ese domingo tenía que ganar. Y no es que ganó porque cambió el técnico. Yo creo en jugadores convencidos de una idea y que siempre quieren que les vaya bien. A veces no sale.

-¿Cómo te llevás con Cocca?
-Bien. Veo el fútbol de manera más parecida a Diego que a otros compañeros. Uno ya está más cerca de ser DT que jugador. No es lo mismo en los gustos, los temas de conversación que puedo tener con Milito o Cocca que con los chicos. Es diferente. Hoy que estoy más cerca de Cocca que de Centurión, me veo más identificado con un entrenador así. Hay más ida y vuelta. Hasta mismo él se permite venir y preguntar qué te pareció esto, este partido, este cambio. Porque sabe que uno lo hace desde un lugar más cercano a él.

-¿Hablaste con él después de aquella frase desafortunada previa al clásico?
-No, pero entendí la intención que tuvo con esas palabras. Él no quiso desmerecer el clásico. Muchas veces se habla de eso antes de los clásicos. Es abstracto porque nadie le puede asegurar a uno perder un partido y pelear el torneo. Entiendo lo que quiso decir Diego, pero hoy hay que ser muy cuidadoso porque todo lo que dice se potencia mucho en los equipos grandes.

-¿Por eso no sos de hablar tanto?
-Sí. Uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Entiendo que a veces hay que transmitir y respetar el trabajo del periodismo y que hay gente que a uno lo quiere escuchar, pero la mejor manera de un futbolista profesional es hablar con su trabajo. En las palabras podemos sonar lindo, decir "me voy a matar por esta camiseta". Y después si entro a la cancha y no lo hago, no sirve...

Si de hablar se trata, Hugo Moyano, presidente del Rojo, se dirigió a Racing como hijo de Independiente después del clásico que su club le ganó a la Academia. El arquero, referente del club, no pasó por alto esas palabras. "Me dolió lo que dijo porque en los tiempos en los que nos toca vivir, que aquellos que tenemos la responsabilidad de transmitir tenemos que tener mucho cuidado con aquello que decimos. Hay una fina línea que separa el folclore de lo que es incorrecto decir. Aquellos que estamos en lugares importantes, ya sea dirigente, presidente, jugador, debemos cuidar nuestras palabras. Lo que dijo Moyano me dolió y no por qué yo estoy en Racing y haya dicho algo en contra de Racing. Si no porque hay cosas que son graciosas y hay cosas que pueden ser muy malinterpretadas".

-¿Aconsejás a los más chicos para que no hablen de más?
-Sí. Un poco porque uno lo pasó de chico y les puede hablar desde ahí. No digo que no les vaya a suceder, pero si uno los puede prevenir y aconsejar, es mejor. Y más hoy en día que existe el Twitter, el Facebook, las cámaras en los celulares. Son chicos de 20 años que se encuentran de un día para el otro con cosas que nunca se hubiesen imaginado que podían existir, con muchas facilidades para todo. No es fácil mantener los pies sobre la tierra. Es muy fácil confundirse y es lo que a veces les pasa a los chicos. Uno trata de hablarles. Cuando ve errores en jugadores de otros equipos, decirles "tengan cuidado en esto". Sé que no es fácil a los 20 años porque a mí también me pasó. Si tienen quién les hable por ahí tienen la chance de equivocarse menos.

-¿Tuviste quién te hablara?
-Sí. Obviamente me hubiese gustado que me hablaran más. Me pasó con declaraciones y con mi primera decisión importante en el fútbol cuando me fui en junio del 2003 a Italia por primera vez y ahí sí que no tuve a nadie que me aconsejara, fijate a dónde vas, de qué manera, en qué condiciones. De hecho no me salió muy bien.

-¿Podría haber sido otra tu carrera si hubieras tenido más suerte en Europa?
-Yo estoy muy contento con mi carrera, pero sí sé que en algunos momentos tomé decisiones equivocadas. Con mejores decisiones tal vez hubiese podido hacer una mejor carrera, pero la vida es así. A veces acertás y a veces te equivocás.

-¿Te apuraste en irte a Europa?
-Sí. Eso es lo que trato de hablarles a los chicos Ver a dónde van, a qué equipo, en qué condiciones contractuales. No es cierto que Europa es mejor que acá. Uno llega allá y no te conoce nadie. Vivís en otra cultura, otro idioma, con la familia lejos. No es tan sencillo.

-¿Hoy los chicos se apuran en irse?
-Sí. Lo que pasa es que por una cuestión de estructura y de necesidades de los clubes, tienen que desprenderse muy rápido de aquellos jugadores con potencial. Es muy difícil ver a un jugador joven que se quede dos años en el equipo del que sale. Si tenés una buena aparición de un muy buen jugador y lo tenés un torneo, es probable que aparezca otro, pero o lo estás apurando o es probable que el que venga no sea tan bueno como el que se fue. Y eso fue en deterioro de la calidad de nuestro fútbol. Vos antes tenías a Romagnoli en San Lorenzo, a Aimar en River, a Saviola. Hoy Lanzini jugó un torneo bien y se fue. Antes tenías que jugar tres o cuatro años en buen nivel para poder irte. Hoy no se ve porque un jugador anda bien seis meses y se va. Nos pasó a nosotros que siendo últimos en el torneo se nos fueron De Paul, Vietto y Zuculini. Y es más difícil así.

-¿Perdiste tu chance en la Selección por haberte ido a Europa?
-Sí. Mis decisiones equivocadas han afectado mi continuidad en la Selección en aquel momento. Creo que la Selección y yo nunca estuvimos encontrados. Siempre los caminos fueron por veredas opuestas. Cuando estuve en un buen momento, Argentina ya tenía sus arqueros, y cuando buscaba arquero yo no estaba en mi mejor momento deportivo. Y ahora ya está. Soy de la idea que lo más importante que Argentina tiene es todo este camino que haga hasta llegar a Rusia 2018 y pensar en un arquero de 35 años ahora lo veo imposible. La competencia por la que hay que pensar me encontraría en una edad muy difícil de tener una chance. No veo ninguna posibilidad en la Selección.

-¿A qué arqueros ves para Rusia?
-Romero me gusta porque es joven y tiene mucha experiencia. Ya tiene dos Mundiales. Y me parece que va a haber un recambio más allá de que Romero va a seguir teniendo las oportunidades. Martino manifestó que le gusta Gerónimo Rulli y a mí me encanta, tiene mucha proyección y es joven. Marchesín es un buen arquero y tiene muchas posibilidades. Nahuel Guzmán no es tan grande y lo conoce Martino.

A sus 35 años, Saja vistió la camiseta de ocho equipos, entre ellos tuvo dos pasos por San Lorenzo, jugó en América de Mexico, en Gremio de Porto Alegre y en hoy el final de su carrera lo encuentra en Racing. Y, dice, ya está pensando en el retiro. "La verdad es que no lo veo muy lejano".

-¿Te querés retirar en Racing?
-Si tengo la posibilidad, sí. Lamentablemente en el fútbol a veces uno no decide. Dependerá mucho del rendimiento y de la salud para poder permanecer en un equipo grande como este. Si se diera me gustaría porque estoy muy bien, me siento muy bien y me gusta estar acá.

-¿Y después?
-Estoy terminando el curso de técnico, a fin de año lo termino.

-¿Y qué estilo de entrenador serías?
-No sé. No hay uno que diga "este me encanta". De cada uno saco cosas, como con los arqueros. Me gusta Simeone, me gusta Bielsa, me gusta Manuel Pellegrini. Son diferentes estilos pero de cada uno saco lo mejor.

-¿Pero cómo jugaría tu equipo?
-No sé. Como arquero uno siempre prioriza que no le hagan goles a sus equipos. Esto no quiere decir que sea defensivo, pero con el Cholo me siento muy identificado. Atlético Madrid es un equipo que juega muy bien, atrás de la línea de la pelota pero a su vez es agresivo para atacar. Me gusta su pensamiento y su forma de trabajar.

-¿Para cuándo te ves dirigiendo?
-No sé. Es un proyecto. No en mucho tiempo, eso lo tengo claro.


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