Seis veces crack



Hace hoy 77 años, uno de los máximos ídolos de la enorme historia de Independiente metía seis goles en un mismo partido, algo inédito hasta ese momento en la era profesional. El 26 de septiembre de 1937 Arsenio Erico gritaba seis veces en el 7 a 1 final de Independiente frente a Quilmes.

El jugador que por su elegancia y elasticidad era apodado el Bailarín del gol, el Saltarín Rojo o el Hombre de mimbre, siendo para muchos el mejor de todos los tiempos.

El Paraguayo de Oro, que declinó una millonaria oferta para jugar el mundial de 1938 con la Selección Argentina, honrando su país natal.

El que junto con Vicente De La Mata y Antonio Sastre conformó una delantera inigualable, que marcó 558 goles y coronó al Club como el primer Bicampeón con los títulos del 38 y 39.

El que eligió jugar en Independiente cuando dirigentes de River lo esperaban en el puerto para contratarlo y hoy se inmortaliza en una tribuna de nuestra casa.

El Rey del gol, máximo artillero de la historia del fútbol Argentino con 295 conquistas.

El creador del Escorpión, ese que hacía que brillen los ojos de nuestros abuelos cuando hablaban de él y contaban por ejemplo como quedaba suspendido en el aire o dejó de hacer goles luego de llegar a la marca de 43 en el 8 a 2 a Lanus de 1938 para ganarse un premio de una marca de cigarrillos.

Arsenio Pastor Erico, seis veces crack, seis veces Orgullo Rojo.