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"Si no puedes gastar, tienes que ser rápido"





Creció como jugador en las categorías inferiores del club vigués y, tras hacer carrera como futbolista en Segunda B y Tercera División, regresó para trabajar con la base e ir asumiendo cada año más responsabilidades hasta convertirse en el director de la cantera que más alegrías ha dado al Celta. Cuentan que trabaja de sol a sol y él mismo reconoce que lleva siete años sin vacaciones, pero reparte el mérito de los excepcionales resultados cosechados en los últimos años entre todos los trabajadores que día a día acuden a A Madroa para pulir a las estrellas del futuro.

Teniendo en cuenta lo bien que funciona la cantera del Celta, ¿cada año resulta más difícil superarse o es más fácil porque ya va todo rodado?
Cada vez es más difícil cumplir objetivos dada la exigencia que tiene el club, pero también es cierto que cada vez somos más gente, el club sigue profesionalizando cantera y la gente está cada vez más habituada al trabajo que llevamos a cabo. Pero sí, nos marcamos objetivos difíciles y es complicado repetir al año siguiente.

¿Intentan marcarse nuevos retos cada temporada, seguir evolucionando?
Eso siempre. Siempre hay objetivos marcados, siempre hay situaciones nuevas y lógicamente intentamos mejorar año a año. Lo que pasa es que a veces es complicado que se puedan cumplir y cada día es más difícil que suban jugadores, que los equipos queden en una clasificación determinada, que haya internacionales, cumplir objetivos metodológicos… Siempre intentamos buscar objetivos a corto y a largo plazo y ahora a lo mejor estamos alcanzando metas que nos marcamos hace tres o cuatro años. Es una cuestión de mejorar día a día, de buscar nuevas situaciones, y a veces te equivocas y en otras lo consigues.

Este verano, el Celta no sólo ha incorporado jugadores gallegos a sus categorías inferiores, sino también de otras comunidades e incluso del extranjero. ¿La labor de captación es más compleja al salir de un mercado que conocen a la perfección?
La verdad es que Galicia en estos últimos años la hemos peinado mucho. Llevamos seis años trabajando ese mercado y hoy por hoy es difícil que haya jugadores que se nos puedan escapar, que no hayamos visto, excepto en equipos más pequeños. Al final te marcas unos objetivos en la planificación y decides qué puestos se tienen que buscar fuera, que es lo que hemos hecho. Hace año o año y medio marcamos unas posiciones que llevábamos varias temporadas sin poder reforzar y nos hemos ido al mercado exterior. Lógicamente, eso conlleva ciertos riesgos. Riesgos de adaptación, económicos, el margen de equivocación. Pero son riesgos que en este momento el club cree que puede asumir y se ha fichado a un chico argentino, a uno peruano, a gente de Canarias… Estos fichajes son una apuesta del club y veremos dónde nos llevan.

¿Han tenido que ampliar la red de ojeadores?
No, pero sí que es cierto que tienes que dedicarle un poco más de tiempo a otras cosas. El año pasado y el año anterior he seguido mucho más a las selecciones y he viajado bastante. Conozco bastante bien a las selecciones sub-21, sub-19, sub-17…y también los combinados autonómicos. He viajado más y he hecho un seguimiento más extenso, por lo que lógicamente he tenido que delegar un poco en Galicia, que lo ha hecho otra gente. En las categorías más pequeñas tenemos a Álex Otero, que es quien las coordina y el que está más pendiente de los más jóvenes. Porque para todo no da el tiempo. Es imposible.

En Galicia los clubes de referencia son el Celta y el Deportivo, pero si acuden a otro mercado es probable que tengan que competir con equipos de la talla del Real Madrid, el Barcelona… ¿El Celta está capacitado para competir contra rivales tan grandes, es posible contratar a un jugador en el que también están interesados?
Sí. Yo siempre le digo a la gente que está conmigo que la clave es ser más rápido. Si ellos pueden esperar un mes y ver al jugador cuatro veces, nosotros tenemos que hacerlo en una o dos. Ellos no es que tengan una exigencia mayor, pero sí pueden gastar más dinero y entonces no tienen tanta prisa. Pero tú no puedes gastar dinero, por lo que tienes que ser más rápido. Es un poco lo que buscamos, el anticiparte a que otro equipo te lo pueda llevar. Y lo hemos hecho. Han venido jugadores que el año pasado querían muchos clubes y nosotros hemos conseguido traerlos, pero también por la apuesta del club. Está claro que el Celta está haciendo una gran apuesta por la cantera, está dando muchas oportunidades y eso el jugador lo valora. Yo reconozco que últimamente es mucho más sencillo traer jugadores, porque es muy factible que un jugador acabe siendo profesional aquí, independientemente de que te puedas anticipar. Es tan importante una cosa como la otra.

El presidente Carlos Mouriño anunció recientemente el proyecto de crear escuelas del Celta en los colegios. ¿El objetivo es captar niños talentosos que todavía no están jugando en ningún equipo federado?
Tiene una doble idea. Cuando conseguimos cerrar convenios con los clubes de fútbol base, la masa social del Celta se rejuveneció. Hace seis o siete años no parecía algo importante, pero esos niños que ahora tienen 15, 16, 17 o 18 años, aunque no sean futbolistas del Celta, sí son socios del Celta. Entonces la función es doble, por un lado de captación, porque vamos a tener mucho más controlados a los jugadores, y por otro a nivel social. Es importante que los niños sientan el celtismo desde muy pequeñitos para que tengan la ilusión de jugar en el Celta y si no lo consigues, serás socio del Celta. De ahí la doble función: captación y socialización.

Este verano ha llamado la atención un caso poco habitual, el de Fede Varela, uno de los jugadores más destacados de las categorías inferiores y que no está jugando con ninguno de los equipos del club. ¿Qué ha sucedido?
Es una situación que está llevando el club y en su momento se informará de ella. No tiene más que eso.

¿Pero sigue perteneciendo al Celta o se ha desvinculado del club?
El club informará de ello en su debido momento.

Cambiamos de tercio entonces. ¿Cómo se siente cuando un nuevo canterano debuta con el primer equipo, como ha sido el caso de Borja Fernández en la primera jornada?
Sientes una sensación de felicidad. Es la culminación del trabajo de mucha gente que trabaja en esto. Siempre he dicho que valoro muchísimo el trabajo de toda la gente que trabaja en A Madroa, independientemente de que sea una apuesta de club, de que se den muchas oportunidades y el presidente esté muy encima del proyecto. Hay una gran masa de gente que día a día trabaja en A Madroa, en la administración o con los jugadores, y es muy importante. Por eso cada vez que vivimos una situación como la de Borja, Santi o David nos sentimos orgullosos porque es la culminación a un trabajo. Ojalá sean muchos más y todos esos jugadores que han debutado se asienten y lleguen a ser futbolistas importantes en el panorama español.

El club ha profesionalizado este verano a varios técnicos de la base. ¿Hasta qué punto resulta beneficioso en el trabajo que llevan a cabo en A Madroa?
En una estructura deportiva del nivel de la del Celta, cuya cantera fue elegida el año pasado la mejor de España, es necesario mucho trabajo, mucho esfuerzo. Por ejemplo lo que comentábamos antes del seguimiento de jugadores. Si empiezas a hacer cosas nuevas tienes que dejar de hacer otras que antes eran habituales. El club ha puesto unos buenos cimientos que ahora se están ampliando. El presidente ha apostado por una serie de proyectos, como la ciudad deportiva, el estadio o la cantera, y en esa apuesta está incluida la profesionalización del fútbol base. Este año se han profesionalizado tres técnicos y yo estoy contentísimo porque es la clave, que tengamos buenos formadores y gente súper profesional para que estén trabajando día a día con los chavales y podamos hacer muchas más cosas de las que hacemos. Ojalá salgan adelante la nueva ciudad deportiva y el nuevo estadio porque serán muy importantes para el devenir de todos esos jóvenes jugadores de Vigo y de Galicia, que al final son los beneficiados.

El presidente aseguró el otro día que el objetivo del filial esta temporada debe ser pelear por la promoción de ascenso. ¿Cree que es factible?
El presidente es el que marca los objetivos y nosotros no tenemos más que aceptarlo, trabajar para ello e intentar ser honrados con nuestro trabajo. El puesto que ocupe el equipo dependerá de muchas cosas, pero ojalá que ese objetivo que nos ha marcado a todos el presidente se cumpla y a final de año estemos peleando por él. Sabemos de la dificultad del reto, pero después de comprar la plaza, de hacer un gasto importante y de fichar a tres o cuatro jugadores con cierta experiencia, que también han ganado los que ya estaban, nos hemos marcado ese objetivo. Además, por detrás vienen jugadores muy jóvenes pegando fuerte como Brais, Julio, Pape, Hugo, Jorge…

Uno de los fichajes del filial ha sido el marroquí Al Watani, que llega tras ganar el ‘reality show’ de Dubai en el que participó Míchel Salgado. Una forma curiosa de fichar por el Celta.
Sí, pero el riesgo en cuanto a la contratación es mínimo y lo hemos visto, ha estado trabajando con nosotros y creemos que es un jugador que, independientemente de no haber venido de otro club, tiene una serie de aspectos técnicos, tácticos y de talento que es difícil de encontrar en el mundo del fútbol. Es rápido, muy potente, golpea muy fuerte… El club asume que puede ser un futurible jugador de Primera División y vamos a trabajar con él, pero si hemos acertado o no en la contratación lo dirá el tiempo. Cuando fichas a un jugador para el filial, no estás pensando en un futbolista para tres o cinco meses.

¿En el plano personal, como máximo responsable de la cantera, siente que su trabajo está lo suficientemente reconocido?
Yo estoy a gusto en Vigo y mientras el club considere que debo estar aquí, aquí estaré. El fútbol no tiene memoria, no es pasado ni tampoco futuro, el fútbol es presente. Hemos pasado por momentos buenos y malos, pero uno debe estar tranquilo y tener confianza en lo que hace. La gente que trabaja en A Madroa hace las cosas bien y poco a poco van llegando los frutos, pero no creo que en el fútbol tengamos que sentirnos reconocidos. Es un trabajo y así lo asumimos todos, con nuestros momentos buenos y nuestros momentos malos. Pero estamos contentos, el club apoya el proyecto de cantera y eso es lo que realmente importa. Personalmente, me limito a vivir el presente.

¿Resulta complicado llevar a cabo un trabajo como el suyo, en el que hay que pensar a largo plazo, cuando su contrato expira a final de temporada, porque ha ido renovando año a año?
Si me preguntas si me gustaría que me hicieran un contrato a cinco años te digo que sí, no te voy a engañar. Me gustaría que me hicieran un contrato tan largo como quiera el club. ¿Pero me genera algún problema que sea año a año? No, ninguno. Llevo aquí siete años y te puedo asegurar que el proyecto que presentamos hace seis o siete años se va cumpliendo. Hace seis o siete años que le dijimos al presidente los jugadores que podían llegar al primer equipo y nos hemos equivocado en un porcentaje mínimo. Y no es mérito mío, sino de toda la gente que está aquí. El presidente ha marcado una línea muy fina y directa a lo que él quería y nos hemos ido encajando en esa línea. La exigencia que te marcan es complicada, pero hemos ido aguantando año a año y en fútbol nunca se sabe dónde puedes acabar, pero yo soy celtista y a día de hoy no me genera ningún problema ir renovando año a año.

Dicen que trabaja usted de sol a sol…
Bueno, supongo que mi familia es la que lo sufre más. Te puedo garantizar que llevo siete años sin vacaciones. Se trabaja mucho, pero no sólo Toni. Una de las cosas que le hemos dicho a los profesionales que trabajan en A Madroa es que aquí no hay horario ni sabes en qué vas a trabajar. Hace tres semanas le dimos un cambio a las oficinas, fuimos a Ikea a comprar unos muebles y los montamos nosotros. Aquí se hace de todo y a todas horas. Es cierto, ahora en serio, que se trabajan muchas horas, se hacen muchos viajes y pierdes mucho tiempo con la familia. Aquí hay gente que dedica mucho tiempo de su vida a formar a los niños y ojalá algún día todo ese tiempo de su vida sea recompensado de alguna manera y se siga invirtiendo dinero en esta gente, que cada vez el presupuesto destinado no sólo al primer equipo, sino al fútbol base, sea mayor porque hasta ahora ha dado rendimiento, tanto por la apuesta del club como por el trabajo de la gente de A Madroa. Ojalá sigamos creciendo.



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