Teo y Mancuello, la punta del iceberg de un torneo atractivo

El delantero de River y el mediocampista de Independiente son los máximos goleadores de un campeonato en el que todos piensan en atacar.



El fútbol argentino no se caracteriza por su cantidad de goles. En las últimas tres temporadas, se marcaron 815 goles en la 2011/12, 852 en la 2012/13 y 808 en la 2013/14, cifras que ni se acercan a los más de mil gritos por año que se produjeron en el mismo período tanto en Inglaterra como en España. Y que también quedan lejanas respecto a un torneo históricamente considerado defensivo, como el italiano, en el que se marcaron 1035, 997 y 972, respectivamente.

Esa escasa cantidad de tantos se ve también reflejada en los pocos goles que se necesitan para terminar como máximo artillero de un campeonato: hace once torneos que el goleador del campeonato no llega a los 15 tantos (el último fue José Sand, en el Apertura 2008) y solamente nueve veces desde que se instalaron los torneos cortos hace ya 24 años hubo futbolistas que superaron esa cifra. En tres ocasiones un jugador marcó 16 veces; en cuatro, 17; en una, 18; y en la restante, 20 (Martín Palermo en el Apertura 1998, el único que tuvo más de un gol de promedio por partido).

Por eso, los números de Federico Mancuello y Teófilo Gutiérrez en el actual certamen sorprenden. En las primeras diez fechas, el mediocampista de Indepediente y el delantero de River llevan ocho tantos cada uno y, por ejemplo, ya están a solamente un gol de los 9 que llevaron a Mauro Matos y César Pereyra a ser los máximos anotadores del Inicial 2013. El hombre del Rojo, además, repartió cuatro asistencias.

Mancuello vive el mejor momento de su carrera. Hasta el actual campeonato, el zurdo tenía nueve goles en seis años desde su debut (ocho para el conjunto de Avellaneda y uno para Belgrano) y ahora acumula siete partidos consecutivos marcando. En su repertorio hay siete tantos con la pierna izquierda y uno de cabeza.

Teo, por su parte, cosechó en el arranque de la temporada una racha inédita en su carrera: entre los últimos tres partidos del torneo pasado y los primeros seis del actual llegó a nueve encuentros consecutivos con al menos un gol. La racha se cortó hace tres fechas contra Arsenal. Seis de sus tantos fueron con la derecha y los otros dos, de cabeza.

Más allá de que los dos goleadores son notoriamente los futbolistas más destacados del torneo, sus números son apenas una muestra de un campeonato argentino que intenta, de a poco, dejar la especulación para pensar en el arco de enfrente: de los 2,11 tantos por partido que se promediaron en la temporada pasada se pasó a una media de 2,54 en el actual certamen. Números mucho más atractivos para cualquiera que le guste esto de la pelota.