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Yo, no quiero festejar

Aunque muchos festejen, yo quiero hacer lo contrario.

No quiero olvidar los lamentables hechos ocurridos el 14 de mayo de este año, el día que prometí no ver mas partidos de Boca por un tiempo. Ese día me dejé de sentir identificado como hincha de Boca por un tiempo, me di cuenta lo que ser hincha de Boca en ese momento representaba.
Boca ya no era el club de barrio, de pueblo que tanto tiempo amé, Boca es una empresa multimillonaria que se dicha de hacer negocios con magnates petroleros para hacer un nuevo estadio, que esté a la altura de los estadios europeos, como los de esa gente en el que el fútbol es un negocio, no una pasión, donde no hay clubes, hay empresas, franquicias, que sacan nuevas camisetas cada 6 meses con motivos de marketing, con jugadores, que lejos de la tradición aguerrida que tanto representa a nuestra historia, son jugadores "pintitas" a la moda, con los ultimos peinados europeos y con sueldos extraordinarios, sueldos de empresa capitalista multinacional, no de club popular.
En Boca se prioriza un empresario millonario que no entiende un carajo de futbol, que quiere ver "eso que juega el proletariado en sus recreos" desde un palco acondicionado mientras come sushi, y no esa persona que se bancó en las malas, que lo sigue desde que tiene memoria, que se toma el tiempo de dedicarle varios días a la semana a su club, que le dedico risas y lágrimas, que corrió el colectivo descapotable para mostrarle la alegría que le causa, o simplemente llora en silencio cuando Cángele patea blandito un penal que era para reventarlo.
Quiero rescatar los valores que en un momento supo tener el ídolo mas grande del club, Juan Román, donde un presidente logra poner en contra a alguien que supo tener mas Libertadores que su eterno rival, alguien que dió todo por su club, y tuvo que irse por la puerta de atrás de esta empresa.
Pero lo que mas dolió, fue ver, como un jugador de fútbol, algo que supe ser desde pequeño, alguien que simplemente quiere jugar, (porque si hay algo que me hace feliz es "jugar a la pelota" desde calles de tierra hasta cesped sintético, descalzo o con "altas zapas" ) sea atacado, con la brutalidad con la que fue atacado Ponzio, alguien que supo jugar hasta con hemorroides defendiendo sus colores, alguien a quien respeto muchísimo y siempre lo voy a hacer, alguien que también como yo, fue a "jugar", nada más, nada menos. ¿Es eso ser hincha de Boca? ¿Cometer un acto casi de terrorismo hacia una persona que no afectó a nadie en lo mas mínimo?¿Ser de Boca es tener que comprarse cada 6 meses las 10 camisetas que saca esa empresa yanki (descartables, dicho sea de paso)?
No señores, ser de Boca es dejar que los demás vean la fiesta del fútbol que causa SER HINCHA DE BOCA, fiesta a la cual ya dejé de asistir, porque siento que ya no es así. Esas fiestas en las que hasta un reconocido hincha de River como Quique Wolf solía celebrar, esas fiestas que a los creadores de la fiesta como los brasileros, dejaba atónito, esos cantos que intimidaban a los gigantes de América, celebrar esas pisadas y esas gambetas que nuestros humildes jugadores como Rojitas, Gambeta, el Diego o Román supieron hacer. Ser de Boca es cantar, es jugar, es bailar, es sentir a una de las cosas mas maravillosas de la vida, ese entretenimiento de los obreros de clase baja, eso en lo que los pobres pueden sentirse mas que los ricos, eso donde Costa Rica le puede clavar 3 a Uruguay, eso tan hermoso que te hace gritar un gol de una humilde Dinamarca ante el Portugal del "ganador del balón de Oro", eso donde el arquero de Patronato le ataja un penal a uno de los clubes mas importantes del mundo, eso que enfrentó allá por el año 82 a la increíble Brasil y Argentina, eso que supo sacar campeón de Europa a Grecia en el 2004, año en el que pasamos a la final en una de las definiciones mas épicas de la historia del fútbol, es esa que supo ser Holanda en el 74, es un chico de una villa haciendole el mejor gol de la historia al país mas desarrollado y millonario del mundo, es Mouzo dedicandole su vida al club de sus amores, es Passucci trabando de cabeza por su pueblo, es Costacurta pateando la tierra y tantas cosas mas, que el fútbol te puede dar.
Hoy el fútbol es negocio, es violencia, es mafia, es corrupción, es política. Y aunque me digan "Que clase de hincha de Boca sos que no mirás los partidos" es porque antes que hincha de Boca, soy hincha del fútbol, y hoy, el fútbol ya no es tan poético como solía ser.
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