Desmintiendo: Refutando la teoría de la explotación



La economía es una ciencia social que estudia las relaciones de producción desde una perspectiva analítica, científica, que busca develar "la verdad" tras las operaciones económicas, la naturaleza de su existencia en el ámbito material humano. En este ámbito, 2 ramas de la ciencia económica se coronan en el podio del análisis: La Marxista y la Neo clásica. La primera emplea la metodología dialéctica, es la continuidad científica de la "filosofía de la sospecha" de su creador: Karl Marx; por su parte, la economía neo clásica emplea el estudio estático a través del individualismo metodológico sustentado en la lógica social de la "Praxeología"

Ambas escuelas mantienen un peso destacado en la ciencia económica por sus planteamientos teóricos que han tenido un peso fundamental en la praxis de la economía política, pero ambas, por motivos relacionados con su posición parcial en la balanza de clases, son antagónicas hasta el punto que la ciencia permite, por el mismo motivo, es común ver ataques furibundos de ambas escuelas a su respectivo antagonista.

¿Es posible decir en esta perspectiva cuál de las dos escuelas económicas tiene la razón?, naturalmente, no se puede. Pero, para acercarlos a una "verdad", haré un análisis critico de un articulo de José Ignacio del Castillo titulado "Refutando la teoría marxista de la explotación", en el cuál sigue a Bóhm-Bawerk en sus aventuras por descifrar la naturaleza subjetiva del valor.

Este articulo lo pueden encontrar en 2 lugares diferentes:


Sin nada más que aclarar, pasemos a lo importante, la crítica:



¿Qué es lo que nos expone José Ignacio y que nuestro compañero @Ario_Britanico cree con completa firmeza y devoción?, básicamente, Ignacio nos expone que el valor es subjetivo y no objetivo como pensaba Marx, que el valor se forma en la mente y no en la sociedad y que es la valoración subjetiva de las mercancías la que permite un intercambio reciproco de mercancías en las sociedades modernas a través del mercado. En un sentido concreto, nos dice que Marx "se equivoco por ser materialista

Para demostrar o refutar la anterior tesis, procedamos a analizar en concreto el articulo exponiendo la realidad de la teoría marxista:



En primer lugar, en los primeros párrafos introductorios, José nos expone una clara ironía: "Sobre ellas ha recaído una conspiración de silencio más o menos expresa, auspiciada por aquellos que, aunque derrotados en el campo intelectual, salieron a menudo triunfantes en el campo del activismo político", para luego, comenzar a detractar la figura de Marx por lo "ambicioso" de su teoría errada que se propone a refutar basándose en Böhm-Bawerk, aquel que en la "mitología" liberal consiguió la hazaña de refutar los planteamientos de Marx al mostrar las inconsistencias de sus teorías en la relación entre valor y precio, donde finalmente, ganó.

Ignacio procede a mostrar su metodología para afirmar su tesis inicial, diciendo lo siguiente:

Con el fin de no hacer excesivamente prolija la exposición, he optado por ir simultaneando la argumentación marxista contenida en el primer volumen de El Capital con la refutación de Böhm-Bawerk incluida en el capítulo número XII dedicado a La Teoría de la Explotación, dentro de su monumental Historia y crítica de las teorías del interés que es el primer volumen de la obra Capital e Interés


Como primer paso de su planteamiento metodológico, Ignacio nos presenta cabalmente resumida en el articulo la teoría de Marx, de tal modo que la podemos expresar en los siguientes puntos:

  • 1. Todo cambio involucra igualdad (Aristóteles), por ende, el valor debe ser algo inherente a las mercancías
  • 2. Toda mercancía es fruto exclusivo del trabajo humano.
  • 3. El valor de la mercancía es igual a la cantidad de trabajo qué lleva incorporado.
  • 4. El valor es proporcional a su coste de producción
  • 5. La fuerza de trabajo posee un valor acorde a su coste de mantenimiento, el cuál se mantiene siempre "al mínimo de subsistencia"
  • 6. Los capitalistas obtienen su ganancia a través de trabajo impago
  • 7. El sistema se orienta a la centralización de capitales, lo cual llevara al socialismo.

Intercalando dichos argumentos nos expone su falsedad exponiendo, respectivamente a los puntos anteriores, lo siguiente:

  • 1. El cambio solo proviene de la diferencia al contrario de lo que Marx argumenta en torno a la invocada autoridad aristotélica, por ello, el valor resulta ser una magnitud subjetiva que gira alrededor de la voluntad y no de lo material.
  • 2. Es falso que toda mercancía sea fruto del trabajo, existen recursos naturales que se intercambian en el mercado y no son fruto de ningún trabajo.
  • 3. El valor de la mercancía es proporcional al valor que la sociedad de consumidores le asigne según su necesidad, por ello, resulta falaz afirmar que el valor se relaciona con el trabajo.
  • 4. Lo mismo que para el punto 3.
  • 5. El valor del salario corresponde a la productividad marginal del trabajo y solo puede ser asignado por el mercado, es falso que corresponda a su coste de existencia.
  • 6. Los capitalistas obtienen sus ganancias del riesgo que corren en el mercado y el interés marginal que produce el trabajo (mucha palabrería en este apartado pero ninguna explicación, parece que Ignacio olvido que criticaba).
  • 7. Una sola frase: Ley de rendimientos marginales decrecientes.

Para finalizar, nos expone un bello discurso:

La refutación de Böhm-Bawerk a la teoría de la explotación constituye, como decía Rothbard, la vacuna que, por excelencia, inmuniza contra el marxismo. Sobre ella lanzaron los marxistas, primero sus más furibundos ataques, -en realidad contra su "lógica burguesa" ya que los argumentos son incontrovertibles -ahí están, expuestos a la vergüenza pública, los trabajos de Hilferding, Bujarin o Sweezy para quien quiera reír, por no llorar. Más adelante, simplemente la silenciaron. Ese silencio ha hecho posible, desgraciadamente, que cientos de millones de personas hayan sufrido y sigan sufriendo la opresión de tiranos comunistas que venden humo, engendran odio y fabrican miseria. Esperemos que este trabajo aporte su grano de arena para revertir esa tendencia.




Ahora sí, pasemos al mole, la refutación de los argumentos del señor Ignacio:

1. El cambio solo proviene de la diferencia al contrario de lo que Marx argumenta en torno a la invocada autoridad aristotélica, por ello, el valor resulta ser una magnitud subjetiva que gira alrededor de la voluntad y no de lo material.

Marx comienza a construir su teoría invocando la autoridad de Aristóteles: "No puede existir cambio sin igualdad, ni igualdad sin conmensurabilidad". Por tanto, según Marx, en las dos cosas intercambiadas tiene que existir "un algo común y de la misma magnitud".

Aquí Böhm-Bawerk detecta el primer error: en realidad, el valor no es intrínseco a las cosas, sino algo subjetivamente apreciado por cada individuo según su situación y necesidades.


Aquí vemos el primero error de Ignacio, un error que nos remite a Bawerk, pues el mismo definió el valor como algo subjetivo que no se puede expresar materialmente más que por la medición de la necesidad y la negociación de mercado. El valor en Marx es en primera instancia la valorización de algo, puedo tener por ejemplo un anillo que para mí valga mucho porque haya sido el regalo de alguien a quien amé, pero ello no hace de mi anillo algo "objetivamente valioso", siendo esto ultimo el objeto de estudio de la economía política. El valor que el factor subjetivo deposite en los valores no representa nada en tanto no represente algo "objetivamente valioso" y es esta forma objetiva del valor aquello que analiza el marxismo, dejando a lo subjetivamente valorado como la condición esencial del valor más no su determinante.

La búsqueda marxista de una ley del intercambio entre las mercancías nos remonta a Hegel y su dialéctica, pues para Marx el valor corresponde al "ser" y la mercancía al "ente". Salvo que ignoremos las bases filosóficas del marxismo, es ridículo introducir a Aristóteles cuando Marx negaba el idealismo y el mecanicismo por ser filosofías que ignoraban la esencia de la realidad, que ofuscaban el proceso cognitivo al ser viles planteamientos empiristas.

La teoría económica de Marx no menciona la necesidad de una igualdad, pero sí de una proporción, de un valor al que se igualaran las mercancías y no de un factor que iguale a las mercancías. Si Bóhm-Bawerk y Ignacio del Castillo no son capaces de comprender este sentido dialéctico en la teoría marxista quiere decir que su critica se dirige a un Marx imaginario o bien, no tuvieron siquiera la honestidad intelectual de leer si acaso los primeros capítulos de "El capital".



2. Es falso que toda mercancía sea fruto del trabajo, existen recursos naturales que se intercambian en el mercado y no son fruto de ningún trabajo.

Sin embargo, Marx hace trampa y Böhm-Bawerk lo evidencia. En primer lugar, es falso que todos los bienes intercambiados sean productos del trabajo. Por ejemplo, los recursos naturales tienen valor y son intercambiados, pero no son producto de ningún trabajo.


Segundo error de nuestro compañero Ignacio, pues Marx en ningún momento descarta la importancia de la naturaleza como parte del valor, pues la considera la fuente de todo valor al ser el fundamento de la existencia del trabajo que para Bóhm-Bawerk y Menger se limita a la actividad manufacturera y que en Marx representa la actividad que relaciona al hombre con su entorno a través de la necesidad material.

Para Marx, el simple acto de recoger una manzana de un árbol es trabajo, pero al igual que la valoración subjetiva, no constituye ningún valor a menos que lo obtenido a través del proceso laboral sea "objetivamente valioso", por ello la utilización del concepto "trabajo socialmente necesario" y no simplemente "trabajo". Böhm-Bawerk es incapaz de detectar dicha relación dialéctica entre trabajo, sociedad y valor, por lo cuál reduce el juego antitético a 2 únicos conceptos en juego, valor y trabajo.

3. El valor de la mercancía es proporcional al valor que la sociedad de consumidores le asigne según su necesidad, por ello, resulta falaz afirmar que el valor se relaciona con el trabajo.

Cualquiera que haya tenido la mínima honestidad de leer y comprender los tratados de economía de Marx sabría que este no dijo eso, por el contrario, define al valor como un factor social, como algo que depende de las formas en que se den las relaciones sociales de producción en determinada sociedad, por ello, Marx logra de manera inteligente relacionar las apreciaciones subjetivas con el trabajo al emplear una perspectiva histórica y dialéctica del proceso de valorización de mercancías, pues las preferencias (valor subjetivo) exigen un proceso de producción extensivo (demanda) que emplea y distribuye tiempos de trabajo en aquellos servicios demandados (valor objetivo), dando como resultado la forma concreta del valor (oferta) que incluye ambos factores de producción que a su vez se equilibran en el mercado por la relación entre ambos (ley de la oferta y la demanda).



El error de Bóhm-Bawerk y luego de Jose Ignacio del Castillo esta en comprender a Marx a medias y criticarlo a cuartas, pues su comprensión se limita a la síntesis que es la forma concreta del valor, ignorando las antítesis y la tesis que participan en su formación final, de ello se desprende el argumento cuatro adjudicado a Marx:

4. El valor es proporcional a su coste de producción


.....donde la síntesis se enlaza con la forma monetaria de la misma estudiada en un nivel de abstracción donde se prescinde del mercado y sus fuerzas, por ello Bawerk encuentra las famosas "paradojas del sistema marxiano", que son producto de su incomprensión y nada más. Marx jamás establece un absoluto en las formas de valor salvo por aquel relacionado con el precio de producción (valor + tasa media de ganancia) que constituye el punto orbital de los valores de mercado que son el nivel interactivo de la circulación mercantil superiores a los niveles de abstracción estudiados en el tomo 1 (valor como coste) y el tomo 3 (valor como precio orbital) de "El capital".

Este error en el análisis de la dialéctica económica de Marx cometido por Böhm-Bawerk constituye el punto directo para el desarrollo del postulado numero cinco de José:

5. El valor del salario corresponde a la productividad marginal del trabajo y solo puede ser asignado por el mercado, es falso que corresponda a su coste de existencia.


.....pues este ignora completamente la diferencia entre la teoría del valor presente en Marx y aquella presente en Ricardo, pues Marx refuta la ley del hierro de los salarios expuesta por este y expone que el salario, como valor de una mercancía (fuerza de trabajo) opera bajo los mismos mecanismos y su valor se determina por la interacción dialéctica entre las fuerzas que integran las relaciones de producción y el mercado, siendo un valor oscilante y no absoluto. El coste de existencia en Marx es llanamente eso, el mínimo del salario, de ello que Marx difiera con Rodbertus y Proudhon en sus teorías de la ganancia, pues para el es falso que:

6. Los capitalistas obtienen su ganancia a través de trabajo impago

.....Ya que para el, el capital es una relación de producción y no un recurso, por ello deduce que la plusvalía surge de la diferencia entre la capacidad de la fuerza de trabajo y la capacidad de trabajo contenida en una jornada laboral, es decir, de la diferencia entre aquello que se paga al obrero y lo obtenido por aquello que produce, lo cuál implica una explotación abstracta de un carácter dual de la fuerza de trabajo y no una explotación descarada cuyo sustento radica en un error, por ello, resulta completamente equivoca la refutación al postulado de Ignacio donde:

6. Los capitalistas obtienen su ganancia del riesgo que corren en el mercado y el interés marginal que produce el trabajo

Pues en realidad las ganancias son el grado de crecimiento del capital inicial tras la apropiación de plusvalía, de otra forma, salvo por la conjetura al aire, que es lo que hace Böhm-Bawerk en su teoría del interés positivo, es imposible determinar el origen de la ganancia. El riesgo no genera valor y el tiempo genera valor siempre y cuando supere la productividad del trabajo en relación a la capacidad de su fuerza en una periodo.

En ese mismo sentido, Marx deduce que la administración de tiempos de trabajo en zonas especializadas conduce a la "igualación de las tasas de ganancia", un fenómeno que iguala las masas de plusvalor de los sectores productivos y forma los llamados "precios de producción" que son el balance entre el valor de una mercancía y la ganancia media (Aquí, el problema de los vinos resulta ser falaz, la teoría se explica por sí sola con el planteamiento marxista que Bawerk considera una vil contradicción), pero ello le lleva a desarrollar la teoría de la "tendencia a la caída de las tasas de ganancia", que se relaciona con el empleo intensivo y generalizado de capital constante en detrimento del capital variable, que conduce a su idea sobre las crisis económicas.



En este marco de mi análisis, resulta también equivoco pensar que el socialismo es inviable por la llamada "ley de los rendimientos marginales decrecientes", pues esta opera de forma similar a la tendencia capitalista descubierta por Marx, pero es mucho menos compleja al ignorar los factores que integran el capital (a saber, capital constante y capital variable) y hace a su vez del sistema algo dinámico que le permite resolver los problemas de la asignación de recursos, valores y trabajo, de lo cuál solo deducimos que es imposible ver un sistema organizado desde arriba y/o estático, algo obvio que al final es nada.

¿Por qué la "Ley de los rendimientos marginales decrecientes" no es un impedimento al socialismo?

En primera instancia, porque las relaciones de producción socialistas se prestan a la constante renovación de las fuerzas productivas bajo la administración colectiva que no es "ignorar" la sagrada ley, sino, "abolir" el funcionamiento de dicha ley al volverla innecesaria (¿Por qué habría que haber una regulación de arriba a bajo independiente en los sectores productivos en una economía horizontal donde no existen empresas?). En segunda instancia, porque dicha ley, bajo la simplista perspectiva neo clásica, es absurda, pues limita el concepto de mercado a la realización de un "trueque mutuo" donde el capital se instala como recurso y la economía se reduce a una simple relación administrativa de recursos, una huera abstracción que al final no explica los fenómenos superficiales de la economía sin culpar al estado o a las instituciones publicas y que llega a disparates cómo la famosa teoría austriaca del interés perfecto.

Partiendo de lo dicho, tenemos claro lo expuesto en el articulo: "es imposible que la economía se manipule y dirija desde arriba", pero tenemos que ello no se justifica con la "Ley de los rendimientos marginales decrecientes", sino, con aquella fenomenología que hace del capital un factor dual cuyas variantes internas lo vuelven inestable, lo cuál nos índica que la economía funciona de manera ordenada, como una "relación" y no como un proceso (Ley del valor). De cualquier manera, entender la economía como un proceso y al capital como un factor de producción vuelven inestable y equivoca la teoría neo clásica al resultar esta incapaz de "medir" el capital sin separarse de lo meramente deducido (teoría del interés y critica de Sraffa), ergo, es imposible entender al socialismo desde el marginalismo.

La evidencia empírica sustenta lo contrario a lo expuesto por nuestro compañero Jose Ignacio y su mentor Eugen Von Böhm-Bawerk, pues durante la existencia de aquella odiada nación conocida como Unión Soviética, el crecimiento de las fuerzas productivas y la reproducción constante de lo existente, así como la innovación y empleo de tecnologías cada vez mejores en el territorio era superior a todo lo visto en las naciones capitalistas de aquella época hasta que repentinamente el crecimiento se estanco y posteriormente se redujo, ¿Qué explicación puede dar la teoría neo-clásica ante esta fenomenología?. La ley de los rendimientos marginales nos dice que la producción en masa empleando una misma cifra de capitales o una cifra progresivamente mayor, representa una reducción igualmente progresiva de lo producido, pero la URSS vio lo contrario en su época dorada: mientras más crecía la inversión, llevada a cabo por un comité central de planificación, más crecía lo obtenido y mayores ganancias plusvalicas se obtenían, no hubo jamás una reducción hasta la época posterior al estancamiento Brezhneviano, que tampoco puede explicarse por las teorías neo-clásicas. Sí tomamos, por el contrario, la teoría marxista en lo referente a las tasas de ganancia y la composición orgánica del capital, obtenemos incluso la respuesta al porque de la inexistencia del desempleo dentro de la Unión Soviética (Teoría de la distribución de tiempos de trabajo) y podemos relacionar esta fenomenología con el crecimiento exacerbado de la URSS durante los mandatos de Stalin y Jhruschov (Teoría de la plusvalía) y con la paulatina reducción de la producción durante el gobierno de Brezhnev (Tendencia a la caída de las tasas de ganancia).

Ahora bien, con toda la información obtenida, nos podemos regresar a contestar la pregunta inicial de la que se desprende todo el post: ¿Cuál de las 2 escuelas económicas tiene la razón (marxista y neo clásica)?

En este ámbito, nos ha quedado claro que la escuela neo clásica es una burda escuela empirista que no puede por sí misma estudiar fenómenos económicos sin recurrir a sus lucidas deducciones sobre la "acción humana". lo que nos lleva a decir que la respuesta a la pregunta es la escuela marxista, pues es aquella que soporta la prueba de la historia por su carácter dialéctico que la eleva a la categoría de ciencia.

Ahora qué, si nos regresamos al articulo que empleamos como objeto de estudio para nuestro análisis, llegando al punto final donde se exalta la gloría de Böhm-Bawerk como antídoto contra Marx, resulta que el antídoto es más bien ceguera, la critica a una abstracción, la victoria de Bawerk contra un Marx qué el mismo invento., ¿esto lo podemos considerar una refutación?. La respuesta, por mucho victimismo que añada José Ignacio del Castillo en su texto donde pone a la humanidad como victima de la errada idea marxista, es un simple, sencillo y contundente NO.



Proletarios del mundo, Uníos




Aquí llegamos al final del post, espero haya sido de su agrado y espero también, la persona que haya subido el post original "Refutando la teoría marxista de la explotación", es decir, Ario_Britanico, lo haya leído y comprendido de igual manera.

Si te agradan este tipo de temas no dudes en seguirme, hasta la próxima.

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