Canales populares

El mediador de Griesa dice que es corto el plazo para evitar


El mediador de Griesa dice que es corto el plazo para evitar un default



Pollack quiso sentar a la misma mesa de discusión a los fondos buitre con los funcionarios argentinos, que se negaron; hubo duros comunicados de las tres partes; hoy vuelven a reunirse

El Gobierno se negó ayer a reunirse en la misma mesa con los llamados fondos buitre y no hubo avances hacia un acuerdo, cuando sólo faltan seis días para que se agote el tiempo para destrabar los pagos de la deuda pública y eludir un nuevo default.

Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa para guiar las negociaciones, se reunió ayer, por separado, con funcionarios y abogados de la Argentina y representantes de los fondos NML y Aurelius. Los urgió a que se sentaran a una misma mesa y que hablaran, cara a cara, en un intento por quebrar el statu quo en las discusiones. Los litigantes dijeron que sí. Los funcionarios argentinos dijeron que no. "El tiempo para que la República evite un default es corto", dijo Pollack en un comunicado luego de las reuniones.

"Hoy, el gobierno argentino dejó en claro que elegirá el default la semana próxima", dijo NML, tres horas después de que finalizó el encuentro, en un duro comunicado. "Vamos a continuar buscando maneras de involucrar a la Argentina en negociaciones, pero actualmente existe una falta total de voluntad por parte de la Argentina para resolver este problema", agregó.

Una hora después llegó la respuesta del Ministerio de Economía. La comitiva argentina, formada por los secretarios de Finanzas, Pablo López, y legal y administrativo, Federico Thea; la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona, y el subprocurador del Tesoro, Javier Pargament, insistió en los riesgos de cumplir con la sentencia de Griesa y pidió garantías para evitarlos.

"Las cuestiones que separan a las partes siguen sin resolverse", había dicho antes Pollack, el primero en ofrecer información sobre el encuentro.

NML, en uno de sus comunicados más crudos, agregó que la Argentina se negó a negociar cualquier aspecto de la disputa. Los funcionarios, según el fondo, se limitaron a afirmar que no había solución posible.

Fue tan crudo el panorama que pintaron los comunicados, en particular los de Pollack y NML, que el único dato positivo fue que todos acordaron volver a reunirse hoy. Pollack lo confirmó en un segundo comunicado, pues antes sólo había dicho que esperaba que hubiera más encuentros "en los próximos días", sin brindar más detalles. Al cierre de esta edición, el ministro de Economía, Axel Kicillof, no tenía previsto viajar a Nueva York.

La frescura de la tarde, más benigna que de costumbre para los agobiantes días de julio que suelen caracterizar a Nueva York, no ofreció siquiera un atisbo de avance en las discusiones con Pollack, enfrentado a la dura misión de intentar zanjar en menos de una semana algunas de las profundas diferencias que han guiado una pelea judicial de más de una década.

El Gobierno ha dejado en claro que un pago a los litigantes violaría la ley argentina y activaría la llamada cláusula RUFO, desatando una nueva avalancha de juicios contra el país, puesto que los bonistas que canjearon sus títulos en 2005 y 2010 podrían exigir el mismo acuerdo que los fondos buitre.

Ese riesgo, ínfimo o casi nulo para algunos (enumeran las múltiples condiciones que deben darse para activar esa cláusula), es real para otros, incluidos los abogados del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton y los funcionarios argentinos. La cláusula RUFO expira el 31 de diciembre.

A diferencia de la presidenta Cristina Kirchner, ayer ni Pollack ni NML -al igual que Griesa- dudaron en hablar de default cuando se refirieron a la fecha final para afrontar los vencimientos de la deuda, el próximo miércoles 30. El esquema que aquí todos ven como más factible para avanzar hacia un acuerdo definitivo por la deuda y evitar un nuevo default es que la Argentina y NML, líder de la ofensiva judicial contra el país, lleguen antes de esa fecha a un acuerdo para volver a implementar la medida cautelar, o stay, en la jerga judicial norteamericana, y estirar así la negociación más allá de la vida de la cláusula RUFO.

De hecho, la comitiva argentina insistió en pedir "algún instrumento financiero" que brinde seguridad respecto de los riesgos de la polémica cláusula, según el comunicado de Economía, o en volver a implementar una medida cautelar.

"Si los litigantes no proveen dichas garantías a la República, un stay sigue siendo la mejor opción para permitir que se avance hacia una solución en condiciones justas, equitativas, legales y sustentables para el 100 por ciento de los bonistas", señala el comunicado. Hoy, un día más cerca del default, volvería a repetirse la misma rutina: una reunión, hermetismo y tres comunicados que ofrecerán un vistazo del futuro de la Argentina.


0
0
0
0No hay comentarios