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La semana terminó sin definiciones por parte del juez Thomas Griesa. Ayer postergó su fallo sobre el pedido de autorización que hizo el Citibank para pagar bonos argentinos emitidos bajo legislación doméstica.

La semana había arrancado con expectativa. El martes se realizó una audiencia en el juzgado donde se esperaba que Griesa se pronunciar si permitiría a Citibank actuar de acuerdo a su contrato con la República Argentina como custodio de los bonos y, de ese modo, que el dinero de los intereses de un pago que se hará a fin de mes llegue a los inversores.

Pero el martes Griesa no se pronunció y ayer el juez recibió ayer una serie de respuestas a consultas realizadas al Citibank. Se espera que el juez brinde una definición en las próximas semanas, antes del vencimiento del 31 de marzo.

Hay tres posibilidades de respuesta por parte del juez. La primera, es que Griesa repita la decisión que dio las últimas dos veces respecto a la situación del Citibank: Griesa permitió, por única vez, que el banco haga llegar el dinero a los tenedores de esos títulos y que Argentina deposita en una cuenta del Banco Central. La segunda es que Griesa se pronuncie sobre la cuestión de fondo y aclare que su fallo no alcanza para obstruir el pago de los intereses de bonos argentinos denominados en dólares emitidos bajo legislación argentina. La tercer opción, por último, es que el juez dictamine que estos bonos sí están alcanzados por su fallo.

En la audiencia del martes, la abogada del Citibank, Karen Wagner, reiteró su argumento de por qué los títulos argentinos no son sujetos del fallo Griesa: al haber sido una colocación enteramente local, los bonos quedarían por fuera del alcance del juez según la definición de 'deuda externa' que cita el Acta Fiscal de 1994 -si los bonos se colocan localmente no son deuda externa-. Por el contrario, los defensores de los buitres rechazan el argumento por dos motivos. Primero, que los bonos fueron ofrecidos en el mercado internacional por el propio Gobierno y entonces eso los convierte en 'deuda externa'. Segundo, los buitres acusan al Citibank de ser parte a favor de la Argentina en la cadena de pago y, por lo tanto, violar el fallo ya que contempla un castigo para quién actúe de ese modo. "Citibank es sólo custodio", explicó Wagner, el día martes.

La decisión de Griesa es clave por dos motivos. Primero porque de ella dependerá el tamaño del default. Segundo porque, en caso de liberar el pago, Argentina vería más despejado el camino para elaborar una colocación de deuda bajo legislación local con ayuda de bancos internacionales. JP Morgan y Deutsche Bank habrían sido sondeados para la operación pero una notificación de Griesa a los bancos demoró los contactos con clientes.