About Taringa!

Popular channels

Mugabe y la desgracia de Zimbabwe



Para continuar con un tema parecido al de uno de los primeros posts, hoy hablaremos de un personaje que si bien no gana el reinado universal de la diarrea mental, si hiciéramos el concurso fijo estaría entre las 5 finalistas… tal vez de segunda princesa con un ramo de flores bastante mediocre en la mano y una corona de papel aluminio en su cabeza. Ojalá no esté de minifalda porque ahí sí la imagen sería grotesca. Hoy hablaremos de Robert Gabriel Mugabe, presidente de Zimbabwe desde 1980 hasta hoy, y de las desgracias que su existencia le ha traído al país.

Zimbabwe, tanto en 1980 como hoy, ha sido un punto de referencia para el mundo… y con esto un poquito de historia. Corría el año de 1979 y el territorio conocido como Rhodesia – después de 1980 se llamaría Zimbabwe – estaba gobernado por Ian Smith, un personaje bastante particular que no sólo había implantado el régimen del Apartheid sino que también había declarado la independencia unilateral del “país” en 1965. Como en Sudáfrica, los blancos que sólo representaban el 12% de la población gobernaban y los negros – que eran la mayoría – carecían incluso de los derechos civiles más básicos. Como consecuencia, Rhodesia sufría un devastador embargo y la situación se hacía cada vez más insostenible. Así, como respuesta al régimen blanco, surgieron 2 movimientos guerrilleros que lucharían primero contra la dominación británica durante la colonia y luego contra el gobierno racista de Smith: Zanu – Zimbabwe African National Union – y Zapu – Zimbabwe African People’s Union -. La guerra – conocida como la Segunda Chimurenga – desangró al territorio por varias décadas y fue una de las más violentas del sur de África. Finalmente, en 1979 y por iniciativa no sólo de Margaret Thatcher que influenció a Smith, sino de los presidentes de Botswana, Mozambique, Tanzania y Zambia que obligaron a Mugabe – líder de la Zanu – a negociar, se llevaron a cabo los acuerdos de Lancaster House en Londres que le darían la independencia final al país que a partir de ese momento se conocería como Zimbabwe.


Ian Smith en la portada de la Revista Time el 5 de noviembre de 1965 con el título: “El hombre blanco en el África Negra”. Al fondo pueden ver la bandera del territorio británico de Rhodesia del Sur.

Para este momento, el país se había especializado en la agricultura y era conocido como "la despensa de África". Grandes granjas – de propiedad de los blancos – sostenían la economía y auguraban un futuro prometedor para Zimbabwe. Un futuro además apoyado 100% por la comunidad internacional que quería utilizar al país como ejemplo para demostrarle a Sudáfrica que una eliminación pacífica del Apartheid era posible y que el país podría continuar funcionando con plena normalidad. Zimbabwe entonces se convirtió en el modelo a seguir, el de mostrar, la gran esperanza para un África caracterizada por dictadores, pobreza y colapso económico en la década de 1980.

Zimbabwe era el ejemplo, el modelo a seguir… y sería Mugabe el encargado de dirigir el camino del nuevo país hacia la prosperidad, el desarrollo y los derechos civiles. Y lo hizo. Con una serie de políticas destinadas a eliminar las diferencias raciales, una reforma agraria moderada, una defensa de los derechos de propiedad sobre la tierra , Mugabe logró ganarse la confianza no sólo la confianza de los más escépticos blancos en Zimbabwe sino también de la comunidad internacional.

Pero claro, como todo dictador psicópata, esta “luna de miel” en el país no duraría mucho. Con el apoyo del gobierno del Apartheid sudafricano, un sinnúmero de ex-agentes blancos de las fuerzas de seguridad de Rhodesia se dedicaron a desestabilizar el nuevo gobierno a través de atentados a instalaciones de la Zanu y financiación a la Zapu, el grupo opositor negro. Argumentando que detrás de los ataques estaban los blancos de Zimbabwe, Mugabe cambió su política por completo y el “Ogro Comunista” – como solía llamarlo Ian Smith – salió de lo más profundo de su ser y empezó a gobernar al país. Y aquí es donde el “doctor” Mugabe le empieza a hacer competencia a nuestro personaje anterior, el señor Saparmurat Niyazov y transforma la despensa estable y productiva que solía ser en la mierda que es hoy en día. Samantha Power, una escritora gringa, escribió un artículo bastante interesante sobre esta transformación de Mugabe y las políticas que adoptó. El título mismo es bastante diciente: “How to kill a country: Turning a breadbasket into a basket case in 10 easy steps – the Robert Mugabe way”. Es decir, cual receta de cocina, cómo matar un país en 10 sencillos pasos siguiendo las enseñanzas de Robert Mugabe. No los voy a comentar todos, pero les dejo la fórmula en caso de que quieran repetir los pasos de este señor en sus países:

1. Destruir el aparato productivo: La racionalidad es la siguiente: Odiamos a los blancos, son unos guaches inmundos que durante décadas tuvieron el poder económico y político y a nosotros, los negros, nos marginaron y nos quitaron todos y cada uno de nuestros derechos. ¿Qué hacer frente a esta situación? Fácil, una reforma agraria. Es aquí cuando Mugabe inicia una campaña de intimidación, tortura y asesinato a los granjeros blancos que llevaría al éxodo masivo de esta población – principalmente hacia Sudáfrica y Gran Bretaña – y al colapso de las economías a escala. El gobierno se apodera de las tierras, las distribuye entre la élite de la Zanu que no sabía cómo ponerla a producir y, claro, la economía del país colapsa. Sobra decir que las tierras no fueron entregadas al zimbabwense del común sino a sus amigos del partido. Normal entre los dictadores psicópatas, ¿no creen?


“¿Le importaría mostrarme cómo funciona esta cosa? – Mugabe y su reforma agraria en Zimbabwe


Comparación entre la productividad de Zambia y Zimbabwe… en el último, las tierras se le dieron a los amigos del presidente Mugabe

2. Ocultar la verdad y cometer genocidio: “La fuente única y permanente de información para cada zimbabwense” dice el eslogan de la televisión nacional de Zimbabwe. Y ante eso no hay mucho que argumentar… Mugabe censuró a la prensa independiente y ahora sólo el Estado puede producir la información. Ni hablar de qué le pasa a los periodistas extranjeros que osan entrar al país para narrar la situación: persecución, tortura y detenciones ilegales es lo mínimo que hace el gobierno para darles la bienvenida.


¿Soy yo o hasta secuestraron al muñequito del ventrílocuo? Pobre wey.

3. Extermina a los disidentes: Ésta fue más fácil aún. Tenemos a la Zapu que está aliada con Sudáfrica y nos quiere tumbar. Luego tenemos al Movimiento para el Cambio Democrático que tiene el apoyo internacional y nos quiere tumbar. ¿Qué hacer? Pues llamemos a nuestro amigo Kim-Il-Sung en Corea del Norte para que nos ayude a crear un movimiento paramilitar que pueda simplemente exterminar a toda esta gente fastidiosa. Así creó la Quinta Brigada que sería responsable del asesinato de al menos 30.000 opositores entre 1982 y 1990 en un proceso llamado por Mugabe como el Gukurahundi que en idioma shona significa literalmente: "la lluvia temprana que limpia por dentro la paja antes de las lluvias de la primavera". Suena bonito, aunque no sé qué tan poético puedan ser 30.000 personas asesinadas.


Señores, la comida será servida en un minuto

4. Legislar lo imposible: Mugabe decide entonces que la crisis económica se solucionaría fijando los precios máximos de los alimentos por ley. Además, como ya no hay ingresos que sostengan la economía, simplemente opta por imprimir más y más y más y más dinero. ¿El resultado? Una de las últimas mediciones de la inflación en Zimbabwe en noviembre de 2008 dio la mágica y exorbitante suma 650 millones gogoles de por ciento anual (osea 65 seguido de 107 ceros – pónganle nombre a esta chingadera y luego me cuentan), eso significaba que los precios se duplicaban en menos de 24 horas. Ahora los reto a que salgan a comprar el pan:


Sí. esa era la cantidad de dinero necesaria para comprar el pan, y no miento


Y para que no digan que no es verdad, éste es el billete de más alta denominación que emitió el Banco Central de Zimbabwe: Cien Trillones de Dólares.

5. Ignorar un enemigo mortal: Aproximadamente 2 millones de zimbabwenses viven hoy en día con VIH. ¿Cuál es la política pública de prevención y control? Mugabe afirmó por televisión que sólo los homosexuales portaban el virus y procedió de conformidad a encarcelar a los gays zimbabwenses y deportar a los extranjeros. También dijo que la mejor forma que tenían las mujeres para protegerse de la enfermedad era usar faldas por debajo de la rodilla.


Esta caricatura es simplemente brillante

Podríamos continuar la lista con tips como enseñar el odio entre la población, espantar a los extranjeros, invadir al Congo y culpar a los imperialistas blancos por todos los males de Zimbabwe pero dejemos aquí por ahora. En todo caso, luego de 32 años en el poder, Mugabe logró que lo que era el país de la esperanza en África ocupe el puesto 173 de 187 en el índice de desarrollo humano de la ONU en 2012 cuando en 1990 estaba en el puesto 78.

Y hasta aquí llegamos por hoy. Espero que después de Niyazov y Mugabe no hayan quedado con mucho trauma psicológico. Mírenlo por el lado positivo, a ustedes no les toca vivir allá. Nos vemos en una próxima oportunidad. Buen día y ¡Hasta la otra!


Gracias por leer Y si lo desean:

- Pueden seguirme
- Brindar su comentario
- Puntuar el post
- Darme laik en facebook
- Seguirme en Tuíter

O sino... NO HAGAS NADA!
0No comments yet
      GIF