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Lo que declares con tu boca eso recibiras

Todo lo que hables: eso recibirás

Escrito por Hugo Moreno

Tienes que aprender a hablar bien en la vida, si quieres llegar lejos.

Este mensaje es muy poderoso, va a marcar una nueva manera

de abrirte camino en la vida,

basándote en la Palabra de Dios.



La Biblia dice en Marcos 7:29 “Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de
tu hija.” Este versículo nos habla acerca de la fe que tuvo que llegar a tener la mujer cananea
para que su hija dejara de ser atormentada por demonios. Nos muestra que no fue la Palabra
de Jesús la que dio lugar a que ocurriera el milagro en ese momento, fue la Palabra de ella.


Muchos de ustedes no tienen lo que han pedido porque no han insistido delante de Dios para
pedirle lo que necesitan. Debes tomar en cuenta que Dios no siempre responde rápido,
muchas veces no responde la primera vez que se lo pides porque no tienes la fe necesaria
para recibir tu milagro. El que tengas una necesidad muy grande y que clames al Señor, no
implica que tengas la fe suficiente para recibirlo.



En ocasiones, sientes que Dios no responde porque has orado varias veces sin obtener una
respuesta positiva acerca de lo que has pedido. Pero, a veces Dios también dice que no,
también puede decirte que no es el tiempo y que debes esperar para recibirlo. Eso no quiere
decir que no debas insistir con Dios pidiendo lo que necesitas hasta recibirlo. Por ejemplo, en el
caso de la mujer cananea, Jesús mismo puso los obstáculos hasta que ella tuvo la fe suficiente
para recibir su milagro. Cuando ella confesó con su boca lo que pedía lo recibió. El milagro de
Dios está en tu boca.
¿Qué va a pasar si un día no tienes quien ore por ti? Que vas a decir: “No estuvo nadie
conmigo”. El poder de la Palabra de Dios también está en tu boca y en tu corazón. No debes
esperar que alguien más haga algo por ti.



IMPORTANTE:El problema es que muchos oyen la Palabra de Dios para considerar si es verdad, y no para
creerla. Eso no debe de ser así, la Palabra de Dios no es una opción para tu vida; si en verdad eres creyente debes tomarla y confesar con tu boca que la crees.



La Biblia nos muestra en diferentes pasajes el poder que tiene la Palabra en tu boca. En Mateo
8:5 dice: “Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, y diciendo: Señor,
mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: Yo iré y
le sanaré. Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo;
solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y
tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo:
Haz esto, y lo hace. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo,
que ni aun en Israel he hallado tanta fe.”


El centurión dijo que él no era digno de que Jesús entrara a su casa, que solo bastaba que
Jesús dijera la Palabra para que su siervo sanara. Al oírlo Jesús se maravilló y dijo que ni aún
en Israel había hallado tanta fe. Jesús notó la fe del hombre por la Palabra que éste hablaba.
En el caso de la mujer cananea, Jesús estaba formando la fe necesaria en ella para que
recibiera su milagro, pero no respondió al centurión de la misma forma porque ya tenía fe. Tu fe
determina el tiempo en que recibes lo que pides.



Muchas veces la gente no quiere que lo saquen adelante con la Palabra, quiere que lo
consientan con la Palabra. Pero, las cosas no son así. No busques un consuelo de forma
equivocada, busca salir adelante. El Señor no tiene lástima por nadie. Deja de poner
argumentos equivocados en tu mente. Los obstáculos que se te presentan en la vida son para
que tu fe se levante.



Si alguna vez has llamado a alguien para que llegue a orar a tu casa y no llega, no lo mal
juzgues. Quizás la persona que llamaste no llegó porque Dios está tratando con tu fe. No
condiciones tu fe esperando que alguien haga las cosas por ti.
Tú tienes el poder de Dios en tu
boca para poder obtener los milagros, solamente debes creerlo.



Donde Jesús no halla fe no puede obrar. La Biblia dice que cuando Jesús estuvo en Israel no
pudo hacer muchos milagros, salvo en algunos que tuvo que imponer manos para sanarlos.
Eso fue a causa de la falta de fe de las personas. Pero, ese no fue el caso de los leprosos, ya
que ellos fueron sanos desde lejos a causa de la fe que tenían


Yo confronto la fe de la gente porque yo sé que la clave está en la fe de la gente no en mí. Uno
lleva el poder del Espíritu Santo para poder hacer los milagros. No es necesario que la gente te
toque o que ore por ti de cerca para que los recibas. Yo mismo no entendía eso. Una vez muy
lleno de dudas llamé a mi Pastor en Guatemala para pedirle que orara por mí para recibir
unción. Él solamente me dijo que ya la tenía y luego me dijo, disculpa pero estoy muy ocupado,
envíame email si tienes más dudas. En ese momento no lo comprendí, pero ahora veo que lo
que debía hacer era creer que esa unción ya estaba en mí y que no necesitaba que nadie más
orara.





En Mateo 8:16 dice:
“Por la noche llevaron varios endemoniados a Jesús. Invariablemente
bastaba una sola palabra para que los demonios huyeran o los enfermos sanaran.” (Versión
Biblia Al Día).



Para recibir tu milagro, basta con que creas una sola palabra. Uno recibe los milagros por la fe
con que oye y cree la Palabra.



En una ocasión, recuerdo que el Pastor Cash estaba predicando y de pronto dijo que los pies
de una persona se enderezarían. Entre los presentes había un niño que tenía los pies torcidos;
cuando él escuchó lo que el Pastor había dicho, tomó la Palabra para sí, se quedo viendo a sus
pies diciendo: “esta Palabra es para ustedes”. Y sus pies se enderezaron.



En el Salmo 107:19-20 dice: “Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus
aflicciones. Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina”. Basta una Palabra para que
salgas de tu ruina. Tú tienes más fe en Dios de la que crees, porque no le has visto nunca y a
pesar de ello oras creyendo que te escucha y responde.



No te quedes esperando que otros oren y hagan las cosas por ti. Aprende a hacer uso de la
Palabra de Dios.



En Proverbios 18:20:21 dice: “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará
del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama
comerá de sus frutos.”



La muerte y la vida están en tu boca. Tú obtienes lo que has hablado por años, es tu fe y lo que
tu confieses con tu boca lo que hará los milagros, no la fe que otros tengan.



La Palabra de Dios dice que nosotros somos sanos por el poder de la herida de Cristo, pero el
poder de la herida de Cristo lo activa la palabra. Ese poder lo activa tu Palabra, de la misma
forma en que la mujer cananea y el centurión romano recibieron su milagro, tu también lo
recibirás, ya que tu palabra tiene poder.



Aprende a hablar con fe. Debes declarar cosas de bien para tu vida. Todo lo puedes en Cristo,
el Señor siempre está contigo, y todo lo que confieses para bien en tu vida creyendo que así
sucederá, lo recibirás. Nuestras palabras son proféticas, y según como las creas las vas a
recibir. La Palabra que declares para tu vida, la recibirás. Aprende a utilizar la palabra que
declararas con bien.



Cuando las cosas no te salgan, no concluyas con tu boca que ya fracasaste y que no saldrás
adelante. Debes creer y confesar con tu boca que todas las cosas te ayudan a bien. Debes
creer que Dios te lleva de gloria en gloria y que todo lo puedes en Cristo que te fortalece.



No debes confesar que el diablo te tienta y que tu carne es débil. No pienses que siempre
tropiezas. Toma la Palabra de Dios, esta te dice que eres fuerte en Cristo Jesús. Si tú no sabes
usar la Palabra para ti, no sabrás usarla para nadie más. Utiliza la Palabra, aplícala en tu vida.






hugomoreno dijo:Yo tuve problemas desde niño, iba a morir cuando tenía nueve meses de edad, estuve
internado en el Hospital Infantil de Quetzaltenango, Guatemala, metido en una incubadora con hielo en los pulmones, mi madre muy jovencita solo lloraba afuera de la sala al verme en ese estado, pero siendo aun un bebé aprendí a luchar por vivir, a pesar de todas las limitaciones socioeconómicas con las que tuve que crecer, siempre aprendí que debo salir adelante en la vida, y nunca he tomado esas situaciones para justificarme y quedarme como un mediocre.
Cuando vine a USA muchas personas me criticaron por la forma en la que imparto mis mensajes, aun cuando empezó el mover del Espíritu Santo en nuestras reuniones en las casas, hubo muchas personas que dijeron que terminaría mal. Pero yo nunca creí todo eso, siempre me tomé de la Palabra de Dios, confesándola y creyéndola para bien en mi vida.



En tu boca hay un milagro. No condiciones tu vida a causa de los problemas que tengas; aprende a usar el poder de la Palabra de Dios en tu vida, a pesar de las situaciones adversas
que se te presenten, tu puedes triunfar.



EXITOS Y BENDICIONES
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