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La historia de Shane, el bebé que nació y murió

La historia de Shane, el bebé que nació y murió con una "lista de cosas para hacer antes de partir"



Shane Michael Haley. Ese es el nombre del nuevo ángel que Jenna y Dan Haley tendrán para siempre en sus vidas. Shane nació ayer, 9 de octubre de 2014, en un hospital de Filadelfia, Estados Unidos, pero murió a las pocas horas.

En los primeros meses del embarazo, Jenna y Dan tuvieron una pésima noticia: su bebé tenía una rara enfermedad que no le permitiría sobrevivir fuera del vientre de su mamá. Fue diagnosticado con anencefalía, una malformación cerebral congénita que tiene como característica la ausencia parcial o total del cerebro o cráneo.




Jenna y Dan se conmovieron, pero tomaron la noticia con calma. Sabían que Shane no sobreviviría mucho tiempo. En la mayoría de los casos, estos bebés no pasan las primeras horas. A lo sumo, unos días, pero no más que eso. Ellos lo sabían y quisieron darle todo durante el tiempo de gestación y el poco tiempo en que estuvieran entre ellos.

De profunda fe católica, ambos armaron una página en Facebook (Prayers for Shane) y comenzaron a armar una "lista de cosas para hacer antes de morir", una típica enumeración de cosas que las personas adultas escriben para cumplir deseos difíciles de concretar. Los padres de Shane decidieron hacerlo por él y aprovechar el tiempo en el vientre de Jenna para completar el listado.






Fue así que pudieron completar los simples "deseos" de Shane: ver un partido de los Philadelphia Phillies, subir al incónico Empire State Building de Nueva York y comer un sándwich de carne y queso con sus padres.

Los mensajes en Facebook fueron innumerables. Más de 700 mil personas conocieron la historia de Jenna, Dan y Shane a través de esta red social y llenaron de palabras optimistas a la joven pareja norteamericana. Al nacer, decidieron no perder un instante y bautizarlo en la Iglesia católica, sacramento inicial para los bebés cristianos. Eso tranquilizó a los padres que descontaban que su "ángel" o "pequeño milagro" los cuidaría. A las pocas horas, después de estar "toda su vida en brazos de quienes más lo amaron", Shane murió.



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Crédito: Prayers for ShaneShane Michael Haley. Ese es el nombre del nuevo ángel que Jenna y Dan Haley tendrán para siempre en sus vidas. Shane nació ayer, 9 de octubre de 2014, en un hospital de Filadelfia, Estados Unidos, pero murió a las pocas horas.

En los primeros meses del embarazo, Jenna y Dan tuvieron una pésima noticia: su bebé tenía una rara enfermedad que no le permitiría sobrevivir fuera del vientre de su mamá. Fue diagnosticado con anencefalía, una malformación cerebral congénita que tiene como característica la ausencia parcial o total del cerebro o cráneo.


Prayers for Shane

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Jenna y Dan se conmovieron, pero tomaron la noticia con calma. Sabían que Shane no sobreviviría mucho tiempo. En la mayoría de los casos, estos bebés no pasan las primeras horas. A lo sumo, unos días, pero no más que eso. Ellos lo sabían y quisieron darle todo durante el tiempo de gestación y el poco tiempo en que estuvieran entre ellos.

De profunda fe católica, ambos armaron una página en Facebook (Prayers for Shane) y comenzaron a armar una "lista de cosas para hacer antes de morir", una típica enumeración de cosas que las personas adultas escriben para cumplir deseos difíciles de concretar. Los padres de Shane decidieron hacerlo por él y aprovechar el tiempo en el vientre de Jenna para completar el listado.


Prayers for Shane

Prayers for Shane

Fue así que pudieron completar los simples "deseos" de Shane: ver un partido de los Philadelphia Phillies, subir al incónico Empire State Building de Nueva York y comer un sándwich de carne y queso con sus padres.

Los mensajes en Facebook fueron innumerables. Más de 700 mil personas conocieron la historia de Jenna, Dan y Shane a través de esta red social y llenaron de palabras optimistas a la joven pareja norteamericana. Al nacer, decidieron no perder un instante y bautizarlo en la Iglesia católica, sacramento inicial para los bebés cristianos. Eso tranquilizó a los padres que descontaban que su "ángel" o "pequeño milagro" los cuidaría. A las pocas horas, después de estar "toda su vida en brazos de quienes más lo amaron", Shane murió.




"Hoy a las 6:15 a.m., después de encontrarse con toda su familia y ser bautizado en la Iglesia católica, Shane murió plácidamente en los brazos de su madre", escribió la pareja en "Prayers for Shane". "Estamos sumamente agradecidos por el tiempo en que fuimos bendecidos con la oportunidad de cargar y abrazar a nuestro hijo", agregaron.

Los mensajes se multiplicaban cada minuto y la historia llegaba a cada corazón que la conocía. "El apoyo y las oraciones que hemos recibido de todos ustedes han sido increíbles y deseamos agradecerle a cada uno con todo nuestro corazón", dijo la pareja. "Shane pasó toda su vida en los brazos de las personas que lo amaron incondicionalmente y no creo que alguien pueda pedir una vida más hermosa que esa".

"¡Él ya está en casa con el Señor y siempre será nuestro pequeño milagro!"




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