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La vagina es el último poder

La vagina es el último poder


Sobre la influencia del órgano sexual femenino


Con todo respeto y sin ánimo de ofender sino de construir, todos nacemos por la vagina y por lógica hay que pensar que ese sacrificio de nuestras madres merece el mayor de los respetos. Hoy, ese órgano femenino.


Bajo muchos riesgos es explotado para conseguir recursos económicos para subsistir. Lógicamente que están exentas, el 99.99 % de las mujeres. ¿Qué no?.


Antes de escribir sobre este tema, hablé con personas de varias edades y sexo. Ninguno se sonrojó ni se sintió mal; al contrario conversamos sin tapujos sobre cómo convive la gente en los centros nudistas.


El mundo ha cambiado y la gente con él. Los invitaba por ejemplo a revisar en las páginas de internet en “youtube” cómo mucha gente mayor disfruta un espectáculo público que anuncia a una cantante que toca música por la vagina.


Me impresionó el gozo desmesurado de la gente sonriéndose y disfrutando al ver el espectáculo, en el que la mujer sin levantarse el vestido, se baja los panties y se introduce sin dejar ver sus partes íntmas supuestamente el micrófono en la vagina y hace creer que su vagina canta.


Con todo respeto para muchos que pueden compartir esa actuación, considero que no es un acto para reír, sino para observar la degradación de una sociedad, que se deja llevar sin calcular o revisar sus principios como persona, habiendo tantas cosas buenas para reír y disfrutar.


En un programa de televisión escuché a una policía secreta, comentar sus actuaciones como infiltrada para capturar delincuentes de alta peligrosidad. Ellas deben tener una preparación muy pero muy especial.


Pues se trata de hacer ver que llegó una vagina, para que los dueños del dinero ilegal y las drogas ilícitas caigan en el deseo carnal, y después, se vean atados por las esposas que trae la policía en la cartera.


Por ejemplo un narcotraficante por una vagina entrega un avión, una finca, un carro y hasta la vida. Y la mujer que es dueña de esa parte de su cuerpo aprovecha la ocasión como en las historias de los senos y el paraíso.


Y es que para ellas es otro instrumento de atracción al sexo contrario; es muy importante porque con él, complementan para hacer que su sexo contrario deseé un ratico de placer.


Presidentes, senadores, concejales, policías, empleados de bancos, funcionarios públicos y altos militares, etc., etc., han sido atraídos y descontrolados por una vagina. En ese momento consideraría que ese ser humano no tiene control de sí mismo ni es un adulto formado que sea capaz de controlar sus instintos; no es capaz de regularse sino de seguir en la búsqueda del calambre de catorce segundos, que seguramente le trajo muchos problemas.


¿Cuántos de estos funcionarios no obligarían al sexo opuesto a realizar el acto, o cuantos no acosarían? ¿Será que por eso no hay leyes fuertes? Hoy no hay dinero que valga ante una buena vagina. Es lo que se observa hasta donde alcanza la sabiduría y el conocimiento.


¿El acto terminó, y hasta ahí llegó la emoción y solo quedo el arrepentimiento? Es que después del ejercicio físico, los 14 segundos de emoción de gritos y actitudes que parecen más de sufrimiento que de dicha, en los que se escucha solamente lamentos y gritos no se demora lo mismo que los años de cárcel que tienen que pasar.


Los cargos de conciencia que no permiten que la persona esté en paz consigo misma.


Los medios de comunicación comentan de una nueva estrategia polical en la que lógicamente con todo respeto, es igual, pero con menos grado económico; pues se trata de perseguir lo que hemos dicho.


Viciosos del sexo que buscan complacerse sin pagar en un bus, avión, barco o cualquier parte en la que exista desorden público.


Conseguir una medalla con ese tipo de inteligencia policial, para algunas podrá ser una actitud interesante, pero para otras es una actuación irreverente, no solo ante los hombres que hacen parte de los organismos secretos del estado.


Que no han sido capaces de combatir la existencia de esas personas; algunas mujeres consideran que se les está faltando al respeto así la vagina no sea de ellas.


Aquellas policías con sus atributos físicos, sus encantos y lo que les enseñaron llegan ofreciendo las vaginas verdes, entregadas sin medir consecuencias, a unos bandidos que les pueden dar pistola con balas y todo, a estas mujeres que podrían morir haciéndole un tributo no a las armas sino al órgano femenino sea de quien fuere.


Lo malo de todo es que en ese proceso también caen algunos de sus compañeros de armas, que gustan del dinero fácil para enriquecerse y después, disfrutar del manjar de vaginas que quieran, porque como hombres no maduraron ni estudiaron sobre los temas del placer, de la sexualidad, etc., y actúan sin moderación.