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Yo Travesti: Mi historia




Hola.

Este blog es dedicado a la conciencia de quienes vivimos atrapados en la prisión de un cuerpo que no nos corresponde por algún error divino.

Yo tengo 38 años, tenía 5 cuando la feminidad despertó en mí, 1978, estaba en preescolar, un niño normal, sin problemas en casa, sin abuso físico, ni verbal, ni psicológico, hermano de dos, un hombre un año mayor que yo y una mujer un año menor que yo, todo bien, según recuerdo hasta el día en que descubrí, con apenas cinco años, que algo en mí no estaba congruente con lo que mi mente esperaba, el sentimiento de que usas la ropa equivocada, una percepción más de un deseo que viene de adentro, el deseo de ser tratado como mujer, como niña, vestir la ropa de niña, completo, cambiar las trusitas por las pantaletitas, la camiseta y pantalón por el vestido con vuelo.

Algunos llegan a suponer que es la curiosidad del niño... curiosidad que sin duda se satisface una y otra vez... recuerdo como a esa edad me levantaba a ver el amanecer por la ventana del cuarto que se usaba como gimnasio, vestido como niña, deseando que todos me vieran, que vieran que era una niña bonita, que me aceptaran... quería a esa edad, disculparme con mis padres, por no ser niño, me sentía culpable por el deseo de ser niña, quería decirselo a mis padres, pero en alguna ocasión, cuando me decidí a pedirle a mi mamá que me comprara ropa interior como a mi hermana... ella me dijo que los niños usan su ropa diferente a las niñas por obvias razones, pero un niño de esa edad... solo quiere ser niño... en mi caso, niña.

Sindo muy niño, tuve que convencerme de que no estaba bien... sin embargo, una vez fuí sorprendido por mi mamá usando su ropa interior, creí que me iban a regañar, creí que era vergonzoso... la escuela... a esa edad... la pasé solo, no porque no puediera hacer amigos o amigas... sino porque no era un niño ni era una niña... ¿cómo puede un ser convencido de ser mujer vivir como un hombre?, para no vivir la verguenza y el rechazo, preferí aislarme, vivir en mi mismo, estudiar, atender la clase como cualquier otro, sin embargo, deseaba ir a la escuela con falda, pero era algo que tenía que reprimir, y tratar de vivir en este cuerpo.

La experiencia de vivir como niño es simple para una niña atrapada... es como ser una niña obligada a vestir como niño sin opción a más. En esos años, no se consideraban los desordenes de genero, que preferiría llamar errores de genero, mi vida debía transcurrir como niño, aunque en mi mente me decía, "Si un niño me dice que soy una niña, le responderé que sí, que sí lo soy y qué", más nunca pasó, como esperando que alguién se diera cuenta de que estaba yo adentro, debajo de esa estampa de niño, una linda niña que quería salir a jugar con muñecas y gritar con las otras niñas.

El tiempo pasó, se acabó el preescolar, no llegó la primaria, un poco más convencido de que era un niño, pero no podía evitar la tentación de seguir usando esa ropa que me hacía sentir hermosa, tener la sensación de libertad, aprovechaba cada momento a solas para buscar qué ponerme, fuí creciendo y la ropa de mi hermana que quedaba chica y la ropa de mi mamá me quedaba grande... hasta que llegué a la secundaria, me ponía las medias de mi mamá y sus pantaletas, el simple nombre de panty, pantymedias y pantaletas hacían que mi corazón latiera sin control, el deseo de usarlas era incontrolable, temblaba por vestirme como mujer, por desear salir a la calle y que me vieran como lo que realmente era.

Algunos dicen que es un comportamiento homosexual, sin embargo, nunca me atrajeron los niños, por una simple razón, yo era un niño y era una repulsión natural. Llegando a la secundaria, me embobaba viendo a las compañeras pintarse y usar sus faldas recortadas, la ropa de mujer a esa edad es más coqueta y las niñas también, y yo deseando ser como ellas, mi atención estuvo siempre en ser mujer, pero nunca sentí atracción por los hombres... ¿la razón? mis homonas de adolecente estaban funcionando bien, pero en el alma... deseaba ser mujer, deseaba vestirme como ellas... empezar a usar toallas femeninas, mi primera mestruación, que me creciera el pecho, dejarme el cabello largo, pintarme, vemre hermosa y... lo hacía a escondidas, me ponía la ropa de mujer que encontrara, que me quedara y hasta usaba las toallas femeninas de mi mamá, deseaba ser mujer, deseaba ser libre, pero la razón y las hormonas crearon una prisión para mi.

Al final, me enamoré de una linda señorita, me encantaba besarla, sentir sus labios, sus mejillas... sentila toda... proyectar mi feminidad en ella, descubrir lo bello de ser mujer, como en una relación lésbica... es algo extraño... pero... si a una niña la vistes de niño durante su infancia, y la tratas como niño, sin duda terminará siendo lesbiana en la mayoría de los casos, así me sentía yo, como sin opciones, obligada a ser lesbiana, pero con el deseo de ser mujer todavía.

La vida ha pasado, en la universidad, compraba medias brillantes, mi pasión, me hacían sentir hermosa y deseada por los hombres, usaba pantaletas satinadas, de elastano, me gustaba sentirme apretadita de mi cuerpo, compré maquillaje y me pintaba, pero siempre a solas, hasta que conocí a la que sería la madre de mis hijas, quien invadió mi espacio, mi privacidad y tiró mi ropa de mujer y mis pinturas, no quiso entender que eran mios, que yo los usaba, mio, mi ropa, mis pinturas... y aún así... seguí con ella, como queriendo corregir mi vida, mi orientación y a pesar de decirle que no quería hijos, ella se embarazó de mi niña... los años siguieron, no tuve más oportunidad de pintarme y ser mujer, salvo algunas ocasiones que me quedaba solo, pero no podía comprar mi ropa de mujer, no podía tener mi maquillaje... fue un infierno que se glorificaba en los pequeños momentos que podía ser mujer.

La vida sigue, ya tengo 31 y mi segunda hija nace, muy a pesar de que no deseaba más hijos, pero en fin, es una bención, y gracias a dios, niña. Por cierto, mi hija la mayor, ya se pinta y es una adolecente feliz, libre, disfrutando su feminidad como yo alguna vez quise hacerlo, y la ventaja es que la pequeña admira a su hermana mayor y será igual. En este periodo, llega el internet al alcance de la gente y empiezo a ver que no soy el único que se siente así, encuentro a más y más que por distintas razones tienen la necesidad de ser mujeres, Geocities es el lugar donde se concentraban la mayor cantidad de páginas dedicadas al TVS, TS, TG, DQ y CD, en sí, yo me considero una TVS con orientación TG, pero bueno, el detalle es que había muchas que se exponían al mundo, con fotos y todo eso, pero para aquél tiempo, tener una pc en casa, camara digital e internet, era un lujo que no podía pagar, sin embargo, tenía manera de verlas en el trabajo.

La vida continua, y en mi negación prolongada por necesidad u obligación, me hago a la idea de que lo que sentía era algo relacionado con fantasias sexuales y que es un desorden relacionado por la atracción de los hombres vestidos como mujer, o mejor aún, por los transexuales... vaya... yo creí que los transexuales era la causa... y que era un hombres obsesionado con las mujeres, a tal grado, que hasta los hombres transexuales eran atractivos... pero no!!! eso es una negación, cuando se tienen 5 años... no se tiene la percepción de la sexualidad humana, no se sabe para qué tienes pene y las mujeres vagina, no sabes lo que coito significa... por eso... no puede ser, no soy gay, no me gustan los hombres vistos desde del punto de vista sexual ni de pareja ni de nada, no quiero ser tomada por un hombre, porque el simple hecho de no tener vagina, es difícil vivir así. Tengo ese sentimiento de la infancia, inocente y convencido, ahora han pasado 35 años desde el día que me puse mi primera pantaletita de niña, desde que me vestí como niña, desde el día que sabía que quería ser niña... y hoy, me doy cuenta de que no lo había aceptado, soy una mujer, soy una mujer enjaulada dentro de un cuerpo de hombre, demasiado grande para cambiar de sexo, demasiado comprometido y demasiado triste por no poder haber sido.

En estos tiempos, he visto... como hay jovencitos que han decidido cambiar, y cambian, se vuelven mujeres... y me he preguntado... ¿qué habría sido de mi si hubiera cambiado a esa edad... a los 10 años?... bueno, solo sé, que hoy lo pienso, y hubiera sido imensamente feliz, tener mi cuerpo de mujer, ser una adolecente, ser señorita, se una estudiante universitaria, ser bella siempre, hoy a mis casi 40, sé que hubiera sido la mujer más feliz del mundo, una bella y hermosa mujer, vestir sin duda, la más bella ropa de mujer... sentirme plena, sin odiarme por ser hombre, sin odiarme por ser cobarde... y sin el deseo eterno de haber sido mujer.

Lo que sé, es que a casi 40 años de edad, quisiera tener 10 años y pedirle a mis padres... que me vuelvan una mujer... a costa de lo que sea.

Amo a mis hijas, amo mi vida, tengo una nueva compañera, joven y con un cuerpo hermoso y no pierdo la oportunidad de homenajearla cada vez que estamos en la intimidad... con envidia y con deseo de ser ella... hoy, después de tres meses de soledad... yo, la mujer que vivo dentro de este cuerpo, he decidido hablar y contar mi historia. Mi vida... ha sido la de un falso bipolar, separando los pensamientos de mujer y de hombre, hablando conmigo mismo, dirigiendome de hombre a mujer y de mujer a hombre, manteniendo un equilibrio, hoy, sé que no soy gay, porque se me hace algo sucio y repugnante el sexo entre hombres (sin menosprecio de nadie), además, lo probé y no llegas nunca a nada... se siente diferente, pero no te satisface, no te llena... y siempre estás pensando en por qué no tienes una vagina para llenarte de orgasmos en vez de sentir que te violan o algo así... en fin, no me llama la relación con hombres por falta de vagina... es frustrante tener sexo así.

Ahora, lo entido todo, soy una mujer, una bella mujer prisionera de un cuerpo ajeno, que no sé de quién es, pero tal vez... alguna trangenero femenina, deba tener el mio... Bueno, me despido, y nos vemos luego.



http://yotravesti.blogspot.com.ar/2012/09/mi-historia.html
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