mi homenaje a la chevy

historia
El principio de General Motors en la Argentina quizá se debe un poco a la visión astuta y comercial de los directores de la firma E. H. Watson, una concesionaria que en 1923 se dedicaba a importar desde Estados Unidos los coches producidos por aquella empresa. Se embarcaban en Nueva York encajonados y dentro de los cajones cada coche completamente armado, salvo las ruedas para reducir el volumen. En aquel entonces Watson era la casa que mas coches de General Motors vendía en nuestro país. Esa razón los impulsó a considerar la posibilidad de importar solamente las partes y armar aquí los coches, agregando el tapizado, la capota y alguna que otra cosa menor proveniente de proveedores locales.
Proyecto en mano, los directivos de Ellis Hampton Watson se vinieron desde Rosario (donde funcionaba la concesionaria) en mayo de 1923 y alquilaron al señor Travella una barraca de lanas en Garay y Huergo.
El edificio reunía las condiciones necesarias, con una superficie que ocupaba un cuarto de manzana con planta baja y un piso.
El calculo era fácil; armando un porcentaje de los autos en Buenos Aires, las ventas de Chevrolet aumentarían por la reducción del precio que permitía el ahorro en fletes. Inmediatamente se encargaron de armar una línea de montaje.
Ni lerda ni perezosa, la omnipotente General Motors (USA) organiza en Buenos Aires la GM Export Co. que como primera medida le compró el contrato a Ellis Watson y acto seguido la nueva empresa comienza a armar, en Noviembre de 1924, automóviles Chevrolet en aquella antigua barraca de lana.
Por su parte el concesionario rosarino se desvinculó de Chevrolet. La maniobra de la gran empresa fue muy lógica; un negocio de tal magnitud proyectiva no podía estar en manos de una firma independiente. En abril pasó por la línea de montaje el "Primer Chevrolet armando en la Argentina", un doble phaeton equipado con ruedas de disco, cubiertas "balloon" y capota de un tono marroncito. Se lo denominó "Especial Argentino" a este modelo 1925 que se vendía a 2.085 pesos; fue utilizado como eficaz elemento promocional.
Para eso lo mandaron a realizar una gira por gran parte del país, en aquellos días, cuando los caminos no eran mas que huellones o el surco de algún arado a campo traviesa
Dos semanas después la nueva empresa recibió mas de 2.000 pedidos del "Primer Chevrolet Argentino". Un poco como consecuencia de la falta de autos que había en el país. Apenas circulaban unos 180.000 en total, para una población que pasaba los diez millones y medio de habitantes. Es decir, un vehículo para cada 58.4 personas.
Ese año, 1925, las líneas de producción trabajaron a full para entregar 7.930 coches y 521 camiones, vendidos por una red de algo mas de 100 concesionarios en todo el país.
Los primeros tres años de GMA fueron insospechadamente productivos. En 1927 se presentaron al mercado local el Oldsmobile Phaeton y luego un doble Phaeton. Poco después comienzan a producir las marcas Oakland y Pontiac.
Se veía venir que la planta a muy breve plazo iba a ser insuficiente y como primera medida tuvieron que hacer redistribuciones de áreas y ampliaciones. Compran luego, en 1927, un terreno de 30.000 metros cuadrados junto al Riachuelo y comienzan la construcción de una planta propia que para el momento introducía todas las características mas modernas de una fabrica de automóviles y camiones. Un año después se trasladan todas las instalaciones a la nueva planta de la calle Río Limay. Las nuevas líneas de montaje que se habían construido permitieron ampliar la producción y al mismo tiempo introducir nuevas marcas: Marquette, La Salle, Buick, Opel y Vauxhall, entre los coches. Y camiones Bedford, Opel, GMC y Chevrolet. La producción no superaba las 100 unidades diarias y al llegar 1930 hubo picos de produccion que llegaron a las 160 unidades diarias. ¡En el año 1930!.
Eso equivalía al 40% de la producción nacional de automóviles armados en el país.
El detalle anecdótico mas destacado de aquel momento es la aparición en 1928 del primer colectivo, hoy una institución nacional, pero que nació como un transporte reducido de personas con un recorrido fijo. Este primer transporte de pasajeros en forma colectiva fue un Chevrolet Doble Phaeton modelo 1928 que iba desde Primera Junta hasta Floresta derecho por Rivadavia.
Esa nueva planta y los elevados niveles de producción de "La Chevrolet", como se la denominaba comúnmente a la GM, permitió seguir adelante cuando Estados Unidos se vio envuelto en la terrible crisis del principio de la década del 30. La crisis -que mas que norteamericana fue mundial- no repercutió de manera destacada tampoco en los precios de los GM nacionales.
La empresa alentaba esperanzas de una pronta recuperación económica a corto plazo. Y la recuperación llego en 1934 al punto que pocos años después -al finalizar la década- la producción diaria se había estabilizado en 120 unidades.
En 1939 compran 190.259 metros cuadrados de tierra en San Martín, junto a la nueva avenida General Paz, en unos terrenos que pertenecían al entonces Ferrocarril Central Argentino. Para la gente, el lugar elegido era tan lejano que muchos opinaban que quienes decidieron comprar aquellos terrenos estaban completamente locos.
En 1940 finalizan las obras de la nueva planta en San Martín. Ya para entonces GM producía heladeras de la marca Frigidaire (nombre que durante años -quien no recuerda- fue sinónimo de heladera). En San Martín las líneas de producción debutaron lanzando 25 heladeras familiares por día y 3 gabinetes comerciales.
Pero ese momento de prosperidad se vio violentamente interrumpido por el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Hasta 1941 salieron de Barracas 250.000 vehículos. La guerra detuvo la exportación de las partes desde los Estados Unidos. Por esa razón, el 27 de agosto de 1942 salió de Barracas el ultimo Chevrolet producido hasta el fin de la guerra. Ese gran lío mundial impidió la importación de compresores para heladeras. Readecuada la empresa comienza a construir heladeras portátiles a hielo marca Heladaire.
Se fabricaron también armarios de acero para oficinas y fabricas, artefactos de luz, sillones para jardín, pupitres para escuelas, baldes para incendio, puertas y ventanas para barrios del Banco Hipotecario Nacional y mesas de billar.
Termina la guerra, se normaliza el suministro y recomienza el armado de ómnibus y autos. La empresa amplia la planta de San Martín en 20.000 metros cuadrados y la de Barracas. Todo destinado a producir 30.000 unidades anuales. Termina aquí la primera etapa de GM luego de 17 años de evolución.
Va a empezar en 1959 la gran empresa nacional que se dedicará a la fabricación integral de automóviles, camiones y pick ups.
En diciembre de 1961, el gobierno aprobó la propuesta para la fabricación de automóviles. La inversión incluida en el proyecto estaba destinada a la construcción de una planta de estampado de casi 12.000 metros cuadrados.
El primer auto de GM construido en el país se hizo copiando el Chevy II presentado en Estados Unidos pocos meses antes, un sedan de cuatro puertas con motor de seis cilindros en línea. El 21 de marzo se lo presenta como Chevrolet 400. Ese mismo mes presentan el primer motor Bedford Diesel fabricado en la nueva planta de motores. El proyecto presentado por la empresa preveía la fabricación de 9.000 autos en 1962 con un 50% de partes nacionales y una progresión que alcanzaría a 1964 a 15.000 unidades con el 90% nacional.
En 1969 aparece el Chevy argentino y gana el premio al Coche del Año en 1970. En 1972 sale la cupe y aparece la caja automática.
La historia desde el enfoque anecdótico ya casi es hoy. En 1972 se produjo el vehículo numero 500.000. La historia sigue y este futuro será también historia de la importante empresa nacida de la visión de aquel concesionario rosarino.
Proyecto en mano, los directivos de Ellis Hampton Watson se vinieron desde Rosario (donde funcionaba la concesionaria) en mayo de 1923 y alquilaron al señor Travella una barraca de lanas en Garay y Huergo.
El edificio reunía las condiciones necesarias, con una superficie que ocupaba un cuarto de manzana con planta baja y un piso.
El calculo era fácil; armando un porcentaje de los autos en Buenos Aires, las ventas de Chevrolet aumentarían por la reducción del precio que permitía el ahorro en fletes. Inmediatamente se encargaron de armar una línea de montaje.
Ni lerda ni perezosa, la omnipotente General Motors (USA) organiza en Buenos Aires la GM Export Co. que como primera medida le compró el contrato a Ellis Watson y acto seguido la nueva empresa comienza a armar, en Noviembre de 1924, automóviles Chevrolet en aquella antigua barraca de lana.
Por su parte el concesionario rosarino se desvinculó de Chevrolet. La maniobra de la gran empresa fue muy lógica; un negocio de tal magnitud proyectiva no podía estar en manos de una firma independiente. En abril pasó por la línea de montaje el "Primer Chevrolet armando en la Argentina", un doble phaeton equipado con ruedas de disco, cubiertas "balloon" y capota de un tono marroncito. Se lo denominó "Especial Argentino" a este modelo 1925 que se vendía a 2.085 pesos; fue utilizado como eficaz elemento promocional.
Para eso lo mandaron a realizar una gira por gran parte del país, en aquellos días, cuando los caminos no eran mas que huellones o el surco de algún arado a campo traviesa
Dos semanas después la nueva empresa recibió mas de 2.000 pedidos del "Primer Chevrolet Argentino". Un poco como consecuencia de la falta de autos que había en el país. Apenas circulaban unos 180.000 en total, para una población que pasaba los diez millones y medio de habitantes. Es decir, un vehículo para cada 58.4 personas.
Ese año, 1925, las líneas de producción trabajaron a full para entregar 7.930 coches y 521 camiones, vendidos por una red de algo mas de 100 concesionarios en todo el país.
Los primeros tres años de GMA fueron insospechadamente productivos. En 1927 se presentaron al mercado local el Oldsmobile Phaeton y luego un doble Phaeton. Poco después comienzan a producir las marcas Oakland y Pontiac.
Se veía venir que la planta a muy breve plazo iba a ser insuficiente y como primera medida tuvieron que hacer redistribuciones de áreas y ampliaciones. Compran luego, en 1927, un terreno de 30.000 metros cuadrados junto al Riachuelo y comienzan la construcción de una planta propia que para el momento introducía todas las características mas modernas de una fabrica de automóviles y camiones. Un año después se trasladan todas las instalaciones a la nueva planta de la calle Río Limay. Las nuevas líneas de montaje que se habían construido permitieron ampliar la producción y al mismo tiempo introducir nuevas marcas: Marquette, La Salle, Buick, Opel y Vauxhall, entre los coches. Y camiones Bedford, Opel, GMC y Chevrolet. La producción no superaba las 100 unidades diarias y al llegar 1930 hubo picos de produccion que llegaron a las 160 unidades diarias. ¡En el año 1930!.
Eso equivalía al 40% de la producción nacional de automóviles armados en el país.
El detalle anecdótico mas destacado de aquel momento es la aparición en 1928 del primer colectivo, hoy una institución nacional, pero que nació como un transporte reducido de personas con un recorrido fijo. Este primer transporte de pasajeros en forma colectiva fue un Chevrolet Doble Phaeton modelo 1928 que iba desde Primera Junta hasta Floresta derecho por Rivadavia.
Esa nueva planta y los elevados niveles de producción de "La Chevrolet", como se la denominaba comúnmente a la GM, permitió seguir adelante cuando Estados Unidos se vio envuelto en la terrible crisis del principio de la década del 30. La crisis -que mas que norteamericana fue mundial- no repercutió de manera destacada tampoco en los precios de los GM nacionales.
La empresa alentaba esperanzas de una pronta recuperación económica a corto plazo. Y la recuperación llego en 1934 al punto que pocos años después -al finalizar la década- la producción diaria se había estabilizado en 120 unidades.
En 1939 compran 190.259 metros cuadrados de tierra en San Martín, junto a la nueva avenida General Paz, en unos terrenos que pertenecían al entonces Ferrocarril Central Argentino. Para la gente, el lugar elegido era tan lejano que muchos opinaban que quienes decidieron comprar aquellos terrenos estaban completamente locos.
En 1940 finalizan las obras de la nueva planta en San Martín. Ya para entonces GM producía heladeras de la marca Frigidaire (nombre que durante años -quien no recuerda- fue sinónimo de heladera). En San Martín las líneas de producción debutaron lanzando 25 heladeras familiares por día y 3 gabinetes comerciales.
Pero ese momento de prosperidad se vio violentamente interrumpido por el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Hasta 1941 salieron de Barracas 250.000 vehículos. La guerra detuvo la exportación de las partes desde los Estados Unidos. Por esa razón, el 27 de agosto de 1942 salió de Barracas el ultimo Chevrolet producido hasta el fin de la guerra. Ese gran lío mundial impidió la importación de compresores para heladeras. Readecuada la empresa comienza a construir heladeras portátiles a hielo marca Heladaire.
Se fabricaron también armarios de acero para oficinas y fabricas, artefactos de luz, sillones para jardín, pupitres para escuelas, baldes para incendio, puertas y ventanas para barrios del Banco Hipotecario Nacional y mesas de billar.
Termina la guerra, se normaliza el suministro y recomienza el armado de ómnibus y autos. La empresa amplia la planta de San Martín en 20.000 metros cuadrados y la de Barracas. Todo destinado a producir 30.000 unidades anuales. Termina aquí la primera etapa de GM luego de 17 años de evolución.
Va a empezar en 1959 la gran empresa nacional que se dedicará a la fabricación integral de automóviles, camiones y pick ups.
En diciembre de 1961, el gobierno aprobó la propuesta para la fabricación de automóviles. La inversión incluida en el proyecto estaba destinada a la construcción de una planta de estampado de casi 12.000 metros cuadrados.
El primer auto de GM construido en el país se hizo copiando el Chevy II presentado en Estados Unidos pocos meses antes, un sedan de cuatro puertas con motor de seis cilindros en línea. El 21 de marzo se lo presenta como Chevrolet 400. Ese mismo mes presentan el primer motor Bedford Diesel fabricado en la nueva planta de motores. El proyecto presentado por la empresa preveía la fabricación de 9.000 autos en 1962 con un 50% de partes nacionales y una progresión que alcanzaría a 1964 a 15.000 unidades con el 90% nacional.
En 1969 aparece el Chevy argentino y gana el premio al Coche del Año en 1970. En 1972 sale la cupe y aparece la caja automática.
La historia desde el enfoque anecdótico ya casi es hoy. En 1972 se produjo el vehículo numero 500.000. La historia sigue y este futuro será también historia de la importante empresa nacida de la visión de aquel concesionario rosarino.
chevy

El Chevrolet Chevy, fue un autómovil de turismo construido por el fabricante norteamericano General Motors, a traves de su subsidiaria de Argentina para la marca Chevrolet, durante las décadas de 1960 y 1970. El coche, era un derivado del modelo norteamericano Chevrolet Nova de tercera generación. Su aparición significó la difícil tarea de hacer sombra al Ford Falcon y al Torino, quienes ya estaban instalados en el mercado y contaban con el visto bueno del público. Fue el coche más popular entre los fanáticos de la marca, porque resultó ser el auto más ganador durante su incursión en el Turismo Carretera. Aún hasta el día de hoy sigue participando tanto en esa categoría, como en categorías zonales y continúa siendo objeto de veneración de sus fanáticos, quienes suelen juntarse y organizar clubes de fanaticos de este modelo y de modelos de la marca Chevrolet.
En 1968, se lanza en los Estados Unidos, el modelo Chevy II (Chevrolet Nova). El mismo es un sedan y coupé con carrocería fastback y pensado por GM para darle caza al Ford Torino.
En Argentina, la decisión de renovar la gama de vehículos, ante la baja demanda del Chevrolet 400, fue tomada un año después cuando el Ingeniero Baamonde, encargado del área de estudio de mercado de General Motors, comprobó que se trataba de un coche fiable para el tránsito en el país. Fue así que el 16 de agosto de 1969, se lanzó en la Argentina, el nuevo Chevrolet Chevy, que fue llamado así debido a que el nombre original del auto, Nova, fue asociado con las frases "no va", "no va a andar" y "no va más", siendo este nombre considerado perjudicial para la marca en el mercado.
El primer Chevy presentado en Argentina denominado STD (standard) venía motorizado con un motor denominado "230", de 229,97ci (3769 cm3) y 2 opciones de potencia, una de 137 hp y otra de 144 hp. Su aparición vino de la mano con el lanzamiento del sistema de seguridad de Chevrolet consistente en una columna de dirección deformable en caso de impactos y luces de emergencia.
En 1970, fue lanzado el Chevy SS. El mismo venía equipado con el motor denominado "250" de 250ci (4097 cm3) y 155 hp. Ese mismo año, la Asociación de Periodistas de la Industria y el Comercio Automotor, eligió al Chevy SS como el “auto del año”. A raíz de ese éxito, se lanzó la Coupé Chevy SS con techo vinílico, motor "250" y caja de 4 velocidades.
En 1971, se lanza la Coupé Chevromatic, una Chevy con caja automática que fue exportada a Chile y Cuba, los primeros países destinatarios. En total fueron exportadas 3000 unidades. Meses más tarde, la Coupé Chevy SS fue galardonada como el Mejor Auto de la Industria Argentina, durante la Expo-Auto '71, desarrollada en Mar del Plata, Buenos Aires
Luego de este galardón, General Motors fue por más y quiso sorprender al público presentando un automóvil deportivo con características lujosas. La idea se hizo realidad en 1973 cuando se presentó una versión mejorada de la Coupé Chevy: La Chevy Serie 2. La misma se trataba de una coupé preparada como un verdadero coche deportivo, pero que poseía la comodidad interior de un coche de lujo. Su comercial de presentación, mostraba a un hombre que por un lado conducía un Chevy a alta velocidad, mientras que por el otro disfrutaba de un paseo a bordo de un Chevy de lujo. La consigna de esta campaña fue, que todo hombre sueña con dos autos: Un deportivo y uno de lujo. La respuesta a esto era el Chevy Serie 2, un coche deportivo de altas prestaciones, con toda la comodidad de uno de lujo.
En 1974, se decidió la finalización de la producción del Chevrolet 400, cuya cifra total fue de 93000 coches fabricados. En su reemplazo, se lanza el Chevy Malibú, que era un Chevy 4 puertas con motor "250" equipado con un Carburador Holey RX 7214-A doble boca, que erogaba 155 hp de potencia. Todo venía acoplado a dos opciones de caja, la Chevromatic, automática o la Saginaw, manual de 4 velocidades. Con esta decisión, se apostaba todo al Chevy como coche insignia de la marca.
En 1975, aparece un prototipo del Chevy, reformado a pedido por la agencia oficial Chevrolet "Grandío y López". El mismo fue llamado Chevrón. Se trataba de una coupé reformada en su trompa y su cola de una manera agresiva. La trompa diseñada en forma de pala, llevaba una parrilla nueva, donde se alojaban la insignia "SS 250" y unos nuevos faros derivados de los Dodge Polara. En la cola del coche, se reformó la terminación del baúl, donde le acoplaron un alerón. Su mecánica era la misma de la Coupé, solo que fue reformada su relación de compresión que de 8,5:1 pasó a 9:1. Al estar tan bien construido, General Motors decidió otorgarle garantía de fabrica como si fuese un coche de serie salido de su fabrica.
Ya en 1976, se presentó una nueva gama de la Coupé Serie 2, la cual presentaba un nuevo diseño en sus franjas distintivas, que recorrían la cintura del coche de extremo a extremo. Un nuevo diseño llegó en 1977, llevando las líneas hacia la parte inferios de las puertas pasando sobre la parte superior de los guardabarros, y llevando el logotipo "Serie 2" al costado de los mismos. Su mecánica segúia siendo la misma, portando un motor "250" con Carburador Holey RX 7214-A doble boca, otorgando una potencia de 175 hp banqueado y montado a una caja manual de 4 velocidades.
En 1978, fue relanzado el nuevo diseño del Chevy, para hacer frente a la competencia que había incorporado muchos materiales de mejor calidad. Para ello se promociona a la nueva gama modelo 1978 con un aviso televisivo en el cual se hacía una equiparación entre los modelos y una orquesta de música clásica, asignándole a cada auto un instrumento, y a toda la gama del año se la llamaba en ese anuncio como Opus 78, siendo por esto que a esos modelos se los conoce como "opus" por la gente, aunque no es ni nombre oficial, no tiene emblema ni logo identificatorio como tal, y en el mismo sentido en la documentación legal de los vehículos el nombre es "Super" (el modelo base) "Malibú" el modelo mas equipado y "Serie 2" el modelo coupe. De todas maneras los cambios son importantes, y agregaban los adelantos de la época (aire acondicionado integral, antena eléctrica, tapizados simil-cuero, rediseño interior de tablero y butacas, nuevos colores combinados de pinturas, etc. Solo se comercializó hasta Agosto de ese año, mes en el cual la emprea GM de Argentina anuncia el cierre de sus plantas en Argentina, debido a crisis económicas internas derivadas de políticas importadoras por parte del Gobierno del Proceso de Reorganización Nacional.
En 1968, se lanza en los Estados Unidos, el modelo Chevy II (Chevrolet Nova). El mismo es un sedan y coupé con carrocería fastback y pensado por GM para darle caza al Ford Torino.
En Argentina, la decisión de renovar la gama de vehículos, ante la baja demanda del Chevrolet 400, fue tomada un año después cuando el Ingeniero Baamonde, encargado del área de estudio de mercado de General Motors, comprobó que se trataba de un coche fiable para el tránsito en el país. Fue así que el 16 de agosto de 1969, se lanzó en la Argentina, el nuevo Chevrolet Chevy, que fue llamado así debido a que el nombre original del auto, Nova, fue asociado con las frases "no va", "no va a andar" y "no va más", siendo este nombre considerado perjudicial para la marca en el mercado.
El primer Chevy presentado en Argentina denominado STD (standard) venía motorizado con un motor denominado "230", de 229,97ci (3769 cm3) y 2 opciones de potencia, una de 137 hp y otra de 144 hp. Su aparición vino de la mano con el lanzamiento del sistema de seguridad de Chevrolet consistente en una columna de dirección deformable en caso de impactos y luces de emergencia.
En 1970, fue lanzado el Chevy SS. El mismo venía equipado con el motor denominado "250" de 250ci (4097 cm3) y 155 hp. Ese mismo año, la Asociación de Periodistas de la Industria y el Comercio Automotor, eligió al Chevy SS como el “auto del año”. A raíz de ese éxito, se lanzó la Coupé Chevy SS con techo vinílico, motor "250" y caja de 4 velocidades.
En 1971, se lanza la Coupé Chevromatic, una Chevy con caja automática que fue exportada a Chile y Cuba, los primeros países destinatarios. En total fueron exportadas 3000 unidades. Meses más tarde, la Coupé Chevy SS fue galardonada como el Mejor Auto de la Industria Argentina, durante la Expo-Auto '71, desarrollada en Mar del Plata, Buenos Aires
Luego de este galardón, General Motors fue por más y quiso sorprender al público presentando un automóvil deportivo con características lujosas. La idea se hizo realidad en 1973 cuando se presentó una versión mejorada de la Coupé Chevy: La Chevy Serie 2. La misma se trataba de una coupé preparada como un verdadero coche deportivo, pero que poseía la comodidad interior de un coche de lujo. Su comercial de presentación, mostraba a un hombre que por un lado conducía un Chevy a alta velocidad, mientras que por el otro disfrutaba de un paseo a bordo de un Chevy de lujo. La consigna de esta campaña fue, que todo hombre sueña con dos autos: Un deportivo y uno de lujo. La respuesta a esto era el Chevy Serie 2, un coche deportivo de altas prestaciones, con toda la comodidad de uno de lujo.
En 1974, se decidió la finalización de la producción del Chevrolet 400, cuya cifra total fue de 93000 coches fabricados. En su reemplazo, se lanza el Chevy Malibú, que era un Chevy 4 puertas con motor "250" equipado con un Carburador Holey RX 7214-A doble boca, que erogaba 155 hp de potencia. Todo venía acoplado a dos opciones de caja, la Chevromatic, automática o la Saginaw, manual de 4 velocidades. Con esta decisión, se apostaba todo al Chevy como coche insignia de la marca.
En 1975, aparece un prototipo del Chevy, reformado a pedido por la agencia oficial Chevrolet "Grandío y López". El mismo fue llamado Chevrón. Se trataba de una coupé reformada en su trompa y su cola de una manera agresiva. La trompa diseñada en forma de pala, llevaba una parrilla nueva, donde se alojaban la insignia "SS 250" y unos nuevos faros derivados de los Dodge Polara. En la cola del coche, se reformó la terminación del baúl, donde le acoplaron un alerón. Su mecánica era la misma de la Coupé, solo que fue reformada su relación de compresión que de 8,5:1 pasó a 9:1. Al estar tan bien construido, General Motors decidió otorgarle garantía de fabrica como si fuese un coche de serie salido de su fabrica.
Ya en 1976, se presentó una nueva gama de la Coupé Serie 2, la cual presentaba un nuevo diseño en sus franjas distintivas, que recorrían la cintura del coche de extremo a extremo. Un nuevo diseño llegó en 1977, llevando las líneas hacia la parte inferios de las puertas pasando sobre la parte superior de los guardabarros, y llevando el logotipo "Serie 2" al costado de los mismos. Su mecánica segúia siendo la misma, portando un motor "250" con Carburador Holey RX 7214-A doble boca, otorgando una potencia de 175 hp banqueado y montado a una caja manual de 4 velocidades.
En 1978, fue relanzado el nuevo diseño del Chevy, para hacer frente a la competencia que había incorporado muchos materiales de mejor calidad. Para ello se promociona a la nueva gama modelo 1978 con un aviso televisivo en el cual se hacía una equiparación entre los modelos y una orquesta de música clásica, asignándole a cada auto un instrumento, y a toda la gama del año se la llamaba en ese anuncio como Opus 78, siendo por esto que a esos modelos se los conoce como "opus" por la gente, aunque no es ni nombre oficial, no tiene emblema ni logo identificatorio como tal, y en el mismo sentido en la documentación legal de los vehículos el nombre es "Super" (el modelo base) "Malibú" el modelo mas equipado y "Serie 2" el modelo coupe. De todas maneras los cambios son importantes, y agregaban los adelantos de la época (aire acondicionado integral, antena eléctrica, tapizados simil-cuero, rediseño interior de tablero y butacas, nuevos colores combinados de pinturas, etc. Solo se comercializó hasta Agosto de ese año, mes en el cual la emprea GM de Argentina anuncia el cierre de sus plantas en Argentina, debido a crisis económicas internas derivadas de políticas importadoras por parte del Gobierno del Proceso de Reorganización Nacional.
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test
Fácilmente identificable por sus rayas pintadas y sus múltiples estrías, un nuevo modelo de General Motors se puso a la venta hace poco tiempo. Se trata una vez mas de una modificación sobre un coche de línea ya impuesto con producción normalizada y, también una vez mas, esta dirigido al sector comprador de los velocistas de entrecasa.
Descendiente directo de la cupé Chevy SS, el nuevo vástago fue bautizado "Serie 2" como lógica denominación genealógica. Ese nombre, identifica torio de la personalidad símil deportiva impuesta en estos tiempos, lo exhibe impreso sin recatos en algunos lugares estratégicos de su carrocería en importantes caracteres.
Pero las raíces de este renovado Chevy van más allá de los vínculos hereditarios directos. El rastreo de los antecedentes que determinaron su puesta en producción hay que enfocarlos en primer lugar hacia el Chevrón de Jorge López. Un fuera de serie elaborado ingeniosamente por el inquieto concesionario de la marca, quien se ocupó de desmantelar prolijamente los cascos de cupe Chevy SS para rediseñarles la trompa (algo de la cola), combinar de distinta forma colores vistosos en la carrocería y mejorar destacadamente la performance del motor, mediante el cambio de elementos mecánicos para hacerlos mas eficientes. Esta experiencia particular (de respetable éxito comercial) fue un excelente globo sonda para la empresa de San Martín. Aunque en el caso del modelo "oficial" no hayan entrado las mismas soluciones técnicas en el presupuesto industrial de renovación.
Lo que indudablemente ha pesado en el proyecto previo es falta de unidades con características similares en la oferta local. Es decir, solamente Chrysler a través de su cupé GTX e IKA Renault con su Torino añoso le hacían “la contra” en el momento de irrumpir el Serle 2. Cada uno de ellos con sus contras. Que van desde el capricho del que elige hasta las razones promocionales que en el momento que se hacen subliminales guían al comprador en el sentido que quieran imponer (sean las razones reales o no). Así es de tener en cuenta e1 alejamiento de los Torino de las carreras que fue su gran argumento inicial y lo que sin lugar a dudas movió el sube y baja a favor de la cupé de Santa Isabel. Aplacado y sin renovarse, el "Toro", aunque usufructuando su moderno motor de árbol de levas a la cabeza, fue perdiendo terreno poco a poco.
Dodge puso en marcha la gran cupé (grande de tamaño). Y en la elección de ésta entran otros conceptos. Inclinaciones -simples inclinaciones- telúricas. Todas esas cosas como "Donde pisa este Ford ningún Chivo come el pasto...”, en fin, un partidismo que aunque muchos no lo crean es decisivo en el momento de la compra del automóvil para traslado.
Hábilmente General Motors apuró la actualización de su cupé y ganó terreno. Puso en la calle un modelo absolutamente de línea con características de especial fuera de serie (en el concepto local). Es el primero en usar esas ropas como tarjeta de identificación entre los de gran cilindrada. Sus rayas y estrías llamativas y sus colores brillantes y sus carteles son hábiles anuncios que motivan a pensar en prestaciones también especiales y fuera de lo común. Si eso es cierto o falso es lo que buscamos en este road test.
Lo deportivo como status
Decíamos cuando la cupe SS que tal tipo de carrocerías esta arraigado en las preferencias de nuestros coterráneos. Y en este caso especial (el del SS) es un modelo logrado porque llena los requerimientos de quien lo elija como medio de transporte.
A la luz del tiempo, aquel juicio quedó corto. Porque el producto fue mejorado. Aquel análisis tuvo valor en su momento, pero ahora con la Serie 2 en la calle y con mayores recursos resulta que nos quedamos cortos porque nos faltó medir lo que a aquélla le faltaba: la supuesta facha deportiva (reflejo de una verdad o no). El toque necesario para llenar mucho más ampliamente las ansiedades de aquellos que prefieran algo como la cupé SS pero que por sus ornamentos y esa vieja búsqueda por lo diferente, especial, exclusivo o prolongación de su personalidad, invertirán en el dos puertas de última serie.
Aditivos cromáticos que obligan a replantear si ahora el aspecto mas logrado de la cupé es el equilibrio estético. Se conservan las formas originales (mejoradas por un despeje distinto del suelo) que superaron a nuestro gusto el dibujo del primogénito cuatro puertas
La disminución de altura, la pronunciada caída hacia la cola y la menor altura total de la carrocería se esfuman por el grueso filete que la recorre para trepar hacia el techo detrás de la ventanilla posterior en forma de estrías.
Las llantas de agradable diseño dan el toque de acabado en la parte inferior.
De todo esto concluimos en que la búsqueda de la personalidad deportiva también se ha tratado de exteriorizar. Esta es una buena prueba. La suave agresividad que tenía la primitiva cupe se enfatiza a través de la combinación cromática.
Motor Plus Polenta
El motor de 4.097 cm3 (o sea 250 pulgadas cúbicas) y siete bancadas fue mejorado como para merecer el titulo de fabrica de motor "alta performance". El gran cambio se mueve en torno al reemplazo del carburador original (en el Super Sport), un Bendix tipo Zenith de una sola boca (a los efectos de llenado mas efectivo son tanto o mas eficientes que dos carburadores) también de tiro descendente.
Para la aplicación del doble boca se debió modificar el múltiple de admisión, es decir, hubo que cambiarlo por otro de diseño diferente. El múltiple que utilizan los Serie 2 es el que provee Penín (el de la "pa-pa") y que antes de la aparición de esta nueva cupé ya muchos dueños de SS e incluso los Chevrón de Jorge López los traían incluidos entre las mejoras y por ende es significativa la similitud entre las cifras obtenidas con una y otra cupe.
Los cambios se prolongan al árbol de levas al que se lo modificó levemente, sin que el diferente cruce sea una característica sustancial del reciente modelo.
Pero sumando todas estas diferencias aplicadas al 250 se consiguieron 170 HP reales a 4.400 rpm y un par motor de 33.3 kgm. Estas cifras grafican la excelente aceleración del auto tirando cambios y en directa, asi como la elevada velocidad máxima: 180.017 Km/h, utilizando la misma relación final del Súper Sport y el mismo diámetro de ruedas.
En todo lo demás el motor mantiene las características fundamentales y clásicas del "varillero" 250 seis cilindros siete bancadas de GM.
Del interior
Una cupé (dos puertas) que se precie de confortable debe tener puertas tan grandes como las de la Chevy. Sin embargo por la baja altura total de la carrocería se confabula el techo con la criticable reclinación hacia adelante de las butacas delanteras -como en todo auto de este tipo- con las piernas y el cuerpo todo del cristiano que quiera subir para obligarlo a realizar algunas contorsiones. Los medianamente altos (pasó en nuestro equipo) aun habituados a subir y bajar del coche en cuestión sufrimos mas de un chichón al estrellar el cráneo contra el techo en el momento de penetrar a la cupe en la parte trasera.
El confort de marcha se hace dudoso por el diseño del asiento trasero (para los circunstanciales viajantes...) por un lado y, como remarcamos en el caso del SS, en un auto de estas características y este precio sigue siendo – con más razón ahora – inadmisible que las butacas tengan una posición fija de respaldo.
Esto se agrava para el conductor por el pequeño diámetro del volante (obliga a hacer más esfuerzo para girarlo) y la posición en que se encuentra.
Hablando de la pedalera. El accionamiento del embrague resultó duro y la forma del pedal de acelerador realmente incómoda. Tiene un movimiento pivotante sobre un eje que al cabo de unos minutos al volante fatigan el movimiento del pie derecho, Para colmo su posición muy baja respecto al freno hace que a veces el pie se trabe. Las incomodidades en la conducción culminan con las fallas de visibilidad que presenta el diseño del coche. Hacia adelante tiene grandes sectores “ciegos” provocados por el paránte y el ventilete.
En cambio la palanca de cambios tiene un largo acomodado para cualquier tamaño de chofer, Sus movimientos son precisos y ajustados, transmitiendo el mando a una caja suave.
El nuevo diseño del volante, por otra parte, es positivo en cuanto facilita en gran medida la lectura de los instrumentos de tablero. Estos se encierran en tres esferas de pequeño diámetro y pequeñísimos números. Por esa razón la lectura es algo difícil. En el centro el velocímetro con una remarcable exactitud. Es casi absolutamente preciso a cualquier velocidad. A la derecha la segunda esfera aloja un tacómetro también casi imposible de leer de un golpe de vista (y menos aún de noche a pesar de la gran luminosidad que le da a los instrumentos su luz propia).
A la izquierda la tercera y última esfera encierra el nivel de combustible en el tanque, la temperatura de agua y -lo que es importante- la presión de aceite indicada con números (marcan kg/cm2). La lectura se hace critica a veces por la forma de los plásticos transparentes que los protegen. Tienen forma cónica y distorsionan -fundamentalmente por los reflejos- lo que indican las agujas.
La parte de controles y accesorios se completa con el cómodo y eficaz sistema de freno de estacionamiento por pedal, un buen equipo de calefacción y la radio de buen sonido en todo el interior.
A la guantera la ayuda como receptáculo de todas las cosas sujetas de siempre una consola relativamente amplia con una cajuela con tapa y una bandejita por delante.
La aireación es buena sobre todo por las dos entradas gobernables en los laterales del torpedo debajo del tablero.
Su comportamiento
Coincidió que en nuestras manos tuvimos casi simultáneamente dos coches para hacer el road-test. Con los dos nos fuimos una mañana al autódromo para hacer las medidas del recorrido del slalom y algunas vueltas a la pista para calificar el comportamiento de las unidades.
Las dos tenían muy poco que ver entre si por diferencias de tamaño, cilindrada, continente de origen, pretensiones, velocidad, aceleración, etc. Pero sirvieron ambas muy bien entre si para marcar los defectos de una y otra a la hora de las verdades absolutas.
Ese test arrojó impresiones concluyentes: mientras el europeo de pequeña cilindrada doblaba neutro y con las cuatro ruedas en el piso, el Serie 2 demostró ser subvirante, con un rolido bastante marcado en todos los virajes.
Por seguridad también tendría que traer de fábrica arnés de seguridad combinado y no solamente de cintura como trae.
Los frenos, en cambio, son muy efectivos y el coche se detiene en distancias cortas, Y por último digamos que la aceleración destacada del coche lo hace seguro para salir de imprevistos, o, como el día del autódromo, para doblar corrigiendo con la fuerza del motor en base a acelerador.
Eso es todo. Por un lado tuvimos en nuestras manos un coche con características deportivas y por otro una cupé que no puede desprenderse de ciertas características de su antecesora. Una contradicción que pasarán por alto quienes son adeptos a tener un vehículo con marcada aceleración y alta velocidad máxima sin perder las ventajas que pueden brindar un coche de tamaño grande.
La serie 2 en ruta
Apenas me senté en la Chevy Serie 2, automáticamente busqué la palanca lateral para graduar la inclinación del respaldo. No la encontré porque no existía. Los asientos de la Serie 2 sólo se regulan de abajo para alejarlos o acercarlas al volante. El respaldo es rígido, cosa que no llego a entender muy bien en un auto deportivo de alto costo, así como los cinturones de seguridad “de cintura” en lugar de ser combinados.
Una vez acomodado y con la gran puerta de acceso cerrada, uno se encuentra con un volante muy pequeño y una columna de dirección extremadamente larga que aleja el tablero en forma considerable del “volantito” de comando y lo acerca al conductor.
Con la Serie 2 hice un viaje de 2.500 kilómetros por caminos de asfalto, salvo unos 20 kilómetros de ripio. Continuando con el tema, la "S-2" tiene potencie suficiente como para transitar a velocidades superiores a los 160 km/h. en un régimen de vueltas lógico y sin vibraciones. Claro que no es fácil llevarla. O, es la suspensión que conspira contra la tenida direccional de la nueva cupé de GM, o por el tipo de neumáticos en nuestra unidad. Cuando el pavimento se pone rugoso la cosa se pone peor. Finalmente logré un término medio decoroso poniéndole 34 libras de presión a las cuatro gomas.
La caja de velocidades, aunque algo dura en su accionar, es precisa y segura. No hay problemas. Nadie podrá “pifiar” un cambio o poner cuarta en lugar de segunda. Frena bien y el servo ayuda a que la operación exija poco trabajo. El frenado es suave y efectivo en distancias cortas teniendo en cuenta el peso y otros factores. Dobla con tendencia a sacar la trompa (eso que también se llama subvirar) pero cuando se la “llama” por medio de bruscos golpes de volante, responde y se estabiliza. Es franca, se deja manejar y no tiene vicios aparentes.
Con lluvia la tenida desmejora bastante, pero hasta los 120 km/'h no existen mayores inconvenientes.
En la ciudad la dirección se pone muy dura (por el volante demasiado pequeño) y estacionar es trabajoso. Un auto potente, de buena aceleración, con excelente velocidad máxima, frenos adecuados y luces de primera.
Del otro lado de la balanza: una posición de manejo cansadora e incomoda, volante muy pequeño, motor ruidoso a altas velocidades.
Descendiente directo de la cupé Chevy SS, el nuevo vástago fue bautizado "Serie 2" como lógica denominación genealógica. Ese nombre, identifica torio de la personalidad símil deportiva impuesta en estos tiempos, lo exhibe impreso sin recatos en algunos lugares estratégicos de su carrocería en importantes caracteres.
Pero las raíces de este renovado Chevy van más allá de los vínculos hereditarios directos. El rastreo de los antecedentes que determinaron su puesta en producción hay que enfocarlos en primer lugar hacia el Chevrón de Jorge López. Un fuera de serie elaborado ingeniosamente por el inquieto concesionario de la marca, quien se ocupó de desmantelar prolijamente los cascos de cupe Chevy SS para rediseñarles la trompa (algo de la cola), combinar de distinta forma colores vistosos en la carrocería y mejorar destacadamente la performance del motor, mediante el cambio de elementos mecánicos para hacerlos mas eficientes. Esta experiencia particular (de respetable éxito comercial) fue un excelente globo sonda para la empresa de San Martín. Aunque en el caso del modelo "oficial" no hayan entrado las mismas soluciones técnicas en el presupuesto industrial de renovación.
Lo que indudablemente ha pesado en el proyecto previo es falta de unidades con características similares en la oferta local. Es decir, solamente Chrysler a través de su cupé GTX e IKA Renault con su Torino añoso le hacían “la contra” en el momento de irrumpir el Serle 2. Cada uno de ellos con sus contras. Que van desde el capricho del que elige hasta las razones promocionales que en el momento que se hacen subliminales guían al comprador en el sentido que quieran imponer (sean las razones reales o no). Así es de tener en cuenta e1 alejamiento de los Torino de las carreras que fue su gran argumento inicial y lo que sin lugar a dudas movió el sube y baja a favor de la cupé de Santa Isabel. Aplacado y sin renovarse, el "Toro", aunque usufructuando su moderno motor de árbol de levas a la cabeza, fue perdiendo terreno poco a poco.
Dodge puso en marcha la gran cupé (grande de tamaño). Y en la elección de ésta entran otros conceptos. Inclinaciones -simples inclinaciones- telúricas. Todas esas cosas como "Donde pisa este Ford ningún Chivo come el pasto...”, en fin, un partidismo que aunque muchos no lo crean es decisivo en el momento de la compra del automóvil para traslado.
Hábilmente General Motors apuró la actualización de su cupé y ganó terreno. Puso en la calle un modelo absolutamente de línea con características de especial fuera de serie (en el concepto local). Es el primero en usar esas ropas como tarjeta de identificación entre los de gran cilindrada. Sus rayas y estrías llamativas y sus colores brillantes y sus carteles son hábiles anuncios que motivan a pensar en prestaciones también especiales y fuera de lo común. Si eso es cierto o falso es lo que buscamos en este road test.
Lo deportivo como status
Decíamos cuando la cupe SS que tal tipo de carrocerías esta arraigado en las preferencias de nuestros coterráneos. Y en este caso especial (el del SS) es un modelo logrado porque llena los requerimientos de quien lo elija como medio de transporte.
A la luz del tiempo, aquel juicio quedó corto. Porque el producto fue mejorado. Aquel análisis tuvo valor en su momento, pero ahora con la Serie 2 en la calle y con mayores recursos resulta que nos quedamos cortos porque nos faltó medir lo que a aquélla le faltaba: la supuesta facha deportiva (reflejo de una verdad o no). El toque necesario para llenar mucho más ampliamente las ansiedades de aquellos que prefieran algo como la cupé SS pero que por sus ornamentos y esa vieja búsqueda por lo diferente, especial, exclusivo o prolongación de su personalidad, invertirán en el dos puertas de última serie.
Aditivos cromáticos que obligan a replantear si ahora el aspecto mas logrado de la cupé es el equilibrio estético. Se conservan las formas originales (mejoradas por un despeje distinto del suelo) que superaron a nuestro gusto el dibujo del primogénito cuatro puertas
La disminución de altura, la pronunciada caída hacia la cola y la menor altura total de la carrocería se esfuman por el grueso filete que la recorre para trepar hacia el techo detrás de la ventanilla posterior en forma de estrías.
Las llantas de agradable diseño dan el toque de acabado en la parte inferior.
De todo esto concluimos en que la búsqueda de la personalidad deportiva también se ha tratado de exteriorizar. Esta es una buena prueba. La suave agresividad que tenía la primitiva cupe se enfatiza a través de la combinación cromática.
Motor Plus Polenta
El motor de 4.097 cm3 (o sea 250 pulgadas cúbicas) y siete bancadas fue mejorado como para merecer el titulo de fabrica de motor "alta performance". El gran cambio se mueve en torno al reemplazo del carburador original (en el Super Sport), un Bendix tipo Zenith de una sola boca (a los efectos de llenado mas efectivo son tanto o mas eficientes que dos carburadores) también de tiro descendente.
Para la aplicación del doble boca se debió modificar el múltiple de admisión, es decir, hubo que cambiarlo por otro de diseño diferente. El múltiple que utilizan los Serie 2 es el que provee Penín (el de la "pa-pa") y que antes de la aparición de esta nueva cupé ya muchos dueños de SS e incluso los Chevrón de Jorge López los traían incluidos entre las mejoras y por ende es significativa la similitud entre las cifras obtenidas con una y otra cupe.
Los cambios se prolongan al árbol de levas al que se lo modificó levemente, sin que el diferente cruce sea una característica sustancial del reciente modelo.
Pero sumando todas estas diferencias aplicadas al 250 se consiguieron 170 HP reales a 4.400 rpm y un par motor de 33.3 kgm. Estas cifras grafican la excelente aceleración del auto tirando cambios y en directa, asi como la elevada velocidad máxima: 180.017 Km/h, utilizando la misma relación final del Súper Sport y el mismo diámetro de ruedas.
En todo lo demás el motor mantiene las características fundamentales y clásicas del "varillero" 250 seis cilindros siete bancadas de GM.
Del interior
Una cupé (dos puertas) que se precie de confortable debe tener puertas tan grandes como las de la Chevy. Sin embargo por la baja altura total de la carrocería se confabula el techo con la criticable reclinación hacia adelante de las butacas delanteras -como en todo auto de este tipo- con las piernas y el cuerpo todo del cristiano que quiera subir para obligarlo a realizar algunas contorsiones. Los medianamente altos (pasó en nuestro equipo) aun habituados a subir y bajar del coche en cuestión sufrimos mas de un chichón al estrellar el cráneo contra el techo en el momento de penetrar a la cupe en la parte trasera.
El confort de marcha se hace dudoso por el diseño del asiento trasero (para los circunstanciales viajantes...) por un lado y, como remarcamos en el caso del SS, en un auto de estas características y este precio sigue siendo – con más razón ahora – inadmisible que las butacas tengan una posición fija de respaldo.
Esto se agrava para el conductor por el pequeño diámetro del volante (obliga a hacer más esfuerzo para girarlo) y la posición en que se encuentra.
Hablando de la pedalera. El accionamiento del embrague resultó duro y la forma del pedal de acelerador realmente incómoda. Tiene un movimiento pivotante sobre un eje que al cabo de unos minutos al volante fatigan el movimiento del pie derecho, Para colmo su posición muy baja respecto al freno hace que a veces el pie se trabe. Las incomodidades en la conducción culminan con las fallas de visibilidad que presenta el diseño del coche. Hacia adelante tiene grandes sectores “ciegos” provocados por el paránte y el ventilete.
En cambio la palanca de cambios tiene un largo acomodado para cualquier tamaño de chofer, Sus movimientos son precisos y ajustados, transmitiendo el mando a una caja suave.
El nuevo diseño del volante, por otra parte, es positivo en cuanto facilita en gran medida la lectura de los instrumentos de tablero. Estos se encierran en tres esferas de pequeño diámetro y pequeñísimos números. Por esa razón la lectura es algo difícil. En el centro el velocímetro con una remarcable exactitud. Es casi absolutamente preciso a cualquier velocidad. A la derecha la segunda esfera aloja un tacómetro también casi imposible de leer de un golpe de vista (y menos aún de noche a pesar de la gran luminosidad que le da a los instrumentos su luz propia).
A la izquierda la tercera y última esfera encierra el nivel de combustible en el tanque, la temperatura de agua y -lo que es importante- la presión de aceite indicada con números (marcan kg/cm2). La lectura se hace critica a veces por la forma de los plásticos transparentes que los protegen. Tienen forma cónica y distorsionan -fundamentalmente por los reflejos- lo que indican las agujas.
La parte de controles y accesorios se completa con el cómodo y eficaz sistema de freno de estacionamiento por pedal, un buen equipo de calefacción y la radio de buen sonido en todo el interior.
A la guantera la ayuda como receptáculo de todas las cosas sujetas de siempre una consola relativamente amplia con una cajuela con tapa y una bandejita por delante.
La aireación es buena sobre todo por las dos entradas gobernables en los laterales del torpedo debajo del tablero.
Su comportamiento
Coincidió que en nuestras manos tuvimos casi simultáneamente dos coches para hacer el road-test. Con los dos nos fuimos una mañana al autódromo para hacer las medidas del recorrido del slalom y algunas vueltas a la pista para calificar el comportamiento de las unidades.
Las dos tenían muy poco que ver entre si por diferencias de tamaño, cilindrada, continente de origen, pretensiones, velocidad, aceleración, etc. Pero sirvieron ambas muy bien entre si para marcar los defectos de una y otra a la hora de las verdades absolutas.
Ese test arrojó impresiones concluyentes: mientras el europeo de pequeña cilindrada doblaba neutro y con las cuatro ruedas en el piso, el Serie 2 demostró ser subvirante, con un rolido bastante marcado en todos los virajes.
Por seguridad también tendría que traer de fábrica arnés de seguridad combinado y no solamente de cintura como trae.
Los frenos, en cambio, son muy efectivos y el coche se detiene en distancias cortas, Y por último digamos que la aceleración destacada del coche lo hace seguro para salir de imprevistos, o, como el día del autódromo, para doblar corrigiendo con la fuerza del motor en base a acelerador.
Eso es todo. Por un lado tuvimos en nuestras manos un coche con características deportivas y por otro una cupé que no puede desprenderse de ciertas características de su antecesora. Una contradicción que pasarán por alto quienes son adeptos a tener un vehículo con marcada aceleración y alta velocidad máxima sin perder las ventajas que pueden brindar un coche de tamaño grande.
La serie 2 en ruta
Apenas me senté en la Chevy Serie 2, automáticamente busqué la palanca lateral para graduar la inclinación del respaldo. No la encontré porque no existía. Los asientos de la Serie 2 sólo se regulan de abajo para alejarlos o acercarlas al volante. El respaldo es rígido, cosa que no llego a entender muy bien en un auto deportivo de alto costo, así como los cinturones de seguridad “de cintura” en lugar de ser combinados.
Una vez acomodado y con la gran puerta de acceso cerrada, uno se encuentra con un volante muy pequeño y una columna de dirección extremadamente larga que aleja el tablero en forma considerable del “volantito” de comando y lo acerca al conductor.
Con la Serie 2 hice un viaje de 2.500 kilómetros por caminos de asfalto, salvo unos 20 kilómetros de ripio. Continuando con el tema, la "S-2" tiene potencie suficiente como para transitar a velocidades superiores a los 160 km/h. en un régimen de vueltas lógico y sin vibraciones. Claro que no es fácil llevarla. O, es la suspensión que conspira contra la tenida direccional de la nueva cupé de GM, o por el tipo de neumáticos en nuestra unidad. Cuando el pavimento se pone rugoso la cosa se pone peor. Finalmente logré un término medio decoroso poniéndole 34 libras de presión a las cuatro gomas.
La caja de velocidades, aunque algo dura en su accionar, es precisa y segura. No hay problemas. Nadie podrá “pifiar” un cambio o poner cuarta en lugar de segunda. Frena bien y el servo ayuda a que la operación exija poco trabajo. El frenado es suave y efectivo en distancias cortas teniendo en cuenta el peso y otros factores. Dobla con tendencia a sacar la trompa (eso que también se llama subvirar) pero cuando se la “llama” por medio de bruscos golpes de volante, responde y se estabiliza. Es franca, se deja manejar y no tiene vicios aparentes.
Con lluvia la tenida desmejora bastante, pero hasta los 120 km/'h no existen mayores inconvenientes.
En la ciudad la dirección se pone muy dura (por el volante demasiado pequeño) y estacionar es trabajoso. Un auto potente, de buena aceleración, con excelente velocidad máxima, frenos adecuados y luces de primera.
Del otro lado de la balanza: una posición de manejo cansadora e incomoda, volante muy pequeño, motor ruidoso a altas velocidades.
Virtudes
Muy buena aceleración.
Consumo de combustible normal.
Destacada velocidad máxima.
Gran capacidad de baúl.
Cómoda accesibilidad a todas las partes externas del motor.
Buena aireación en el habitáculo.
Eficaz mando de caja de cambios.
Eficientes frenos.
Buenas luces..
Defectos
Asientos delanteros y traseros incómodos. En las butacas delanteras no puede graduarse la inclinación del respaldo.
Instrumentos de tablero de difícil lectura.
Visibilidad hacia adelante con zonas ciegas.
Cinturones de seguridad insuficientes.
Pedalera incómoda.
Fallas en el escalonamiento de la caja de cambios.
Mala posición de manejo.
Vicios de comportamiento (exageradamente subvirante).
Puntaje final: 70.62
Muy buena aceleración.
Consumo de combustible normal.
Destacada velocidad máxima.
Gran capacidad de baúl.
Cómoda accesibilidad a todas las partes externas del motor.
Buena aireación en el habitáculo.
Eficaz mando de caja de cambios.
Eficientes frenos.
Buenas luces..
Defectos
Asientos delanteros y traseros incómodos. En las butacas delanteras no puede graduarse la inclinación del respaldo.
Instrumentos de tablero de difícil lectura.
Visibilidad hacia adelante con zonas ciegas.
Cinturones de seguridad insuficientes.
Pedalera incómoda.
Fallas en el escalonamiento de la caja de cambios.
Mala posición de manejo.
Vicios de comportamiento (exageradamente subvirante).
Puntaje final: 70.62
Chevrolet Chevy Delfín
Manteniendo la costumbre de modificar autos standard para llevarlos a la faja de los "especiales" o fuori - serie, Perello Hnos., autores del Torino Torello ofrecen un nuevo rediseño: la cupé Delfín, basada en una carrocería de dos puertas Chevy, que puede ser nueva o usada, sin afectar esa condición el desarrollo de la modificación.
Quizás el mérito de esta nueva versión radique en su permanencia dentro de los cánones normales. Ninguna extravagancia que lo haga llamativa en exceso; en todo caso, la alteración de ciertos detalles claves en la personalidad de un auto (parrilla, faros delanteros y traseros...) para hacerlo diferente. El único cambio sustancial: el perfil de la trompa, que en el Delfín se acentúa marcadamente al ser mucho más baja y perfilada que la normal.
No tan sustancial, aunque obviamente altera el aspecto del auto, aparece el alerón trasero, pegado y abulonado al borde de fuga del baúl.
Los faros delanteros son de Dodge; los traseros a elección, aunque en el caso aquí presentado corresponden a la berlina Fiat 1600 (6 por cada lado).
La parrilla también ha sido modificada; el dibujo es novedoso y la terminación muy buena.
Indudablemente para hacer al auto más diferente, se ofrece una serie de opcionales: cantidad de faros traseros, apoyacabezas para las butacas, volante, llantas, cierre de baúl exclusivo (opera desde el interior) y el costo de la pintura si el cliente optara por repintar totalmente el auto.
El precio resulta sumamente accesible, teniendo en cuenta que el Delfín, una vez terminado, se constituye en muy bueba opción para quienes gustan de los autos un poco más personales.
nova

El Chevrolet Nova fue un automóvil producido en los Estados Unidos, desde 1962 hasta 1979 por la división Chevrolet de General Motors y desde 1985 hasta 1988 por NUMMI, un joint venture entre General Motors y Toyota. En su formato original, el Chevy II fue un modelo en la gama compacta superior, hasta que el nombre Chevy II fuera cambiado para el modelo 1969 por el de Chevrolet Nova. En su formato posterior, fue un coche subcompacto de tracción delantera basado en el Toyota Sprinter japonés. Su primer generación estaba disponible en carrocerías berlina, sedán de 4 puertas y coupé 2 puertas. Mientras que la segunda generación estaba disponible en carrocería tipo fastback, sedán 4 puertas y coupé 2 puertas.
primera generacion 1962–1965
Después de que el Chevrolet Corvair, de motor trasero, fuera prácticamente desbancado por el convencional Ford Falcon en 1960, Chevrolet comenzó a trabajar en un coche compacto más convencional que eventualmente terminaría siendo el Chevy II. El original Chevy II era de construcción monocasco y estaba disponible en versiones sedán 4 puertas y coupé 2 puertas hardtop como también en versiones descapotable y familiar. Los niveles de ajuste en 1962 eran 100 Series, 200 Series, 300 Series y Nova 400 Series.
Los motores disponibles para el Chevy II incluían un 153 pulgadas cúbicas (2.51 litros) de 4 cilindros y un 194 pulgadas cúbicas (3.18 litros) de 6 cilindros en línea. El 6 cilindros fue realmente la tercer generación del motor, reemplazando el Stovebolt de segunda generación. su rival Chrysler desarrolló anteriormente el Slant Six en su modelo Plymouth Valiant, como competidor del Chevy II, cuando los coches fueron introducidos al público a finales de 1959 como modelos 1960.
Aunque el Nova no estuviera disponible originalmente con una opción V8, el alojamiento de su motor estaba perfectamente proporcionada para un motor así. No pasó mucho tiempo para que los motores V8 Chevrolet fueran ofrecidos como opciones instaladas por un distribuidor autorizado (entre 1962 y 1963), hasta e incluyendo la versión con inyector de combustible disponible en el Corvette. La combinación de motor V8 y peso ligero fácilmente disponibles, hicieron al Nova una elección popular entre los corredores de picadas.
En 1962 y 1963 el Nova estaba disponible en versión descapotable, y desde 1962 hasta 1965 en versión dos puertas hardtop, aunque el "hardtop" fue presentado cuando los modelos 1964 fueron introducidos primero, y traído posteriormente de vuelta a la línea, más adelante. Como todos los Chevrolets dos puertas "hardtop", este estilo de carrocería fueron comercializados como Sport Coupé.
En 1963, fue lanzado el Chevy II Nova Super Sport. Como se menciono anteriormente, el Nova no llevaba oficialmente motores V8 hasta ese entonces — el motor standard del SS era un 6 cilindros — pero era muy común, entre los fanáticos, cambiar esos 6 cilindros por V8's de bloque pequeño. En 1964, fue presentado el primer Chevy II con V8 opcional. Este era un 195 hp (145 kW) y 283 pulgadas cúbicas (4.64 L). En 1965, un 327 cu in (5.36 L) V8 también estaba disponible con una potencia de 300 hp (220 kW).
Los motores disponibles para el Chevy II incluían un 153 pulgadas cúbicas (2.51 litros) de 4 cilindros y un 194 pulgadas cúbicas (3.18 litros) de 6 cilindros en línea. El 6 cilindros fue realmente la tercer generación del motor, reemplazando el Stovebolt de segunda generación. su rival Chrysler desarrolló anteriormente el Slant Six en su modelo Plymouth Valiant, como competidor del Chevy II, cuando los coches fueron introducidos al público a finales de 1959 como modelos 1960.
Aunque el Nova no estuviera disponible originalmente con una opción V8, el alojamiento de su motor estaba perfectamente proporcionada para un motor así. No pasó mucho tiempo para que los motores V8 Chevrolet fueran ofrecidos como opciones instaladas por un distribuidor autorizado (entre 1962 y 1963), hasta e incluyendo la versión con inyector de combustible disponible en el Corvette. La combinación de motor V8 y peso ligero fácilmente disponibles, hicieron al Nova una elección popular entre los corredores de picadas.
En 1962 y 1963 el Nova estaba disponible en versión descapotable, y desde 1962 hasta 1965 en versión dos puertas hardtop, aunque el "hardtop" fue presentado cuando los modelos 1964 fueron introducidos primero, y traído posteriormente de vuelta a la línea, más adelante. Como todos los Chevrolets dos puertas "hardtop", este estilo de carrocería fueron comercializados como Sport Coupé.
En 1963, fue lanzado el Chevy II Nova Super Sport. Como se menciono anteriormente, el Nova no llevaba oficialmente motores V8 hasta ese entonces — el motor standard del SS era un 6 cilindros — pero era muy común, entre los fanáticos, cambiar esos 6 cilindros por V8's de bloque pequeño. En 1964, fue presentado el primer Chevy II con V8 opcional. Este era un 195 hp (145 kW) y 283 pulgadas cúbicas (4.64 L). En 1965, un 327 cu in (5.36 L) V8 también estaba disponible con una potencia de 300 hp (220 kW).
segunda generacion 1966–1967
En 1966, los Novas recibieron un significativo restyling, basado en parte al prototipo Super Nova. En general, las proporciones fueron mejoradas, pero las dimensiones y las características cambiaron poco. Las opciones del motor todavía incluían el cuatro cilindros en línea básico y motores de seis cilindros en línea y V8 de 283 pulgadas cúbicas (4.64 L) y 327 pulgadas cúbicas (5.36 L). Este último era ofrecido ahora con el desarrollo de hasta 350 caballos de fuerza (260 kilovatios).
Durante este tiempo, el motor de cuatro cilindros y 90 hp (67 kW) de 153 pulgadas cúbicas (2.51 L) fue ofrecido solamente en 100 modelos de la versión base del Chevy II, con el motor de seis cilindros en línea de 120 hp (89 kW) y 194 pulgadas cúbicas (3.18 L) standard en los modelos Nova y Super Sport (SS).
Además de los V8s, otros motores opcionales incluían un motor de seis cilindros, 140 hp (100 kW) y 230 pulgadas cúbicas (3.8 L) y un seis cilindros, 155 hp (116 kW) 250 pulgadas cúbicas (4.1 L), el último ofrecido como novedad a partir de 1967. Para 1966, los modelos Super Sport (SS) no llevaban el nombre Nova, pero fueron renombrados como Chevy II Super Sport. Sin embargo el Chevy II '66 el folleto de las ventas promocionaba claramente a los SS como “Chevrolet Chevy II Nova Super Sport”.
Aunque el Chevy II recibiera un "restyle" en 1966, llevaron mejoras significativas en el área de equipo de seguridad. Un manejo gobernable, con una columna de dirección absorbente de energía de impactos y un volante seguro, partes interiores suaves tales como apoyabrazos y viseras de sol, perillas ahuecadas del tablero de instrumentos, y anclas delanteras del cinturón de seguridad, fueron incluidos en todos los modelos del año 1966.
Durante este tiempo, el motor de cuatro cilindros y 90 hp (67 kW) de 153 pulgadas cúbicas (2.51 L) fue ofrecido solamente en 100 modelos de la versión base del Chevy II, con el motor de seis cilindros en línea de 120 hp (89 kW) y 194 pulgadas cúbicas (3.18 L) standard en los modelos Nova y Super Sport (SS).
Además de los V8s, otros motores opcionales incluían un motor de seis cilindros, 140 hp (100 kW) y 230 pulgadas cúbicas (3.8 L) y un seis cilindros, 155 hp (116 kW) 250 pulgadas cúbicas (4.1 L), el último ofrecido como novedad a partir de 1967. Para 1966, los modelos Super Sport (SS) no llevaban el nombre Nova, pero fueron renombrados como Chevy II Super Sport. Sin embargo el Chevy II '66 el folleto de las ventas promocionaba claramente a los SS como “Chevrolet Chevy II Nova Super Sport”.
Aunque el Chevy II recibiera un "restyle" en 1966, llevaron mejoras significativas en el área de equipo de seguridad. Un manejo gobernable, con una columna de dirección absorbente de energía de impactos y un volante seguro, partes interiores suaves tales como apoyabrazos y viseras de sol, perillas ahuecadas del tablero de instrumentos, y anclas delanteras del cinturón de seguridad, fueron incluidos en todos los modelos del año 1966.
Tercera generación 1968-1974
Una extensiva reestilización llegó en 1968, cuando la familiar y el coupé hardtop fueron descontinuados y se introdujo un sedán y coupé tipo "fastback", con pilares "b" (laterales centrales). Un cambio notable fue el diseño exclusivo del bastidor secundario frontal - comparado con Ford, Chrysler y AMC, cuyos coches poseían un frontal entero, su suspensión estaba integrada a la carrocería, un bastidor secundario separado que contenía el motor, y la suspensión delantera (similar a los de la parte frontal de los bastidores de los modelos GM gran tamaño o gran marco) reemplazando el estilo anterior.- Aunque el diseño del bastidor secundario frontal lo tuvo un Chevy II, el Camaro, introducido al año anterior, sería el primero al cual incorporar tal diseño; el rediseñado Chevy II fue lanzado un año más tarde, en 1968 en vez de 1967. 1968 fue el último año en que el Chevy II, utilizó ese nombre, aunque todos los modelos de 1968 fueron llamados "Chevy II Nova" con una sola línea de equipamiento.

wallpapers de chevys

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