Activar o desactivar el inicio rápido de Windows 8 u 8.1

El inicio rápido de Windows 8 o Windows 8.1 es una opción nueva de esas versiones. No existe en Windows más antiguos. Sirve para acelerar el arranque cuando inicias Windows después de haberlo apagado.

Cómo activarlo o desactivarlo

1.Sigue las instrucciones según tu Windows...

En Windows 8

Lleva el puntero del mouse a la esquina inferior izquierda de la pantalla hasta ver el icono del menú Inicio de Windows 8. Cliquea encima de él, con el botón DERECHO y elige Ejecutar. Salta al paso 2 de un poco más abajo.

En Windows 8.1

Ve al Escritorio normal. Haz clic con el botón DERECHO del mouse sobre el botón Inicio de Windows y selecciona Ejecutar. Sigue leyendo.

2.En los dos Windows se abre la ventana para ejecutar comandos. Escribe en ella:

powercfg.cpl

(y pulsa Enter en tu teclado)


NOTA:

Si ese comando no te funciona entra en las "Opciones de energía" yendo a Inicio -> Panel de control -> Hardware y sonido -> Opciones de energía.

3.Deben abrirse las opciones de energía y rendimiento de Windows. Cliquea a la izquierda en el enlace Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado (ve la imagen de arriba a la izquierda).


4.Se abre la ventana "Configuración del sistema". Cliquea arriba en el enlace Cambiar la configuración actualmente no disponible si aparece (imagen de arriba a la derecha). Luego busca abajo la opción Activar inicio rápido.





IMPORTANTE:

Si la casilla de inicio rápido no está, cierra la ventana de configuración. Después sigue estos pasos para activar el archivo de hibernación en Windows. Vuelve a esta página cuando acabes y repite los mismos pasos desde el principio.

Marca o desmarca la opción de inicio rápido según quieras activarla o desactivarla, respectivamente. En los dos casos pulsa luego abajo a la derecha el botón Guardar cambios.

Vuelves a la ventana de antes. Ya puedes cerrarla. Sigue leyendo...


Problemas con el inicio rápido

Puede provocar fallos en algunos equipos. Prueba a desactivarlo si notas algunos de estos síntomas. Desactívalo también si tienes dos Windows distintos instalados en el mismo PC.

  • Windows tarda mucho en arrancar o apagarse.

  • El PC se reinicia o se cuelga al salir la pantalla de login (donde se pone la contraseña). O justo antes, tras cargarse Windows.

  • El equipo se cuelga al arrancarlo o apagarlo.

  • A veces los fallos no son culpa en sí de esa opción sino de otros factores que la hacen funcionar mal. Suele dar problemas en equipos que no están al día. Siempre conviene hacer esto:

  • Actualizar los drivers de tu placa principal y otro hardware.

  • Poner Windows al día con todas sus actualizaciones.

  • Configurar el PC para apagarlo con el botón de encendido..

  • Actualizar tus programas con la última versión. Sobre todo antivirus o programas de copias de seguridad.


  • Quizá después ya puedas activar sin problemas el inicio acelerado. Se nota de verdad.


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