Cómo hacer un filtro de agua en una situacion de emergencia




Cómo hacer un filtro de agua casero




El agua es primordial para la vida. Las personas pueden vivir sin comer una semana o más pero solo 2 o 3 días sin beber agua. Encontrar agua puede ser difícil si te extravías o te encuentras en una situación de emergencia. Si tienes que buscar tu propio suministro de agua, debes filtrar las impurezas que podrían enfermarte. En este artículo aprenderás a hacer un filtro de agua.


Método 1 de 5: Filtro de varios niveles



1- Consigue al menos 2 recipientes para agua. Debes usar uno para el agua sin filtrar y el otro "solo" para agua filtrada. Si tienes más recipientes, puedes convertir uno de ellos en un filtro.




2- Perfora agujeros pequeños en el fondo del recipiente que usarás como filtro. Estos agujeros deben permitir el paso del agua filtrada pero no de los materiales de filtración.



3- Coloca los materiales de filtración. Estos materiales pueden variar si te encuentras en una situación de supervivencia. No obstante, entre los buenos materiales de filtración se encuentran las piedras pequeñas o gravilla, el carbón, la arena, la hierba o la tela de algodón.

-También puede resultar útil llevar filtros de café y bolas de algodón entre tus cosas.



4- Tritura los pedazos de carbón de una fogata con una herramienta o una roca hasta conseguir trozos muy pequeños.



5- Coloca los materiales en capas para filtrar diferentes partículas. Debes colocar los materiales en capas de manera que filtren primero los pedazos grandes y luego los más pequeños de forma progresiva.

Un filtro con las capas adecuadamente colocadas debe contener primero una capa de gravilla o piedras, luego capas de arena y carbón y finalmente una capa de algodón o filtros de café para atrapar las partículas más pequeñas.





6- Vierte el agua sin filtrar en el filtro casero y deja que el agua pase al siguiente recipiente. Es posible que debas verter el agua un par de veces.




Método 2 de 5: Filtro de una sola capa




1- Consigue varios recipientes o botellas. Un recipiente servirá como filtro y el otro para recibir el agua.



2- Perfora un agujero en la tapa de la botella que usarás como filtro. Si el recipiente no tiene tapa, perfora varios agujeros en el fondo del recipiente.



3- Coloca un pedazo de algodón o un filtro de café sobre el agujero para que el material de filtración no se caiga.



4- Coloca arena o carbón triturado dentro del filtro hasta llenarlo por la mitad. Coloca otro pedazo de algodón o filtro de café sobre esta capa para que el agua no la desplace.



5- Vierte el agua lentamente dentro de esta botella y colócala sobre el recipiente que usarás para recibir el agua. Deja que el agua se escurra lentamente y repite el procedimiento si es necesario.



Método 3 de 5: Filtro de tela




1- Estira un pedazo de tela o un pañuelo atándolo a unos palos. Si no encuentras ningún palo, simplemente sostén la tela con las manos.



2- Coloca un recipiente debajo de la tela y vierte agua a través de ella. Si es necesario, puedes colar el agua directamente hacia tu boca.




Método 4 de 5: Filtro con relleno de almohada


Si necesitas filtrar agua en la casa después de una emergencia o si tienes una tienda de campamento es muy probable que tengas una almohada.



1- Corta una botella de plástico a la mitad.



2- Llena el fondo de la botella con relleno de almohada.



3- Coloca arena en la mitad de la botella.



4- Coloca piedras encima.



5- Vierte agua en el filtro de agua. Puedes ver que el agua es más clara que antes.




Método 5 de 5: Filtro con capas de carbón, arena y gravilla




1- Usa una botella de plástico de dos litros.



2- Recorta el fondo de la botella. Corta dos agujeros a los lados para colgar la botella en una cuerda.




3--Haz un agujero en la tapa. Este agujero debe tener 1 cm (1/4 de pulgada) de ancho.



4- Coloca gasa o un filtro de café dentro de la botella. Esto formará la primera capa.



5-Luego, coloca una capa de carbón. Coloca carbón sobre la parte superior del filtro de café.



6- Añade una capa de arena.



7- Agrega una capa de gravilla.





8- Coloca nuevamente las dos capas para mayor seguridad. Asegúrate de que la primera capa sea de gravilla.



9- Al momento de verter el agua en la botella, usa una tela o un pañuelo para filtrar las partículas grandes y hacer que el agua escurra lentamente para evitar que las capas de arena se muevan.



10- Asegúrate de hervir el agua después de filtrarla. Aunque el agua esté filtrada, es necesario que la hiervas.


Consejos


- Existen filtros de agua disponibles en las tiendas de artículos para acampar. Estos filtros generalmente pueden filtrar más bacterias y organismos que los filtros caseros.
- Antes de beber el agua, hiérvela de 2 a 3 veces para matar las bacterias y los parásitos.

Advertencias

-El agua filtrada no es completamente segura. Algunos virus o bacterias aún pueden permanecer en ella. Después de filtrarla, siempre usa pastillas para purificar el agua o hiérvela.




Cómo elegir un filtro de agua para el hogar





1-Evalúa detenidamente tus necesidades específicas de filtración de agua. ¿acaso estás interesado en adquirir un filtro de agua potable o también necesita un filtro para la ducha?



2-Si lo que buscas es un filtro de agua para todo el hogar, pues lamentablemente no existe dicho tipo de filtro. En tu hogar cuentas con servicio de agua y agua potable. Por lo tanto, debes abordar de forma diferente cada tipo de necesidad de agua.


3-Adquiera un pre filtro para el hogar que elimina la suciedad y los sedimentos, y que lo haga hasta unas 10 micras aproximadamente (y también elimine un 80% del cloro); es posible que también necesite un descalcificador de agua que elimina los minerales duros del agua de servicio, proteja las tuberías y sus accesorios y la ropa (si se instala un descalcificador en el hogar es recomendable un sistema de ósmosis inversa para el agua potable, y así eliminará las sales que el descalcificador pone en el agua).


4- Para purificar el agua potable se puede utilizar un filtro de carbón que filtra hasta 0,5 micras, y además está certificado por la NSF Internacional (www.nsf.org). También elimina una gran cantidad de contaminantes del agua.


5- Decide que contaminantes deseas eliminar al filtrar el agua. Por ejemplo, si recibes agua de sistemas comunitarios, es probable que tenga cloro o también cloroaminas, cuya tarea es desinfectar el agua. Tendrás que encontrar un filtro de agua que esté certificado para eliminar cloroaminas, así como cloro y trihalometanos (un carcinógeno subproducto de la cloración).

6- Investiga sobre la filtración de agua. Entra a la página de la NSF international (http://www.nsf.org/certified/dwtu/) y averigua qué exactamente hace un filtro de agua. Para entender la certificación, tendrás que saber un poco acerca del proceso de filtración de agua. Podrás encontrar que son pocos los fabricantes y revendedores que ofrecen información útil acerca de la filtración, sin embargo la única fuente imparcial es la NSF international. Muchos estados, como CA, CO, y WI siguen la norma 42 de la NSF (sabor, olor, estética) y la norma 53 (Preocupación por la salud) y así pueden saber que filtros vender en sus estados.


7- Una vez que hayas aprendido un poco sobre los filtros de agua, empieza a afinar tu búsqueda, manteniendo en mente determinados medios de filtración y tecnología. Sin embargo, en lugar de obtener un filtro diferente para cada contaminante, es más sensato y rentable conseguir un filtro certificado para eliminar la mayor cantidad de contaminantes del agua.


8- Decide entre algunas marcas de filtros de agua que estén de acuerdo a su presupuesto y luego lleve a cabo una investigación más a fondo. Revisa la certificación del producto, ten encuenta los contaminantes que elimina, y determina qué porcentaje de remoción de contaminantes garantiza. Sin embargo, la mejor "garantía" es la certificación imparcial de la NSF.


9- Consulta páginas de organizaciones de protección al consumidor, tales como Consumers Digest.com, para saber lo que otros compradores han dicho acerca de un filtro de agua en particular. Sin embargo, recuerda que las pruebas que estos grupos hacen no son completas. Recuerda que la institución reconocida para certificaciones de productos de tratamiento de agua potable es la National Sanitation Foundation (www.nsf.org). Sus anuncios están disponibles para todo el mundo y son la mejor protección contra las estafas o afirmaciones falsas. Si un producto no está en la lista de la NSF, entonces no te molestes en comprarlo.


10- Elige una marca de filtro de agua que elimine la mayoría de los contaminantes. De esta manera, SABRÁS que estás cubierto contra todo lo que salga de la tubería. La mayoría de los fabricantes ofrecen una garantía de devolución de dinero, en caso que no estés satisfecho con tu compra.

11- Elige un filtro que tenga el máximo de años de garantía sobre la vivienda. Si vas a invertir en un modelo de instalación bajo encimera, prueba con carcasas de acero inoxidable. Duran más y son diseñados para operar bajo la presión constante de la casa sin ningún tipo de fuga o problemas de ruptura.


12- Ten en cuenta cuál es el la calidad del cartucho de repuesto. Recuerda que lo barato sale caro, y podrías gastar mucho dinero en mantenimiento. Por ejemplo, los filtros de jarra son baratos, pero debes cambiar el filtro muchas veces en solo un año, y todo por no haber comprado un sistema de filtración de alta calidad.


13- Investiga un poco acerca del fabricante ¿cuánto tiempo han estado en el negocio? ¿estarán siempre ahí para darles servicio de mantenimiento a los productos?