Check the new version here

Popular channels

El mar de esmeralda (Fantasía) (Historia) Parte 1




El largo pasillo que se extendía hasta donde alcanzaba la vista se encontraba muy bien iluminado gracias a sus diversos ventanales, situados en la pared de la izquierda, dejando traspasar los últimos rayos del sol, que más tarde desaparecerían, dejando paso a la oscuridad, que se apoderaría de todo el lugar.
A mano derecha, los dormitorios que una vez rebosaron de vida ahora no eran más que grandes cajas donde el tiempo y los recuerdos que se vivieron formaban parte de todo el mobiliario.
Si bien a muchas personas esto les resultaría de lo más tétrico, para mí era uno de los tantos encantos que con el transcurso del tiempo se iban añadiendo a la gran y vieja mansión, “El hogar de la sabiduría.”

Recorrer los distintos rincones y explorar hasta el último resquicio de aquel edifico era algo que solía hacer con mucha frecuencia.
Poder dejar que el ambiente te traslade, poder familiarizarte con todo lo que te rodea e imaginar la clase de gente que una vez, al igual que tú, formó parte de todo esto, es algo que difícilmente podría llegar a describir.
Pero ahora, esta era la única zona en la que podía sentirme seguro. Aislarme del resto del mundo y no pensar en absolutamente nada, alejando las preocupaciones de mi cabeza y disfrutando de la tranquilidad. Una tranquilidad ciertamente falsa, pero que a fin de cuentas, era lo único que me permitía seguir viviendo.

Sé que no hay nadie que conozca mejor que yo la dureza del mundo. La palabra “paz” está carente de significado, y solo las personas que fantasean y se auto-engañan la usan.

Violencia, desesperación, muerte. Siempre, vayas a donde vayas, las acabarás encontrando. Amargas compañeras que te siguen en el largo camino de la vida y aunque paradójicamente, cuando más las intentas evitar, más se apegan a ti.

No creo que se deba tener miedo de todas estas cosas, se debe encontrar un cierto equilibrio, que hasta hace muy poco ignoraba.

Tenía miedo, miedo de que sucediera lo mismo, de que no pudiera llegar a superar las adversidades. Pero ahora lo sé, cuando el destino no juega a tu favor, no debes convivir con él. Sólo hay una cosa que se necesita hacer, y esa cosa, es efectivamente, cambiarlo.

Caminé despacio, observando los jardines a través de las ventanas. Si bien el estilo arquitectónico de la mansión era agradable a la vista, no había ningún punto de comparación con los bellos jardines que formaban parte de la propiedad.
Los cuidábamos minuciosamente, pues era por decirlo de alguna manera, nuestro orgullo más preciado.
Orquídeas exóticas, lirios de subespecies desconocidas para muchos, bromelias de colores rojizos y dalias moradas eran unas de las tantas especies que día a día se trataban con esmero, para así poder obtener la ansiada recompensa del arduo trabajo. Un conjunto de tonalidades y fragancias maravillosas.

Pasear, leer un buen libro bajo la sombra de alguno de los diversos árboles, descansar y sumirse en el sueño mientras que lo último que llegas a ver es la imagen de estos jardines, es sin duda la tranquilidad personificada.

Pensando en ello llegué hasta el final de mi recorrido. El gran salón. Era sin duda alguna la habitación más grande e iluminada de todas las que formaban el conjunto de la gran vivienda.
Giré mi cabeza con un leve movimiento para observar el lugar en el que el dueño de aquel lugar solía pasar sus horas, en efecto, allí estaba.
0
0
0
0
0No comments yet