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No te dejes patotear por los trapitos


Gente: muchísimas gracias por la enorme cantidad de visitas. Se ve que este es un tema que nos preocupa a muchos. A todos les mando un gran abrazo.



"Eh, amigo, estácioná acá. Un poco más, un poco más... Son 40 peso"




¿Te pasó ya?
Si tenés un auto, seguramente que sí.
En cada lugar de la ciudad, sobre todo donde hay lugar para estacionar, te encontrás un trapito. Algunos son buena gente, amables, respetuosos y te piden una colaboración para luego agradecer, sin importar lo poquito que le puedas dar.
Pero también están los otros.
Esos que tienen una tarifa fija para los lugares de estacionamiento gratuito, que te corresponden y que lucran con ello usando cualquier medio. Aún la violencia.
Te patotean, te insultan, te amenazan. Y sabés qué? Nosotros se lo permitimos. Sí, nuestra propia inacción, por no querer defendernos, hace qe estos sujetos proliferen hasta el infinito.
Desde luego, a una mujer no se le puede pedir que los enfrente, y por eso se aprovechan de esa circunstancia. Pero nosotros, los varones sí. No les permitas que te apuren.
Porque no tienen derecho.
Porque hay otras muchas formas que, de onda se hagan unos pesos. Por ejemplo si te lavan el auto, y es mucho más digno. Con gusto se enganchan muchos y se lo ganan de buena ley.
Y porque te tenés que defender.




En los 3 años que tengo mi auto, me habrán ido a apurar unas 10 veces y nunca se los consentí.


Una de las más jodidas fue frente al Jardín Japonés, un día que había concierto de tambores -ya hace casi 3 años-.

Estaciono enfrente.
El trapito rápidamente me pone un numerito en el parabrisas y me escupe un :
-"Son 30 peso"
-"Ni mamado" -ya me calenté- "éste lugar es público y todos pueden estacionar libremente".
-"Vamo, vamo, no me hagá perder el tiempo que estoy laburando flaco. ¡Tomatelá !"
-y se fue a joder a otro que estaba llegando con su auto.
Yo al auto lo dejé y entré al Jardín Japonés, pero me quedé mal. Así que llamé al 911 y avisé que había un par de flacos amenazando a la gente para que les pague. Me pidieron la descripción de ellos y... a los 10 minutos estaba el patrullero . Alegría de las alegrías: cuando salí no había ni uno molestando a la gente y me salvé los "treinta peshito".

No hay ningún problema en colaborar con los que te solicitan de onda una ayuda. De hecho siempre lo hago. El problema es cuando se adueñan de un espacio de todos y pretenden cobrar por estacionar mediante amenazas y aprietes.

No te dejes apretar. Si entre todos no nos dejamos, se van a ir a joder a otra parte.

La única que no se puede batallar es cuando juegan en la cancha de River, porque ahí están los barrabravas patoteando a los que quieren estacionar y hasta la cana les tiene miedo. Te pueden "cobrar" hasta $200 y ... reclamale a Magoya.




Costanera Sur. Antes de la fuente de Lola Mora.

-"Acá, acá, dale más a la derecha..." -el trapito gordo se desesperaba por llamar la atención.
-"Bueno gracias. Hasta luego" -le saludo de una forma cordial.
-"Eh amigo, dejame una colaboración. 20 están dejando" -larga con toda desfachatez.
-"Mirá, a la vuelta vemos"-contesté sin ganas de pelear por los 20 mangos.
-"No amigo, ahora dejame".
-"A la vuelta" -insisto- "ya me cagaron varias veces pidiéndome guita al llegar y al irme. Te dejo unos pesos cuando vuelvo".
-"Es que si le pasa algo al coche, yo no me hago cargo" -suelta con tono canchero.
-"Mirá..." -digo mientras bajo y me le acerco- "si algo le pasa al auto, te vengo a buscar a vos".
Me mira mi hijo con cara de "¿sos boludo Pa?". También yo pensé que se vendría a los bifes. Pero no había otro tipos cerca así que me tranquilicé un poco.
-"Y vení a buscarme! yo estoy acá" -contesta medio desafiante.


A la vuelta no estaba más.



Palermo Soho. Hace un año.

-"¿Le cuido el auto, maestro?"
-"Sí, dale" -y me fui a un boliche de Plaza Serrano con alguna duda de si me iba a chillar por lo que le pensaba dar después.
Vuelvo en un par de horas.
-"Tomá che. Gracias" -le dije mientras le tiraba 5 pesos.
-"No, dale al tipo que está sentado"-comentó señalando un gordito sentado sobre un cajón de manzanas.- "Es el jefe de estas cuadras".


El negocio se había tercerizado.






Ésto me pasó hace una semana mas o menos.

Había estacionado el coche un finde frente al Botánico, cuando al toque apareció un viejo junto a otro que estaba "trabajando".
- "Acá, acá, volanteá pa acá, pa ya... listo. ¿Va a estar mucho tiempo?".
Me calcé los lentes oscuros, que impactan más y le contesté mientras bajaba:
-"Naa, voy a tomar un poco de aire en el Botánico. Chau"
-"Pero..." -ahí cambió la cara- "mirá que yo cobro por esto".
-"A ver..." - me bajé del auto y me acerqué. Cuando le llevás una cabeza a cualquiera, muchos suelen tranquilizar su discurso.- "acá se estaciona gratuitamente. ¿por qué me pedís guita?"
Ahí pegó la vuelta y se fue puteando.
Obvio. Llamé al 911. Me pidieron la descripción del tipo y a la vuelta no estaba más.
Apareció otro.
-"Buenas. ¿ya se va?"
- "Si, estuvo lindo" -y le pasé 3 moneditas.
Miró con asombro las moneditas. Claro, acostumbrados a sacarle 20 o 30 mangos a cada víctima...
-"Pero, ¿cómo quedó con el que estuvo antes?"
-"No muy bien, porque lo mandé a recagar cuando me quiso apurar. Y además le mandé la cana"- mandé sin miramientos.
-"¡ Ah, qué feo eso ! que tenga un buen día"-dijo cambiando 180 grados el discurso.




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