¿Quien necesita que le den ordenes?

¿Porque la gente da ordenes, porque la gente las obedece?




¿A caso necesitamos ordenar a alguien mas, acaso necesitamos ser ordenados por alguien mas?






¿Lo hacemos porque lo hace todo el mundo, o porque tenemos esa necesidad innata de mandar y ser mandados?





¿Hay algo que nos domina, que hace que dominemos y a su ves ser dominados?






Digamos que si, digamos que lo hacemos por querer controlar, de controlar algo, no se que, puede ser cualquier cosa, puede ser todo. De controlar la situación, de controlar a alguien mas, de controlarnos a nosotros mismos.






Queremos control, de nosotros mismos hacia el resto, y del resto hacia nosotros mismos.







Digamos que todo esto es cierto, que queremos control, entonces, ¿porque queremos control?



Queremos control porque el control nos da fuerza, nos da la sensación de fuerza, como manejar un camión o un barco, nos sentimos ese barco, nos sentimos ese camión, nosotros lo controlamos, entonces tenemos la fuerza de su peso, lo cual lo hace algo casi imparable, pero, es solo la sensación.




Entonces





¿Porque necesitamos esa fuerza, o mejor dicho, esa sensación de fuerza?





Simple, lo que pensamos o sentimos como nuestra mayor fortaleza, es solo nuestra mayor debilidad, nuestra debilidad encubierta y disfrazada. Nos sentimos débiles, totalmente indefensos, por lo tanto, necesitamos por momentos sentirnos fuertes, esos momentos siempre pasan, pero los necesitamos, porque por dentro, nos sentimos como una briza que nos tira del precipicio mas alto.




Nos sentimos como al borde del precipicio, siempre a punto de caer.













Y, el porque de todos los porque, ¿porque nos sentimos así?





Simple, nos sentimos así porque nuestra mente nos domina por completo, siempre queríamos control porque nuestra mente nos controlaba, o mejor dicho, simulaba que nos controlaba, que controlaba nuestros sentimientos. Es que tenemos nuestros sentimientos en el borde del precipicio, entonces queríamos el control, queríamos por lo menos, mantenernos ahí.


Y la mente nos mantenía ahí.





Pero, el problema no es nuestra mente, el problema no son nuestros sentimientos, el problema no es el precipicio, el problema es como miramos todo esto, el problema es y siempre sera, como miramos.

Y nuestro problema de vista proviene de ver a través de la mente misma, vemos lo que somos, y cuando pensamos que la mente es nosotros y todo, vemos todo como queremos.









No necesitamos mucho, solo necesitamos cambiar el modo de ver, lo necesitamos dar vuelta. Y para eso, solo necesitamos el libro. El libro que día a día, pensamiento a pensamiento, paso a paso, te cambiara la vida, mejor dicho, te dará la vida, la vida al completo, por primera y ultima ves, te hará ver la vida.


Solo necesitamos leerlo.




Aca; http://www.truthcontest.com/es/textos/el-presente/










El amor es atencion