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El gran post

HOLA AMIGOS HOY LOS TRAIGO A MI NUEVO POST, QUE TIENE VARIAS PARTES DE HUMOR. ESPERO QUE LO DISFRUTE

NOMBRES GRACIOSOS: Aitor Tilla
Alan Brito
Alba Ñoguarra
Alberto Carlos Huevos
Alberto Mate
Andrés Trozado
Armando Adistancia

Armando Ruido
Benito Camela
Borja Món de York

Carmelo Cotón
Chema Pamundi
Débora Dora
Dolores Fuertes
Don Francisco Rupto
Don Jesús Tituto
Encarna Vales
Enrique Cido
Estela Gartija
Eva Fina Segura
Francisco Jones
Gustavo de Básica
Josechu Letón
Lola Mento
Luis Ricardo Borriquero
Mirella Baila Sola
Valdomero a la plancha


PARECIDOS:


















CHISTES:



Una pareja de ancianos va a un restaurante de comida rápida, donde con cuidado divide en dos la hamburguesa y las papas fritas. Un camionero siente pena por ellos y se ofrece a comprarle a la esposa su propia comida.
—No se preocupe —dice el anciano—, nosotros compartimos todo.
Unos minutos después, el camionero se da cuenta de que la esposa no ha probado bocado.
—De verdad no me importa comprarle su propia comida —insiste.
—No se preocupe, ella comerá su parte —le asegura el anciano—. Lo compartimos todo.
Poco convencido, el camionero le pregunta a la esposa:
—¿Por qué no come?
—¡Porque estoy esperando a que mi esposo me preste la dentadura!


En una feria, un hombre se topa con la tienda de campaña de una adivina. Pensando en pasar un buen rato, entra en ella y se sienta.
—Puedo ver que es padre de dos —dice la vidente, mirando su bola de cristal.
—¡Ajá! Eso es lo que usted cree
—dice el hombre con desdén—. Soy padre de tres.
—¡Ajá! —dice la adivina—. Eso es lo que usted cree.


Un oso polar entra a una taberna y le dice al cantinero:
—Dame un whisky y… una Coca.
—¿Por qué esa pausa tan larga? —le pregunta el cantinero.
—No lo sé —dice el oso—. Siempre las he tenido.


Cansada de esperar al final de la fila para entrar al Arca de Noé, una pulga brinca de animal en animal para acercarse al frente. Finalmente aterriza en el lomo de un elefante.
—¡Lo sabía! —le dice el paquidermo, irritado, a su pareja—. ¡Ya empezaron con los empujones!


Un hombre le dice a un amigo:
—Mi esposa está en una dieta de tres semanas.
—¿De verdad? ¿Cuánto ha perdido hasta ahora?
—Dos semanas.


El papá tortuga le está contando a su hijo varios cuentos antes de dormir. Uno de ellos empieza: “Érase una vez un conejito blanco…”.
—Ay, papá —interrumpe la tortuga—, ésas son cosas de niños. Cuéntame algo de ciencia ficción.
—Está bien. Érase una vez un conejito en el espacio exterior…
El hijo lo para en seco.
—¡Quiero un cuento de adultos!
—De acuerdo, pero prométeme que no se lo dirás a tu mamá.
—Te lo juro.
—Érase una vez un conejito completamente desnudo…


Alguna vez, una adivina me dijo: “Haz todo lo que te diga tu jefe”. Lo repitió como si mi vida dependiera de ello. Sabio consejo, pensé, mientras trabajaba en un proyecto importante que necesitaba el aporte de mi jefe. Como si necesitara una prueba de lo buena que era la adivina, esa noche, al revisar mi horóscopo en el periódico, leí: “Haz todo lo que diga tu jefe”.

Un oficial de policía preocupado se acerca a un niño que está llorando frente a un puesto de revistas.
—¿Qué sucede? —le pregunta.
—¡Aún no sale Superman! —se lamenta el pequeño.
—No te preocupes, yo me encargo —le dice el oficial—. ¡Oye, Superman! —grita—. ¡Sal, no te haremos daño!


Al salir de la corte, un abogado se vuelve hacia su cliente, que tiene un gesto sombrío, y le dice:
—¿Por qué pones esa cara, Zoran? ¡Te declararon inocente!
—Lo sé, pero ahora realmente estoy en problemas —responde Zoran—. ¡Acabo de ofrecer mi departamento en renta por tres años!


Un pordiosero se acerca a una ancianita en la playa.
—Por favor, señora —suplica—, no he comido nada en 24 horas.
—Qué bien —dice la abuela—, así no tendrás que preocuparte por sufrir calambres si te metes a nadar.


Un sacerdote, un ministro y un rabino quieren saber quién de ellos es mejor en su trabajo. Se internan en el bosque, encuentran un oso e intentan convertirlo. Más tarde se reúnen los tres.
—Cuando encontré al oso —dice el sacerdote— le leí el catecismo y lo rocié con agua bendita. La próxima semana hará su Primera Comunión.
—Yo encontré a un oso —cuenta el ministro—, y le prediqué la palabra de Dios. El oso quedó tan sorprendido que me dejó bautizarlo.
Ambos voltean a ver al rabino, quien yace en una camilla rodante, con todo el cuerpo enyesado.
—Pensándolo bien —exclama el religioso—, quizá no debí haber comenzado con la circuncisión.


José, Miguel, María y Tomás hablan sobre los empleos de sus sueños.
—Me gustaría ser abogado —dice José—, para así poder defender a mis compatriotas.
—Me gustaría estar en el congreso —dice Miguel—, para proponer leyes que beneficien a mis compatriotas.
—Yo quiero ser doctora —dice María—, para poder atender a mis compatriotas.
—Y tú, Tomás, ¿qué te gustaría ser? —preguntá José.
—¡Yo quiero ser compatriota!


Hannu quiere que todo salga perfecto durante un viaje de aniversario de bodas al hotel de playa donde él y su esposa pasaron su luna de miel 30 años atrás, así que decide llegar un día antes que su esposa para hacer todos los arreglos. Esa noche le envía un mensaje electrónico, pero se equivoca al escribir la dirección y quien lo recibe es la viuda de un ministro religioso que acaba de morir.
Al día siguiente, el hijo de la viuda encuentra a su madre desmayada frente a la computadora. En la pantalla ve el siguiente mensaje electrónico: “Querida esposa: Acabo de llegar y todo está listo para tu arribo el día de mañana. Espero que tu viaje sea tan placentero como el mío. P.D. ¡Hace muchísimo calor!”


El presidente francés Nicolas Sarkozy visita una fábrica de acero. Para sorpresa del jefe, Sarkozy felicita a uno de sus empleados, Morton, con un efusivo abrazo. Lo mismo ocurre cuando el presidente Obama va de visita, y una vez más con Vladimir Putin.
Sin mostrarse impresionado, el jefe le dice a Morton:
—Apuesto a que no conoces al Papa.
Morton se encoge de hombros y responde, muy tranquilo:
—Jugamos juntos al golf.
El jefe toma la respuesta como una afrenta personal y paga los pasajes de ambos al Vaticano.
Durante una bendición papal, Morton se escabulle, y al poco rato reaparece al lado del Papa. Dos hombres chinos golpean suavemente al jefe en el hombro y le preguntan:
—¿Quién es el hombre de blanco que está de pie junto a Morton?


El médico le pregunta a su paciente:
—¿Ha seguido mi consejo de dormir con la ventana abierta?
—Sí —.
—Entonces, ¿ha desaparecido por completo el asma?
—No —dice el paciente—. Pero sí han desaparecido mi reloj, la televisión, el reproductor de música y la computadora portátil.


Un hombre de negocios visita a un buen amigo chino suyo en el hospital.
—Li kai yang qi guan… —dice débilmente el hombre enfermo.
El ejecutivo desea ayudarlo, pero no habla mandarín.
—¡Li kai yang qi guan! —exclama el paciente antes de exhalar su último suspiro. Más tarde ese año, el hombre de negocios viaja a Shangai, donde por fin conoce el significado de Li kai yang qi guan: “Quítate del tubo de oxígeno”.


En pleno otoño, los indios de una reservación muy lejana le preguntan a su nuevo jefe si el próximo invierno será frío o templado. Ya que el jefe pertenece a una generación moderna y jamás aprendió los viejos secretos de sus ancestros, mira al cielo y no puede predecir qué va a suceder con el clima. Aun así, les advierte que recojan leña. Como es un hombre práctico, poco tiempo después llama por teléfono al Servicio Meteorológico Nacional.
—¿El próximo invierno será muy frío? —pregunta.
—Es probable —le contestan.
El jefe vuelve con su pueblo y les dice que se pongan a juntar más leña.
Una semana después, llama de nuevo por teléfono.
—¿Será un invierno muy frío? —vuelve a preguntar.
—Sí, será un invierno muy frío —le responden.
El jefe vuelve a ordenar a su gente recolectar toda la leña que puedan.
Dos semanas más tarde, el jefe hace otra llamada telefónica:
—¿Están seguros de que el próximo invierno será muy frío?
—Completamente —le contestan—. Va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.
—¿Y cómo están tan seguros? —indaga el jefe.
—¡Porque los indios están juntando leña como locos!


Una mujer frota una lámpara y aparece un genio.
—Eres una buena mujer, así que te concederé un deseo —dice el genio.
—¿Ves ese ga-to? Es la única compañía que tengo, pero me gustaría tener a un hombre guapo y fuerte a mi lado—dice la mujer.
El genio acepta y, ¡puf!, el gato se convierte en un hombre parecido a Brad Pitt, con los músculos abdominales marcados. La mujer salta a su regazo y lo cubre de besos.
—¿Tienes algo que decir antes de que hagamos el amor? —le pregunta.
—Sí —responde el hombre—, apuesto a que desearías no haberme castrado la semana pasada.


En un largo viaje en avión, a una joven actriz le toca sentarse junto a un abogado. Ella ansía tener un sueño reparador, pero el abogado la despierta constantemente.
—Juguemos a hacer preguntas y respuestas —sugiere el abogado.
La estrella lo ignora.
—Lo haremos interesante —dice el hom-bre—. Si contesto mal, le pagaré 50 dólares. Si usted contesta mal, me dará 5.
La actriz acepta, y el abogado empieza.
—¿Cuál es la distancia entre la Tierra y la Luna?
La estrella le entrega un billete de 5 dólares. Ahora es su turno:
—¿Qué sube a una montaña en tres pies y baja en cuatro?
El abogado se queda estupefacto. Busca desesperadamente en Internet, hojea su enciclopedia de bolsillo y les envía mensajes a todos los científicos que encuentra en su agenda electrónica. No tiene suerte. Horas después, despierta a la actriz, le entrega 50 dólares y exclama:
—Bueno, ¡dígame qué es!
Sin decir una palabra, la joven estrella deposita 5 dólares en la mano del abogado y se vuelve a dormir.


Estanislao yace en su lecho de muerte. A su alrededor se encuentran sus seres queridos. Al acercarse el momento final, alcanza a murmurar:
—Debo contarles mi mayor secreto.
Su familia lo anima a continuar.
—Antes de casarme lo tenía todo —dice Estanislao—, autos deportivos, mujeres hermosas, muchos amigos y una gran fortuna. Pero un amigo mío me aconsejó: “Cásate y forma una familia. De otro modo, no habrá nadie que te dé a beber un vaso de agua en tu lecho de muerte”. Así que seguí su consejo y dejé de salir a divertirme. Cambié a las mujeres por mi esposa y a las cervezas por alimento infantil. Vendí mi Ferrari e invertí en fondos para la universidad. Y aquí estoy. Pero, ¿saben una cosa?
—¿Qué? —preguntan sus familiares.
—¡Ni siquiera tengo sed!


Un hombre está de visita en casa de un viejo amigo, cuando de pronto una niñita pasa corriendo por la habitación.
—Título —le dice el amigo—, tráenos dos tazas de café.
—¿Título? Qué nombre tan extraño para una niña —dice el visitante—. ¿Por qué se lo pusieron?
El amigo suspira y dice:
—Envié a mi hija a estudiar a la Universidad de Lisboa, y esto fue con lo que regresó.


Aproximadamente un mes antes de morir, mi abuela cubrió la espalda de mi abuelo con manteca. Por supuesto, desde ese momento las cosas se deslizaron cuesta abajo bastante rápido.


Un hombre llama por teléfono a un popular conductor de radio y le dice:
—Acabo de encontrar una billetera con 100.000 coronas dentro. Tiene el nombre y dirección de alguien llamado Jan Ziegler, que vive en la Calle Seifert número 3, en Praga.
—¿Y? —pregunta el conductor— ¿Qué quiere que hagamos?
—¿Sería tan amable de dedicarle una canción a este hombre?

Tras una persecución a alta velocidad, a Vlad lo detiene un oficial de policía.
—¡Ésta es la mayor diversión que he tenido en todo el día! —exclama el oficial—. Si me da una buena excusa, no le daré una multa.
—Hace tres semanas —le explica Vlad—, mi esposa me dejó por un policía. Así que cuando vi que usted se acercaba en su auto, ¡creí que trataba de devolvérmela!


Debido a la recesión económica actual, para ahorrar costos de energía se apagará la luz al final del túnel. Dios


Una vecina encuentra a un niñito sentado en las escaleras, llorando.
—¿Qué sucede? —le pregunta la mujer al pequeño.
—Es que mi padre —responde el niño entre sollozos— se golpeó el dedo con un martillo.
—Entonces, ¿por qué lloras tú?
—¡Porque me reí primero!


Al recorrer el país entero durante un viaje de cacería, un hombre bien vestido de Estocolmo apunta y le dispara a un pato que va volando, pero el ave cae dentro del corral de un granjero, quien la reclama como suya.
—Es mi pato —insiste el citadino.
Como ninguno de los dos cede, el granjero sugiere resolver las cosas a la antigua usanza:
—Con una patada pueblerina.
—¿Una qué?
—Yo lo pateo tan fuerte como pueda en la entrepierna, y luego usted hace lo mismo conmigo. El que grite menos tiene derecho a quedarse con el ave.
El hombre de Estocolmo acepta. El granjero toma vuelo y suelta un golpe demoledor en las partes blandas del hombre, quien aúlla de dolor y cae al suelo. Cuando logra levantarse, dice jadeando:
—Bien, ahora es mi turno.
—Olvídelo —dice el granjero—. Se puede usted quedar con el pato.


La esposa le pregunta a su esposo:
—¿Te fijaste, cariño? Compré un nuevo cepillo para el inodoro.
—Sí —responde el hombre, — pero me sigue gustando más el papel.


Una maestra les dice a sus alumnos de nivel preescolar:
—¡Apúrense o llegaremos tarde!
—¿Cuál es la prisa? —pregunta uno.
—Si llegamos tarde, perderemos su siguiente clase —le dice la maestra.
—Si tiene tanta prisa —responde el niño—, ¡váyase sin nosotros!





IMÁGENES GRACIOSAS:





























IMÁGENES FAIL:




















GIFS:














BUENO AMIGOS MI POST SE A TERMINADO, ESPERO QUE LES HALLA GUSTADO
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