Humor

Las 5 leyes inviolables del "Tenedor libre"

1- No comas en todo el día, y si es posible, la noche anterior tampoco. Casi te diría que caigas arrastrado por un amigo, semi-desmayado del hambre. Esto no se da seguido (al menos a mí) y cuando se da hay que aprovecharlo al máximo.



2- Caé al tenedor libre semi-desmayado del hambre, pero no de sed, ¡Te van a arrancar la cabeza con la bebida! Ese es su negocio. “¡Ah, pero mirá voss. Al final salen ganando ellos! ¿Quién lo hubiese imaginado?”.
Créeme, tomar agua de la canilla del baño pasa a ser una opción bastante viable, y cuando digo “Viable” quiero decir “Barata”. Es eso, o esperar a que se derrita el hielo que pediste. Vos elegís.



3- Tratá de pegar onda con el encargado de la parrilla, parrillero, o como le dicen en Recoleta “El guachín que hace bien piola la carne, amigo”. Esto te asegurará los mejores cortes, o sea los que no fueron delicadamente escupidos… ¡Vamos chicos! todos sabemos que nos escupen la comida. Dejemos de mentirnos a nosotros mismos. Sólo hay que encontrar la saliva del chef indicado. Esa, la que te gusta a vos… O.o


4- Nunca permitas que tus labios mencionen la palabra “Táper”. Decirlo en un tenedor libre es como decir “Bomba” en el Pentágono mientras te pasás por el culo un afiche con la cara del Tío Sam.




5- ¿Cuántas veces, tal vez en la escases de comida porque cayó algún primo o amigo de improvisto, tu vieja te tiro el viejo y famoso “Llénense con pan”? Bueno, olvidate de eso, ¡ACÁ NO! Llenarte con pan es lo peor que podés hacer. Acá se viene a comer, y en ese afán de recuperar lo invertido, se viene a comer y a llenarse con lo más caro (¡pero ojo! No siempre “Caro” significa “Rico”)... Aunque pensándolo bien y teniendo en cuenta el precio del pan, un poquito se puede comer...
Esas cosas ocupan un valioso espacio en tu estómago. Espacio que podés llenar con otras cosas, como caviar, aunque no te guste y lo único que sepas de él es que es caro.