Humor

Nunca afanes una panadería.

Un delincuente entró a robar en una panadería ubicada en Sao Paulo, Brasil.

Pensó que seria un gran día, que saldría sin hambre y con un par de billetes, pero se fue sorprendido con la actitud de los dueños y vecinos que estaban dentro del establecimiento. Cuando se dieron cuenta que no llevaba ninguna clase de arma, le pegaron un poquito, y ya que había una silla a disposición también la utilizaron para aclararle al delincuente que en esa panadería no se jode.
Según indican algunas fuentes el delincuente pudo tan solo robarse un par de vigilantes y declaró:
"Me siento un pelotudo, ni siquiera llegue a la docena"



link: http://www.youtube.com/watch?v=3OLisT2ssag&list=UUdaPqmh9Pf5r6d-b4Qip3rg