Nunca estén con una turra
Hola gente, les quiero contar una historia de hace años que he recordado hace unos días. La voy a hacer corta para no tener que hacer resumen
Bien, acá vamos...
Resulta que a mis 16 años tenía una novia turra, una negra de la villa que se moría por llenarse la boca con mis pibes crudos pero, a causa de mi virguez, yo no me animaba a engaromparla hasta a nuca...
La mina ya no daba más, nos veíamos en un parque ya la negrita no paraba de frotarme el ganzo, se ponía calzas y me fregaba el ojete hasta hacerme lagrimear el cíclope... no había ocasión en la cual no volviera a mi casa con el canelón todo glaseado, era terrible la calentura que me hacía agarrar...Pero, ya sea por mi falta de experiencia, miedo, o simplemente por el hecho de ser más virgen que culo de monje, yo no me animaba a concretar, era más que obvio que iba a suceder... llegaba un punto en el cual, mientrás chapábamos en el parque, ella se sentaba en un banquito y me abrazaba por la cintura apretando las gomas contra mi endurecido miembro... Alguna que otra vez me lo manoteaba y se lo clavaba en el ojete, así con ropa y todo... era más que explícito su deseo de que la clave como Jesucristo en la cruz, pero yo no activaba... un amigo que la conocía solía decirme ''no seas boludo, esa mina quiere matraca'' y yo le decía haciéndome el boludo ''¿vos decís?, para mi es muy pronto''... Un día fui a lo de amigo y el me mostró fotos de mi novia en maya, supuestamente ella había ido a su casa y le estaba mostrando la maya que se había comprado... pero esa es otra historia y no recuerdo haber indagado demasiado en eso... (alto corneta fui)... la cuestión fue que mi amigo me dice ''mirá, ella no da más de caliente, si no activás te va a poner la concha en la cara, así que organicé para que te la empomes acá en casa''. Mi amigo, que muy probablemente me había hecho la gran Icardi, ahora me ofrecía su casa como telo... No dije nada, tenía nervios pero no quería demostrar lo virgen que era delante de él, él era un gran ponedor y no quería defraudarlo, pero algo me decía que no tenía que apurarme, algo dentro mío me insistía en que no era hora de ponerla y que ella no era la indicada merecedora de mi virginidad''... debí hacer caso a esa vos, claros indicios de esquizofrenia, pero nuevamente esa es otra historia...
Acepté para no quedar como un cagón y esa tarde fui desde temprano a la casa de mi amigo, como siempre la madre no estaba por lo tanto el se encontraba en pleno coito con su novia, motivo por el cual me atendió en bolas y pude ojearle el ojete a su noviecita, ese culito me activo el ganzo así que dije ''hoy es mi día, hoy la pongo'' Estaba caliente y vigoroso pero toda mi hombría se vino abajo cuando escuchamos que alguien llamaba a la puerta, era ella, la negra ordinaria con la cual debutaría en cuestión de minutos...
La mina entró a la casa con una gran sonrisa, se le notaba en el semblante que se moría de ganas de que le entierre la batata hasta rozarle el esternocleidomastoideo... yo me cagué hasta las patas, tenía la garompa refugiada entre los huevos y me latía fuerte el corazón, so sabía que hacer, no tenía ni puta idea de como comenzar con el cortejo, no sabía ni ponerme un forro, de repente todo el porno ingerido durante años se había desvanecido, no recordaba ni como era una japi parada... mi amigo me miró y me hizo una seña como diciendo ''dale, que esperas, llevala a la pieza que te dejé todo preparado''... no pude responder a sus indicaciones, el comenzó a desesperarse así que optó por hacer lo peor que podría haber hecho en una situación así, incitar a hablar de sexo... de repente mi amigo, su novia y mi novia pasaron a convertirse en sexólogos mientras que yo no podía meter bocado, ¿que iba a decir? ''a mi me gusta en HD y en español''... no tenía ni idea, y la cosa se ponía peor porque comenzaba a intuir que la virginidad de mi novia no era más que una gran mentira... era obvio que ya había medido varias chotas con el orto... Me puse peor, porque no había manera de no quedar como un virgo...
Al notar que yo no acotaba nada comenzaron a atacarme con preguntas, no se como hice para desviar las respuestas, creo recordar que mi amigo me tiró un salvavidas para salir vivo de la tormenta que él mismo había generado, tiró un ''Contales cuando nos garchamos a esas dos trolas acá'', yo debo haber contestado con tono poco verosímil ''seeee, que manera de ponerla''... ante esa situación, mi novia debe haber dicho algo así como ''sos tan ponedor y a mi me tenés aburrida''... mi amigo exclamó un rotundo, eufórico y cizañero alarido al mejor estilo turn down for what... ''uuuuuuuuuuuu'' exclamó concretamente, ''no te dejes boludear así'' prosiguió... mi novia, que a esas alturas era i enemiga, siguió echando leña al fuego ''si, la verdad que cuando nos vemos me da sueño''... ''UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU'' exclamó otra vez mi amigo ''con esa te mató, me das vergüenza amigo, decí algo porque te está pasando por arriba'' atinó a decir mi amigo... a esas alturas yo estaba me sentía tan mancillado, tan humillado que solo se me pasaban por la cabeza dos posibles soluciones, o cometía femicidio o la agarraba de los pelos, la tiraba en la cama y le daba matraca hasta que le salgan cayos... Por supuesto opté por la segunda opción, la agarré, la levanté y sin mediar palabra la llevé hasta la pieza, abrí la puerta de una patada y la tiré en la cama... comencé a sacarle la ropa sin tener ni puta idea de que haría después, lejos de estar caliente y vigoroso, me encontraba más bien cagado hasta las patas, todo mi acting había sido solo eso, un desesperado intento por no quedar como un idiota... Supongo que notó mi miedo y de inmediato me preguntó si estaba seguro de lo que estaba por hacer... yo con una actitud de orgullo y hombría más trucha que billete de 3 pesos, le respondía que si, que estaba seguro...
El amigo no despertaba y el tiempo transcurría, probamos de muchas posiciones pero nada... al final hice un intento de ponerme el forro pero todo estaba tan flácido que no había manera, así que me lo saqué e intenté clavarla así nomás, no me importaba nada y con mi espada de gelatina y ayuda de mis manos pude incursionar en las cercanías de la caverna, digamos que fue una olfateada en la orilla, un timbrazo, una visita guiada corta, pero en fin, yo tenía fe de que todo se pondría en condiciones así que le metí garra al asunto y bombeé como si fuera un negro pijudo pero bueno, al final me rendí y nos prometimos no decir nada acerca del asunto, si preguntaban les diríamos que todo había salido perfecto... al final la mina resultó ser de buena madera porque nunca me delató, nunca se mofó de mi patético accionar, y siempre se lo agradecí porque gracias a eso dejé de ser el virgen del grupo...
Pero eso no termina aquí, a los pocos días transcurrido del semi-coito, comencé a experimentar un ligero escozor en los genitales que de a poco y progresivamente se fue transformando en una picazón imposible de aguantar... no sabía lo que era, no entendía el por qué de semejante ardor, sentía como si tuviese miles de hormigas en las pelotas... era una inconmensurable comezón que luego de rascarla se convertía en insoportable ardor... me terminé arrancando el pellejo de la zona lo que generó una leve infección... las bolas me ardían, me picaban y emanaban un pútrido hedor, al mismo tiempo que se podía observar pus brotando de las yagas... Pensé lo peor, ''perderé los huevos'' no sabía como decirle a mi vieja, me daba vergüenza contarle, no sabía como explicarle que se me estaban deshaciendo las bolas... Además ella querría enviarme al médico y eso estaba, por lejos, fuera de las posibilidades a considerar... Cuando ya no aguanté más y se hizo demasiado evidente la rascada de huevos que a cada rato yo efectuaba sin escrúpulo alguno, accedí a contarle a mi mamá para que me ayude a encontrar una solución... por suerte ella no me propuso ir al médico y me aconsejó lavarme sin jabón por un tiempo, secarme bien y aplicarme una crema que ella utilizaba para una alergia...
En cuestión de semanas la picazón se fue y me recuperé, durante los días de agonía dejé de ver a mi novia por motivos obvios y por consiguiente la ''relación'' se terminó de forma silenciosa y sin decirnos nada... solo dejamos de vernos y hablarnos, incluso yo por vergüenza o miedo a que delatase mi impotencia, comencé a evitarla cuando la cruzaba en algún sitio... al pasar un tiempo pude eliminarla de mi vida y de mi círculo social, jamás la acepté en Facebook y, para mi grupo de amigos, solo quedó como un recuerdo acerca de la mina con la cual debuté...
Con el paso de los años he llegado a la conclusión de que esa picazón fue consecuencia de una infección contraída por intentar fornicar con una negra pata sucia con más polvo que calle de tierra...
Agradezco a la vida que no me funcionó el aparato, porque solo dios sabe cuantos bicharracos pude haberme contagiado si me introducía en lo más recóndito de esa pocilga...
Esa es mi historia, por favor, no pidan resumen, se pierde la magia...