10 locuras de multimillonarios

Datta Phuge, un empresario indio, mandó fabricar esta camisa de oro de 22 quilates. Se necesitaron 15 artesanos trabajando durante 16 días, tiene un peso de 3´3 kilogramos y un valor de 242.000 USD.















Este Mercedes SL600 fue presensado en el salón del automovil de Dubai en el año del aniversario de la creación del famoso modelo de la marca alemana. El auto está cubierto de diamantes, es propiedad del príncipe saudí (Amir) y cuesta 4´8 millones de USD.















El millonario Jeque árabe, Hamad Bin Hamdan, hizo construir su nombre en el suelo con la intención de que pudiese ser visto desde el espacio; las letras tienen 1 km de altura y 3 km de longitud.















El conocido magnate ruso Pavel Durov, decidió divertirse un rato lanzando billetes en forma de avión desde una ventana de un edificio de San Peterburgo; los billetes eran de 5.000 rublos (unos 165 UDS).















Un excéntrico multimillonario chino ordenó contruir una villa de 800 metros cuadrados sobre la azotea de un edificio de 26 plantas en Pekín; finalmente fue declarada ilegal y demolida.















El multimillonario empresario brasileño Conde Scarpa decidió enterrar uno de sus coches de lujo (un Bentley con un valor de 500.000 USD) con la intención de asegurarse un buen viaje tras su muerte.














El multimillonario ruso Vladímir Potanin compró esta trufa blanca al famoso restaurador de Nueva York Nello Balan; pagó 95.000 dólares por la trufa.















Humaid Albuquiash saltó a la fama tras publicar en Instagram imágenes suyas y de sus mascotas, algunas tan excéntricas como las que pueden ver. Si, da de comer tiburón a sus leones.
















El presidente de Virgin Group, Richard Branson, perdió una apuesta y se convirtió en azafata por un día en un vuelo entre Perth y Kuala Lumpur de la aerolínea Air-Asia.















Este edificio de 40 plantas y 37.000 metros cudrados es la vivienda del hombre más rico de la India, el empresario Mukesh Ambani. La vivienda está situada en la calle Altamount de Bombai y, pese a que se desconoce su valor, se presume como una de las viviendas más caras del mundo.