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10 lugares grandiosos de Colombia







Un río de cinco colores, un mar de siete colores, un valle de palmeras gigantes, una catedral subterránea de sal, una ciudad perdida en la jungla, saltos de agua imponentes entre la niebla, pueblos coloniales. En la línea del blog, nos dedicamos a seleccionar lugares curiosos de Colombia que tal vez no sabías que existían (y deberías apuntarlos):

1. Un río de cinco colores

En apenas 100 kilómetros de largo, en un paisaje de pocetas, saltos y cascadas en la sierra de La Macarena, las aguas del río Caño Cristales increíblemente cristalinas dejan crecer en su lecho rocoso una variedad de algas que van del rojo, al amarillo, verde, azul y negro. En resumen, un río de cinco colores que para algunos, es el más hermoso de todo el planeta.




















2. Un valle de palmeras gigantes

A una altura entre 1800 y 2400 metros sobre el nivel del mar, el valle de Cocora entra en la tipología de un ecosistema con condiciones similares a las de un bosque nuboso. Pero curiosamente, además de crecer una densa vegetación, entre el verde intenso se asoman miles de palmeras de alturas que resultan sorprendentes: se conoce como la Palma de cera del Quindío y puede alcanzar los 80 metros desde el nivel del suelo. Las particularidades evolutivas y las condiciones del clima propiciaron el establecimiento de unas palmas tan curiosas que además pueden vivir más de cien años.

















3. Una catedral subterránea de sal

A sólo 50 kilómetros de Bogotá se encuentra Zipaquirá, un municipio en la provincia de Sabana Centro. En éste rincón de Colombia desde hace siglos se explotaron las minas de sal. Entre los recintos subterráneos, se construyó una catedral de sal que funciona más como un museo turístico que como un templo. Su interior tiene un ambiente decorado con esculturas de sal y mármol, una construcción relativamente reciente considerada una joya artística y arquitectónica de Colombia.














4. Un mar de siete colores (Colombia)

Le dicen el Mar de los Siete Colores, un título que suena a leyenda en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, donde el mar es protagonista con sus tonalidades que combinan azul, celeste, turquesa, verde, aguas cristalinas, arenas blancas y sedimentos calizos que hacen del entorno de cada isla una piscina natural de especial fotogenia. Por supuesto que es un destino turístico entre los más buscados del país.














5. Una iglesia sobre un puente en un cañón.

La iglesia del Santuario de Las Lajas es arquitectónicamente impactante por su estilo gótico tardío. Si a ello agregamos que está situada en el cañón del río Guaítara, en el sur de Colombia, construida sobre un puente que atraviesa el río, y que su altura desde su base hasta la torre es de 100 metros, hablamos además, de un santuario ideal para integrar nuestra colección de rincones curiosos del país.











6. Una ciudad perdida en la jungla (Teyuna)

Sentirse un explorador, adentrarse en la jungla, descubrir una ciudad perdida a la que se llega por caminos empedrados, escaleras, muros, terrazas y plataformas. Es una de las “películas que podríamos imaginarnos si ponemos rumbo a la Ciudad Perdida de Teizhuna (Teyuna). Su antigüedad se estima en unos 1.400 años, y fue un antiguo poblado indígena en la cara norte y suroeste de la Sierra Nevada de Santa Marta, al norte del país. Las ruinas fueron un sitio ceremonial que hoy está parcialmente reconstruido y recibe turistas.














7. Un volcán de lodo (Totumo)

La infraestructura es bastante rústica, pero el sitio no deja de ser curioso: un cono volcánico lleno de lodo, de escasa altura (unos 20 metros) al que se asciende por una escalera de madera. Es un sitio donde todo el que llega se atreve a tomar reparadores baños de lodo. Se llama volcán del Totumo y se encuentra en el departamento del Atlántico, en la Región Caribe.







8. Una caída de agua de 157 metros sobre un enorme acantilado.

Es un sitio imponente a solo 30 kilómetros de la ciudad de Bogotá (en el departamento de Cundinamarca). Se llama salto de Tequendama, y tiene un gran potencial turístico que se podría recuperar por su belleza escénica (hoy el ecosistema del lugar está algo dañado): el río Bogotá cae a una altitud sobre el nivel del mar de 2.467 metros entre un bosque de niebla. Junto al salto, hay un imponente hotel que fue abandonado hace décadas:











9. Un pueblo donde el tiempo se detiene (Barichara)

Para viajar en el tiempo en Colombia, una buena opción es poner rumbo al departamento de Santander. Allí se encuentra Barichara, un sitio que poco ha cambiado desde finales del siglo XVIII, y se agradece. Está a 1.300 msnm. y hay poco más que calles de piedra, casas de una planta con tejados rústicos, templos. Su centro histórico es monumento nacional, como un museo a cielo abierto que se explica en cada imagen:










10. Un desierto que parece “de otro planeta” (Tatacoa)

Una zona arcillosa, de colores ocre, erosionada de un modo muy peculiar. Así es gran parte del desierto de Tatacoa, con cañones secos y cárcavas de hasta 20 metros de profundidad entre los que crecen cactus. Es la segunda zona más árida de Colombia y también fue bautizado como el Valle de las Tristezas. Está en el centro-oeste del país, en el Departamento de Huila.



















+ (Extra) Un pueblo antiguo que “se pasa” de colores.

Ráquira es un pueblo tradicional en el departamento de Boyacá, un sitio famoso por su colorido, la pintoresca decoración de las fachadas, y la abundante oferta de artesanía, un paraíso para compradores:
























Si alguno le interesa las artes gráficas les dejo el enlace de esta comunidad.

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