10 Películas de anime que debes ver antes de morir

El crecimiento del animé a nivel mundial ha sido innegable, con el pasar de los años son más y más los jóvenes que se enganchan a esta afición. Sin embargo, muchos de los aficionados más jóvenes no tienen un conocimiento del pasado de esta afición, particularmente en el cine. Eso me lleva a emprender una tarea muy dura, seleccionar 10 films que definitivamente todo amante de este arte DEBE ver.

No es fácil, son muchos los films excelentes de antaño y los recientes. Solo con Studio Ghibli puedes hacer una lista impresionante y si lo tuyo es más lo complejo, la obra del fallecido Satoshi Kon constituye una joya tras otra. Para la elaboración de esta lista, salvo un par de excepciones, se excluyen films asociados a series de animé o que requieran haber visto algo antes de abordar la obra.

Otro factor excluyente son las OVAS, algunas tan buenas que recibieron un “Movie Cut” pero que originalmente fueron creadas como original video animation. También se excluyen films de menos de 80 minutos ¿La razón? Por buenos que sean, por poco son mediometrajes y no largometrajes. Seguramente excluyo a muchas favoritas de las nuevas generaciones y a algunas de la vieja escuela ¿Saben qué? Lo sé. Y no quiere decir que sean necesariamente las mejores de todos los tiempos, ni siquiera mis favoritas todas ellas.

Pero algo puedo asegurarles antes de que empiecen a leer, todos estos films son obras maestras a su manera. Puede que sea por su guion, su arte, su relevancia histórica para la industria, su impacto internacional, su animación, su música o todas estas cosas a la vez, no haberlas visto es un pecado capital.

Se hacen daño a ustedes mismos al cohibirse de ver estas 10 películas y me siento mal por ustedes, de verdad que sí. Estos films les harán llorar, reír, emocionarse, pensar, los confundirán, los enamoraran. Estas son mis 10 películas de anime que deben ver antes de morir (sin un orden en particular):

La Tumba de las Luciérnagas (Isao Takahata, 1988)





Busquen sus pañuelos antes de empezar, porque este film es duro. Si no les mueve el corazón ni un poco es porque no tienen. Esta es la clase de film que les permitirá callarle la boca al instante a todo el que los llame infantiles por ver animé. Es la clase de película que pueden ponerle a sus padres sin dudarlos, para quitarles la preocupación por su salud mental. Es una historia dramática, dura, sobre dos niños que quedan huérfanos al final de la segunda guerra mundial.

Este film es aclamado como una de las mejores historias de guerra por ese maestro que fue Roger Ebert, el mejor crítico de cine de la historia. El señor Terry Gilliam (12 Monkeys, Brazil) colaboró en la creación de la lista de la revista Empire de los mejores films animados en la historia y entró en el número 12. ¿Eso no los convence?

La Princesa Mononoke (Hayao Miyazaki, 1997)





No está en discusión, Hayao Miyazaki es un genio. Todos sus films son excepcionales y la decisión más popular sería incluir a El Viaje de Chihiro por lo que significó para su carrera y para el reconocimiento del animé a nivel mundial. Pero me decanto por Mononoke por dos razones. En primer lugar, mi preferencia personal. Si, estoy siendo un egoísta y en segundo lugar por lo ambicioso de este film.

Una épica enorme con una animación excepcional que hace avergonzar a muchos films actuales, Mononoke incluye todos los temas habituales en la obra de Miyazaki, como el sentimiento anti guerra, respeto a la naturaleza o personajes femeninos fuertes, pero entre las reflexiones se cuela la película más cruenta y con más acción que dirigió. Tiene una multitud de premios y también fue reconocida por Gilliam y Ebert.

Akira (Katsuhiro Otomo, 1988)





Este film puso al animé en la palestra a finales de los 80. Es un excepcional espectáculo visual que ha envejecido tan bien que deja mal a films más recientes. Empire Magazine le incluye en varias listas, incluida la de las 500 mejores películas de todos los tiempos. Si, los diseños de personajes son ochenteros ¿A quién le importa? En mi opinión eso es parte de su encanto.

En términos de ciencia ficción me atrevo a llamarla, sin temor a equivocarme, la Blade Runner del animé. ¿No conoces Blade Runner? Santo Dios, corre a buscarla, es otra que tienes que tener. La historia del par de pandilleros Shotaro Kaneda y Tetsuo Shima. Curiosamente el personaje titular, Akira, tiene poca presencia en pantalla, pero su rol es importante para el plot. Este film volvió “cool” el ver animé, así que si quieres ser “cool” búscate Akira.

Ghost in The Shell (Mamoru Oshii, 1995)





Este film es tan relevante que los hermanos Wachowski no ocultan ni por un instante que The Matrix le debe todo a esta obra de arte de 1995. Su impresionante música, la profundidad de los temas de identidad de género y la importancia de la individualidad, forman parte de una película que al mismo tiempo te da potentes dosis de acción, cortesía de la Sección 9 y la Mayor Motoko Kusanagi.

Si, después tuvo una serie y otros dos films, pero este fue el que inició todo. Es uno de los animé más alquilados y vendidos de la historia en EEUU, adorado por la crítica mundial y los aficionados al animé. Personalmente prefiero la serie GITS: Standalone Complex, pero no puedo negar el poder de este film y lo mucho que lo amé y amo. Este film te pondrá a pensar un poco y hey, no es malo usar el cerebro de vez en cuando.

Lupin III y el Castillo de Cagliostro (Hayao Miyazaki, 1979)





Si, Miyazaki tiene dos films en la lista. Vamos, es Miyazaki. Si, el maestro tiene otros films mejores que este a nivel de guion, arte o animación. Pero no solo es Miyazaki, es Miyazaki haciendo Lupin III. El hecho de ser parte de una larga saga fílmica, con un animé previo podría excluirla, pero hago una excepción.

¿La razón? Este fue el primer film que dirigió Hayao Miyazaki. Solo eso le merece que todo aficionado al animé la vea. Además es divertida a mares y quizás sea la mejor película de Lupin. Además, tiene la persecución más genial de la historia. Durante décadas ha corrido el rumor que Steven Spielberg la alabó y que se inspiró en el film para la secuencia de persecución en Indiana Jones, que produjo junto a George Lucas. No hay pruebas de esto, pero que genial sería y totalmente lógico.

Tokyo Godfathers (Satoshi Kon, 2003)





El genio que fue Satoshi Kon, hizo película tras película de altísimo nivel, de eso no hay dudas. Puede que algunos consideren que otros de sus films, más complejos y profundos sean mejor que esta simple historia de navidad, de familia y de aceptar al otro. Pero Tokyo Godfathers es su film con más corazón. ¿Cómo no amar la historia de 3 vagabundos que consiguen a un bebé tirado en la basura en nochebuena y buscan devolverla a su madre?

Kon hace uso constante de las “casualidades” como uno de los temas del film. Es una historia llena de momentos tiernos y llenos de humor. Kon maneja los ritmos con tal maestría, que deja claro que si alguien puede competir con Ghibli es él. El ser capaz de decir eso de alguien, hace todavía más dolorosa su temprana partida. Mi primera vez viendo la película fue en Cinemax, toda una sorpresa ¿Animé en una cadena norteamericana tan famosa? Otro punto a su favor, su encanto es tan universal que supera los juicios contra esta forma de arte.

Metropolis (Rintaro, 2001)





Una joya visual creada por el equipo definitivo. Dirigida por Rintaro, con guion de Katsuhiro Otomo y basada en un manga de Osamu Tezuka ¿Qué quejas podemos tener de algo así? Este film de 2001 es en esencia un film sobre discriminación, la que sufren los robots a manos de sus amos humanos. Otro detalle interesante es que Tezuka se inspiró, aunque por muy poco, por otro clásico cinematográfico Metropolis de Fritz Lang, un film de 1927.

En el animé la inspiración es mucho más evidente, lo que la hace un caso interesante. A muchos puede causarles mala impresión el diseño de personajes, muy cercano al estilo de Tezuka y a esos les digo ¡Vergüenza les debería dar! Esta película sobre una niña robot que cree ser humana y es utilizada para controlar cierta torre enorme es algo que no merece señalamientos por nimiedades como esa. Es entretenida, profunda y hecha tal detalle y amor que se merece estar en cualquier videoteca.

Mind Game (Masaaki Yuasa, 2004)





Probablemente este sea el animé más surreal de la historia y también el más elusivo. Desde que lo descubrí en un documental español llamado “La Explosión Animé”, lo busque con locura y nunca lo conseguí. Finalmente lo vi online, porque no me quedo de otra. Es un viaje total y no es para todo público. Las mentes menos abiertas lo verán como una cosa absurda de arte inferior y quizás tengan razón.

Es la historia de Nishi, un joven de 20 años que aspira a convertirse en mangaka, una noche se encuentra con su amor de juventud. La historia se empieza a complicar cuando ella lo lleva al restaurante de su familia… pero ahorrémonos la explicación del plot ¿Por qué verla? Por ser un film atrevido, imaginativo y salvaje, totalmente contra las convenciones habituales del animé y además múltiple ganador de premios, incluso superando a un film de Ghibli en el Japan Media Arts Festival de 2004.

La Chica que salta a través del tiempo (Mamoru Hosoda, 2006)





Este film está parcialmente basado en una novela de 1967, lo que la convierte quizás en su secuela. Ganó gran cantidad de premios y es una demostración de que la industria del animé aún le quedan cosas por aportar. Pese a sus elementos más fantásticos, es una historia llena de mucho realismo sobre el tema de crecer. Su protagonista usa su habilidad para evitar enfrentar sus problemas y la realidad de que debe crecer. Eso genera no pocos conflictos en su camino.

Tiene una sensibilidad muy shojo, pero la contrasta con un arte shonen que la hace más fácil de vender a otros públicos. Es imaginativa, evocativa de la juventud y del verano, pero sobre todo muy bien pensada. Cuenta con una gran banda sonora y una magia especial. Estoy seguro que hay mejores films que este, más vitales (tengo unos cuantos en mente), pero el hecho de mantener viva mi fe en la industria del animé le da un puesto.

Cowboy Bebop: Knocking on Heaven’s Door’s (Shinichiro Watanabe, 2001)





Este film es casi violatorio de mis normas para la inclusión en la lista. De hecho, había otro film antes que tuve que sacar por la nimiedad de no llegar a 80 minutos ¿Pero por qué Bebop? La trama está ubicada antes de los episodios finales de la serie, antes de que el sucedieran ciertas cosas. Pero increíblemente puede verse por sí mismo, sin necesidad de la serie.

Tiene a su favor todo lo que hacía buena a Bebop, sus personajes, sus diálogos, su sabor particularmente occidental, sus escenas de peleas, de vuelo, Faye semidesnuda, su asombrosa música y además, una historia de aventuras excelente. Todo ello con más presupuesto. Es una historia que te hace reír y emocionarte, que te pone a pensar y que por momentos te ocasiona nostalgia. Es un ejemplo de lo mejor que el animé tiene que ofrecer y si bien de seguro hay mejores films de animé, difícilmente conseguirán uno tan “cool”.

Lo que se queda por fuera

Hay que admitirlo, se quedan por fuera Jin Roh, Appleseed: Ex Machina, Battle Angel Alita, Vampire Hunter D, Ninja Scroll, Perfect Blue, un montón de films de Ghibli, The End of Evangelion, Steamboy, 5 Centimeters Per Second, Summer Wars, Interstella 555, Galaxy Express 999, Wings of Honneamise, Golgo 13, Barefoot Gen, Blood: The Last Vampire, Patlabor o Macross: Do You Remember Love y quizás mucho más…