A pesar de la tecnología, los chicos usan los mismos útiles

El cuaderno tapa dura, la lapicera de pluma y el borratinta siguen vigentes; se jubilaron el papel secante y los ojalillos















Sofía, de 7 años, se despierta a las siete de la mañana y, luego de tomar la leche, lo primero que le pide a la mamá es la tablet. Tras una partida al Minecraft está en condiciones de arrancar un día escolar típico.

Luego, su mamá le alcanza la mochila, en la que viajan cuadernos tapa dura, goma azul y roja, papel glacé, lapicera pluma, borratinta, regla, fibras, lápices de colores, voligoma y plasticola y hojas de calcar. Todo lleva una etiqueta con su nombre. Son casi las 7.30 y la celadora del micro escolar toca el timbre.

Sino fuera por el Minecraft en la tablet, la escena podría tener 30 años. Es que las nuevas tecnologías no han logrado imponerse frente a nuestros eternos y queridos útiles escolares.

"No usan la computadora como procesador de textos, sí para buscar información", cuenta María Victoria Conde, madre de Lucas (12), Francisco (10) y Gonzalo (8), para describir la función de la compu en el proceso educativo de sus hijos.

Si bien los tradicionales útiles siguen copando la lista de los pedidos de principio de año, hay algunos, como el punzón, los ojalillos, la lapicera pluma y el papel secante que están en vías de extinción. "Este año ya no me pidieron punzón y la lapicera pluma la podían reemplazar por las roller", dice Conde



LOS DOS MUNDOS
El contacto con la tablet arranca mucho antes que con el lápiz. Hoy, los chicos que todavía no saben leer ni escribir pueden, sin ningún inconveniente, prender el dispositivo móvil y buscar su juego o canción favorita.

Sobre el supuesto antagonismo entre el lápiz y el papel y la tablet, la psicopedagoga Susana Passano apunta: "No se trata de ser extremistas sino de interpretar para el trabajo que hay que hacer cuál es el mejor recurso para que salga de la mejor manera."

De esta manera, la profesional subraya las diferentes destrezas que se ponen en funcionamiento con el lápiz y la netbook, según su concepción, ambas necesarias. "De lo que se trata es de no ser tan extremista y de darle lugar a la integración de todas las herramientas", remarca.



OBJETOS RENOVADOS
Sí, hay que reconocer que algunos elementos se han modernizado. Por ejemplo, los típicos cuadernos ahora se aceptan y, hasta se piden, con espiral para facilitar la vida del docente que carga con la añeja tarea de llevárselos para corregir fuera del horario de clases y ahora puede doblarlos cómodamente.

Por otro lado, los úitles también son sensibles a las moda y los ídolos de su tiempo. Cartucheras que alguna vez supieron lucir a Mazinger Z, Meteoro, La liga de la Justicia o Los Picapiedras ahora llevan los personajes Cars, Angry Birds o Violeta.



Plasticolas con brillantina y papel glacé metalizado siguen siendo los mejores aliados para la Hora de dibujo.


LOS CAMBIOS
"La transformación educativa no pasa por el lápiz negro o la lapicera, que siguen siendo imprescindibles para que el chico pueda escribir. El cambio y la incorporación de las nuevas tecnologías pasa por darles herramientas intelectuales para que puedan procesar la información inabarcable que circula en la web". resume Joaquina Diana, una maestra de 4° grado de una escuela pública.