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25 cosas a las que tuvimos que sobrevivir los que nacimos en la década de los ’60 ’70 y ’80





Poniendo de ejemplo a mis sobrinos, puedo afirmar sin lugar a dudas que los chicos de hoy no saben estar felices y contentos si no es jugando con una tableta o videoconsola entre las manos.


Y es que además de no saber utilizar su imaginación, pasan la vida entre algodones, protegidos de todo mal, error o daño que pueda producirse.


Nuestros niños no saben lo que es caerse y levantarse solos, marcharse a explorar con los amigos o jugar toda la tarde en el parque sin preocuparse de lo que ocurre en las pantallas de sus smartphones, que por cierto son mejores que el mío


Viendo lo sobreprotegidos que los tenemos, me extraña que nuestra generación consiguiera sobrevivir a los “innumerables peligros y conductas de riesgo” que nos rodeaban todo el tiempo.



Si naciste en los años 70 y 80, no te pierdas esta lista de 25 cosas a las que tuvimos que sobrevivir:







1. Los coches no tenían cinturón de seguridad, ni airbag, ni dvds, ni aire acondicionado. Solíamos ir tumbados y durmiendo en la parte de atrás durante los viajes.










2. Del mismo modo subir al techo de una furgoneta o ir jugando en la parte de atrás era una aventura estupenda.










3. Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo, que como ya sabrás es un elemento tóxico que enloqueció a pintores famosos como Goya o Van Gogh.










4. Los frascos de medicina y productos de limpieza no tenían tapones de seguridad.










5. Cuando montábamos en bicicleta no llevábamos casco.










6. Bebíamos agua de cualquier fuente pública sin enfermar y no comprábamos botellas de agua mineral.










7. Construíamos carritos de chatarra para deslizarnos por los terraplenes, olvidando que no tenían frenos.










8. No llevábamos reloj y la puesta de sol era nuestra hora de volver a casa.










9. Desde que salíamos del colegio hasta que llegábamos a casa, nadie podía localizarnos, porque no teníamos móviles.










10. Nos hicimos daño y sufrimos caídas, nos rompimos huesos, hicimos cortes y perdimos dientes, pero nunca hubo una demanda por accidentes. Nadie tenía la culpa, sólo nosotros mismos.










11. Comíamos lo que queríamos, bocadillos de chocolate, bizcochos y chucherías pero no teníamos sobrepeso porque siempre estábamos fuera jugando y éramos muy activos.










12. Bebíamos de la misma botella y chupábamos de la misma pajita, sin que nadie se muriera por eso.










13. Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y si suspendían o repetían, no había psicólogos a los que visitar ni traumas a los que culpar, simplemente una segunda oportunidad.










14. Nuestros padres no vigilaban nuestra ubicación a través del GPS del móvil y aun así supimos regresar a casa siempre.











15. Teníamos que ir hasta casa de un amigo para llamar a su portero y salir a jugar, porque no había whatssap para chatear y pasar la tarde tumbados en el sofá.










16. Teníamos clases mañana y tarde y además íbamos a comer a casa.










17. El suelo de nuestros parques y zonas infantiles no era de corcho, era de tierra y cemento y sobrevivimos con nuestras rodillas ensangrentadas.










18. Nuestras tijeras y punzones de primaria eran de metal y no de plástico.









19. Si la comida se caía al suelo podías comértela rápido siempre que no pasará más de tres segundos en el suelo.









20. No teníamos 3 televisiones, dos ordenadores, un móvil y varias videoconsolas para divertirnos… sino que teníamos amigos con quién jugar.









21. Nuestros columpios eran de hierro y a menudo estaban oxidados.









22. Bebíamos leche de vaca y comíamos carne directamente desde la granja a nuestra casa sin controles veterinarios.









23. Los juguetes no tenían certificaciones de ningún tipo y se desintegraban en piezas minúsculas.









24. Nuestra madre o padre nos daba un pescozón y castigaba en un rincón cuando nos portábamos mal. Aún así desarrollamos respeto por nuestros padres, profesores y mayores.










25. En resumen, teníamos libertad, fracasos, éxitos, decepciones y responsabilidades… y aprendimos a afrontarlas sin que nos protegieran constantemente.






Por eso la pregunta, no es ¿qué hicimos para sobrevivir?, sino ¿cómo van a vivir nuestros hijos?













Muchas gracias por tu visita.






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