About Taringa!

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Imagenes de m infancia

Si tenes entre 25 a 35 años seguro

te acordas de estas joyitas



Proyector cine graf









La Atari (muy buena)







Las fibras Silvapen (manchaban como la pu..madre)






Un pocketeers (llego la tecnologia)






El Simon (costaba una fortuna igual que ahora)






Los utiles







El Mecano (agarramela con la mano)






La Commodore 64




Los botines Sacachispas (que juegue Orteguita con estos haber

que hace)







El Poing-Poing (que recontrapelotudez)







El Fuerte (espectacular)






El Cerebro magico (si a la tercera ves no te dabas

cuenta eras un archipelotudo)







El Kalkitos (para niños medios balines)







El Topo Gigio (un pavote como dicen las viejas)








Los soldaditos (baratos, durables, inofencivos)







YO-YO Rusell (de lo mejor)





Meteoro un idolo






Hijitus otro idolo






Petete ( a las nenas les empezaba a gustar)







El Bombero loco (una macana jajaja)






Las Gallinitas (un asco)






La Silvatierra (nunca funcionaba bien una bosta)






Las Flecha (mas duras que la mierda)







Entrada al Italpark (que parque de la costa ni ocho cuartos)







La valija (esta era casi de madera)






El Tiki-Taka (los pobre como yo lo hacian con tapitas de shampoo Anlite jajaja)






El rasty (habia que tener guita si no eran mis ladrillos)









Los muñequitos de Jack







¿ Cómo logramos sobrevivir ?




Si viviste de chico en los años 70, 80 o 90... ¿Cómo hiciste para sobrevivir?.
Acaso sos una persona sobrenatural, o sencillamente sos todopoderoso. Aquí vas a ver las cosas peligrosas que tuvimos que pasar para llegar al siglo XXI. Realmente si uno lo piensa, se da cuenta que es un verdadero milagro seguir viviendo.



Tomábamos agua de la manguera del jardín o de la llave del colegio y no de una botella de agua mineral.
Andábamos en autos que no tenían cinturon de seguridad ni bolsas de aire. Ir en la parte de atrás de una camioneta era un paseo especial y todavía lo recordamos.
Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo.
Cuando andábamos en bicicleta no usábamos casco

Pasábamos horas y horas contruyendo carritos de chatarra y los que tenián suerte de tener calles inclinadas, los echaban a rodar calle abajo y, en la mitad, se acordaban que no tenían frenos. Después de varios choques con los postes aprendíamos a resolver el problema.
Saliamos a jugar con la unica condición de regresar antes del anochecer.
El colegio duraba hasta el mediodia y llegabamos a casa a almorzar.
No teniamos celular… asi que nadie podia ubicarnos....

Nos cortábamos, nos quebrábamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo demanda por estos accidentes. Nadie tenía la culpa sino nosotros mismos.
Comíamos pan con manteca y dulce, tomábamos bebidas con azúcar y nunca teníamos sobrepeso.
Compartíamos una bebida entre cuatro, tomando de la misma botella y nadie se moría por eso.
No teníamos Playstation, Nintendo 64, X boxes, Juegos de video, 99 canales de televisión en cable, videograbadoras, sonido surround, celulares personales, computadoras, fax y menos Internet. Solo teníamos AMIGOS.
Salíamos, nos subíamos a la bicicleta o caminabamos a la casa del vecino, tocábamos el timbre, o sencillamente entrábamos sin golpear y allí estaba nuestro amigo y salíamos a jugar.
Jugábamos con una pelota de plastico, que comprábamos a medias. Formábamos dos equipos y no todos llegaban a ser elegidos pero no nos agarraba ningún trauma.
Algunos estudiantes no éramos tan brillantes como otros y cuando perdías un año, lo repetías. Nadie te mandaba al psicólogo, nadie tenía dislexia, simplemente repetías y tenías una segunda oportunindad.
Si en una fiesta (que era en alguna casa) te ponías en pedo, tus amigos te dejaban en la puerta de tu casa, tocaban el timbre y salían corriendo.
Si por casualidad cometias alguna boludez y terminabas en cana, llegaba tu viejo y te cagaba a trompadas. Nadie de Derechos Humanos presentaba un recurso de Amparo en tu favor y los canas se mataban de risa.
Cuando tus viejos te retaban por alguna cosa, no los demandabas por violencia intrafamiliar; sencillamente te quedabas callado y pensabas “que macana me mande´”.
Teníamos libertad, fracasos, éxitos y aprendimos a menejarlos.





Seguro que dirán que eramos aburridos, pero....
¡¡¡Puta que eramos felices!!!
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