Check the new version here

Popular channels

La guerra en el aire (JD)





Aunque se habían usado antes, la Primera Guerra Mundial fue el conflicto que consagró las aeronaves (aviones y dirigibles) como armas de guerra. Las aeronaves, en su mayoría de tela y madera para ahorrar peso, se enfrentaban entre sí armados con ametralladoras. Gracias al trabajo del holandés Anton Fokker, que trabajaba al servicio de los alemanes, desde 1915 estas pudieron disparar entre las hélices. Había surgido el caza.




Pronto surgieron en ambos bandos las figuras de los ases del aire, que recibían ese título tras de derribar cinco aviones enemigos o más. Esto despertó tensiones entre el ejército de tierra y las incipientes fuerzas aéreas. Los ases, caballerescos e individualistas, se llevaban la atención de la opinión pública mientras que los demás se arrastraban y ahogaban en el fango de las trincheras.




El piloto alemán Werner Dittman, que llegó a ser oficial a cargo del registro del escuadrón de cazas número 13 de la aviación prusiana. El escuadrón 13 derribó 108 aviones en sus dos años de actividad en el norte de Francia. Tras Dittman, un bimotor Fokker D.VII.





Paradójicamente, la medalla más preciada por un as de la aviación alemán tenía nombre francés. La condecoración Pour le mérite (por el mérito), el mayor honor militar del Reino de Prusia, recibió el apodo de Blauer Max (Max Azul) tras ser otorgada al as Max Immelmann, el primer aviador en recibirla. En esta imagen del escuadrón 13 tras su desmovilización en 1918, tres aviadores portan orgullosos sus Max Azules colgadas del cuello.






El piloto Josef Glasbrenner en la escuela de aviación de Schleissheim, cerca de Múnich (Alemania).





El uso de globos y dirigibles también se extendió durante la guerra. La mayoría se utilizaba con propósitos de observación, tanto aérea como meteorológica, pero, a partir de 1917, se empleó el dirigible para bombardear ciudades como Londres.





La Primera Guerra Mundial vio el contraste entre tecnologías militares que desaparecían -como la caballería- y otras que surgían - como la aviación.




En la guerra en el aire de los ases, un avión derribado era un triunfo a ser celebrado de forma aparatosa.





Oficiales alemanes celebran el derribo de un avión británico.





Varios marineros sacan del agua un hidroavión austro-húngaro.





Joseph Antoine Callet fue el fotógrafo de la llamada escuadrilla de las cigüeñas, cuna de la mayoría de los ases franceses de la I Guerra Mundial, como Charles Nungesser y Georges Guynemer. Una foto de un Breguet XIV, de su colección.






En la batalla de Verdún, los ases franceses tuvieron un rol primario en el desarrollo del combate. Su victoria sobre los alemanes permitió a los aviones galos dedicarse a su rol de reconocimiento aéreo, imprescindible para descubrir los puntos débiles del adversario.







Saludos de JD
0No comments yet