La macrofotografía parte tres.



El equipo de la macrofotografía.



Los principales accesorios son: Los tubos de extensión, el fuelle, lentes de aproximación y anillo inversión y objetivo macro.



Los tubos de extensión: Tienen la particularidad de separar el objetivo con extensas fijaciones de la cámara, estos se colocan en el cuerpo como si se tratase de un objetivo y a ellos se acopla el objetivo, y es indispensable partir de una cámara de objetivos intercambiables.



Estos tubos pueden encontrarse en diferentes tamaños, la opción más habitual es la que contiene tres medidas distintas, facilitando la opción de usarlos individualmente.



En algunos se pierde el automatismo del diafragma.



El fuelle: Es muy parecido a los tubos de extensión, dado que se coloca entre la cámara y el objetivo, pero separándolos a la justa medida que necesitemos (ya que es graduable) disminuye o aumenta la distancia entre el objetivo y el plano de la película a través de una estructura protegida de la luz.



Esta es su principal ventaja respecto a los tubos ya que no nos obliga a usar medidas preestablecidas.



Estos suelen suministrar unas tablas de datos que nos informarán del aumento de exposición según la distancia de separación.



Algunos fuelles permiten conexiones mecánicas o por doble cable disparador entre el cuerpo y el objetivo.



Para acceder simultáneamente al obturador y diafragma, si no tiene estas opciones, deberemos preparar la fotografía con el diafragma completamente abierto para obtener la máxima luz posible para poder encuadrar, enfocar, (ya la extensión que permite el fuelle nos hace perder mucha luz) y diafragmar antes de la toma.



Con un fuelle, el rendimiento óptico de un objetivo se ve seriamente afectado, por lo que resulta importante la calidad y construcción de este, que debería ser un objetivo macro.