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La maquinaria más poderosa de la Segunda Guerra Mundial


La maquinaria más poderosa de la Segunda Guerra Mundial


Mucho antes del día D, cuando los soldados estaban masticando tierra y pólvora en las trincheras, algunas de las mejores mentes detrás de los ejércitos trataban de adelantarse a sus enemigos con algún arma definitiva que no hubiese sido concebida hasta entonces, y que les permitiese dar ese paso decisivo hacia el final de la guerra.


Fueron muchos los bocetos propuestos, y más de un ingeniero quiso marcarse un “DaVinci”, diseñando la maquinaria de guerra perfecta. Sin embargo, unas veces por el presupuesto y otras por la poca viabilidad de los prototipos, muy pocos de estos inventos llegaron a ver la luz.

De todos los que sí lo hicieron, os traemos una selección de los más potentes.

Por supuesto, y como pasa siempre que hacemos una lista, aparecerá algún experto para decirnos que nos hemos dejado un elemento muy importante fuera de la lista. Pues decid sin miedo, que le echaremos un vistazo y lo añadiremos a la lista.

De momento, echad un ojo a los aparatos de romper cosas que hemos recopilado para vosotros, e id imaginando lo que podrían hacer con vuestro edificio de oficinas.


10º LCVP



Para abrir nuestra lista de maquinas de guerra comenzamos con un vehículo, nada de cañones ni de bombas gigantes. Se trata de un vehículo acuático, llamado LCVP o Higgins Boat, el barco de Higgins, por su creador, Andrew Higgins.

De este barco se construyeron un total de 22.492 unidades durante 15 años, a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Estaba pensado para llevar tropas a tierra, pero a costas ocupadas por el enemigo en las que los soldados no recibirían ningún tipo de apoyo. Es decir, el barco tendría que llegar a tierra y volver mar adentro rápidamente.

Así que lo que hacía esta embarcación especialmente útil era el hecho de que podía transportar 36 soldados perfectamente equipados, moverse a una velocidad de 17 km/h (9 nudos). Además estaba fabricado con maderas baratas y con una estructura sencilla, con lo que no se encontró con ningún problema en el área presupuestaria.




9º Katyusha (BM-13)



Al BM-13 se le conocía internacionalmente como el Katyusha. Básicamente se trataba de una plataforma de lanzamiento de misiles usada de vez en cuando por las fuerzas armadas de la URSS. Lo que llamaba la atención del aparato era lo barato que resultaba de fabricar.

Se montaba sobre una furgoneta normal y corriente, ya que no pesaba tanto como una lanzadera de misiles tradicional. En lugar de cilindros, los misiles se lanzaban en raíles, con lo que había mucho menos metal en la estructura, y por tanto mucho menos peso. Y mucho menos precio.

Su aspecto llamaba bastante la atención, ya que parecía algo incompleto, y sin embargo eran especialmente útiles y prácticas.




8º Avro Lancaster



El Lancaster era un bombardero británico utilizado durante la Segunda Guerra Mundial. Era uno de los bombarderos más pesados de la Royal Air Force, y sin embargo eso no supuso ningún obstáculo a la hora de desarrollar su papel en combate.

De hecho, el Avro Lancaster es uno de los “bombarderos nocturnos” más famosos de la guerra. Efectuó más de 156.000 incursiones, y lanzó más de 600.000 toneladas de bombas.

En cuanto a los Lancaster en sí, se construyeron alrededor de 7.000 unidades, probablemente más. Lamentablemente, eran grandes y pesados, con lo que muchos fueron destruidos durante el conflicto. En 2014 aún quedaban dos capaces de alzar el vuelo. No eran muy seguros, pero podían volar.




7º U-boat



Los U-boats eran los temibles submarinos que servían en la Armada Alemana. Los Nazis no tenían muchos barcos, y no podían hacer frente a las tropas aliadas en el mar. Por eso, todas las esperanzas alemanas estaban puestas en los submarinos.

Los U-boat eran los encargados de destruir los envíos de alimentos y los convoys de suministros que tenían lugar entre Canadá, el Imperio Británico y los Estados Unidos, así como en el Mediterráneo.

Eran pequeños, y no muy numerosos, pero bien colocados los submarinos alemanes fueron una herida sangrante en el costado aliado durante toda la guerra. De hecho, tras el fin del conflicto Winston Churchill declaró que lo que más miedo le dió en la Segunda Guerra Mundial fueron los submarinos alemanes.

Los estudios han demostrado que los aliados se gastaron 26.400 millones de dólares tratando de combatir a los submarinos alemanes. Por su parte, Alemania sólo gasto 2.800 millones de dólares en sus U-boats, así que desde el punto de vista económico… es una victoria.




6º Hawker Hurricane



El Hawker Hurricane es precisamente ese avión que veíamos en las películas, en el que los valientes pilotos hacían piruetas y trataban de interceptar los bombarderos. Era un caza monoplaza británico, diseñado en 1930 que se hizo famoso durante la Batalla de Inglaterra. Allí consiguió en torno a un 60% de las victorias de la RAF entre julio y octire de 1940, demostrando ser una poderosa máquina de guerra.

Se construyeron alrededor de 14.231 durante toda la guerra, la mayoría en Gran Bretaña, aunque curiosamente alrededor de 1.400 unidades se montaron en fábricas de coches canadienses. Sirvieron con distintos propósitos, como cazas interceptores, cazabombarderos y aviones de apoyo. La forma más fácil de proteger a los pesados bombarderos de las tropas interceptoras era enviando junto con ellos a los cazas británicos.

En la actualidad se conservan 12 modelos capaces de volar, y en codiciones óptimas y relativamente seguros. No es de extrañar, ya que estos aparatos se consideraron durante mucho tiempo el punto medio perfecto entre la ingeniería puntera que existía entonces y los nuevos conceptos que se estaban desarrollando entonces.

Uno de los aspectos más llamativos de este aparato fue el hecho de que sobre la estructura mecánica de acero, el avión estaba protegido por una capa de lino sin estirar. Curiosamente, se demostró que este tejido podía soportar bastante.




5º Tanque M4 Sherman



El M4 Sherman fue el tanque preferido de los Estados Unidos y algunos Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Este tanque fue el lienzo en blanco sobre el que se construyeron diversas adaptaciones, reinventando continuamente su forma para adaptarlo a distintos usos. Se fabricaron más de 50.000 unidades, y fue un gran ejemplo de reciclaje: su chasis se reutilizaba para otros propósitos, como para vahículos de recuperación y para fabricar artillería.

El M4 Sherman lo manejaba una tripulación de 5 personas, un comandante, que daba las órdenes, el artillero, el conductor, el cargador y el ametrallador. Cada uno tenía si función, fácilmente deducible por el nombre del cargo.

En cuanto al nombre del tanque, el M4 recibió su apodo del general Willian Tecumsh Sherman, un unionista en la Guerra Civil Estadounidense.

Este poderoso vehículo de la segunda guerra mundial no se quedó simplemente en este conflicto, sino que se volvió a usar durante la Guerra de Corea, y posteriormente sirvió como vehículo de entrenemiento hasta el siglo XX.




4º Cañón antiaéreo FlaK de 88 milímetros



Imaginad un rifle de francotirador con un tamaño 10 veces superior al normal. Básicamente, eso era el cañón de 88 milímetros FlaK. Su potencia combinada con su precisión permitieron que esta poderosa máquina se usara en la Segunda Guerra Mundial tanto como artillería antiaérea como antitanque. Un cañón versátil capaz de penetrar un blindaje de 10 centímetros de cualquier carro de combate que se le pusiera por delante.

Fue especialmente útil contra los pesados aunque potentes tanque soviéticos, podiendo agujerearles el chasis de 167 milímetros a una distancia de 1 kilómetro. Su poder sobre el campo de batalla hizo que los soldados aliados acabasen por temer concretamente a ese cañon capaz de hacer inútiles sus armas más sofisticadas desde una distancia enorme. Durante la segunda guerra mundial, los nazis lo conocían como el Acht-Acht, el 88.

Aunque al principio fue bastante difícil de transportar, debido sobre todo a la plataforma sobre la que el cañón antiaéreo necesitaba estabilizarse para conseguir la potencia de fuego y la precisión necesarias. Sin embargo, con el tiempo esta plataforma fue sustituida por un par de prácticas ruedas, que permitieron al cañón ver mundo de una forma mucho más rápida.




3º North American P-51 Mustang



El Mustang P-51, o North American P-51 Mustang, como se llama oficialmente, era un caza con un sólo motor conectado a una hélice, la mínima expresión de las fuerzas aéreas norteamericanas, el soldado raso de los aviones. Y sin embargo, no estamos hablando en absoluto de mediocridad: su rendimiento y características técnicas lo situan muy cerca del número 1 en nuestra lista de maquinaria de la Segunda Guerra Mundial.

El Mustang P-51 engañaba por su sencillez, que en realidad escondía una velocidad, maniobrabilidad y facilidad de manejo que dejaban perplejos a sus enemigos. Pero no sólo era ágil, sino que también montaba una estructura tremendamente sólida, una de las más estables y mejor diseñadas de los aviones que participaron en la Segunda Guerra Mundial.

Durante el conflicto, fue utilizado sobre todo como escolta para los viajes de largo alcance de transporte de tropas u operaciones de bombardeo, un momento en el que los aviones pesados eran especialmente vulnerables. Hasta que apareció el Mustang en escena, todas las operaciones de bombardeo eran básicamente una misión suicida, con unas pérdidas de efectivos insostenibles.

Así que podéis contar al Mustang P-51 como uno de los enemigos más encarnizados de la Luftwaffe, uno de los mejores amigos de los bombarderos B-17 y, en general, una de las armas más poderosas de la Segunda Guerra Mundial.




2º Portaaviones



Los portaviones fueron una de las innovaciones más importantes de la Segunda Guerra Mundial. De repente, la fuerza aérea podía llegar a sitios que antes les eran inaccesibles. El rango de combustible dejó de ser un problema, y un sólo barco bien posicionado podía hacer pedazos una gran ofensiva.

Fueron muchos los buques de este tipo que se desarrollaron en la guerra, especialmente por los Estados Unidos, los grandes expertos en portaaviones. Porque, por muy útiles que fuesen los portaviones, tenían un problema importantísimo de base: eran absurdamente caros.

Por supuesto, los grandes portaaviones que se usan en la actualidad no son los mismos que los prototipos que comenzaron a surcar el mar en el conflicto. Se trataba de barcos mucho más pequeños (y por tanto mucho menos estables), que hacían que los pilotos tuviesen que recurrir a auténticas peripecias para aterrizar.

La prueba de eso lo tenéis en el siguiente vídeo, donde podéis ver algunos de los accidentes más aparatosos de los pequeños cazas intentando aterrizar en las minúsculas pistas que porporcionaban los portaaviones. No sabemos si la oferta que veis al principio del vídeo seguirá activa, pero si os interesa siempre podéis investigarla.




1º Tanques T 34



Agarraos porque el primer puesto de la lista corresponde al tanque soviético T-34, al que muchos consideran como la maquinaria de guerra más poderosa de la Segunda Guerra Mundial. Se trataba de un tanque que era la ecuación perfecta entre potencia de fuego, movilidad y protección de los ocupantes y los sistemas vitales. Por suerte o por desgracia, este gran carro de combate nunca llegó a brillar en el campo de batalla.

Y es que la mala situación de la cadena de mando, las tácticas pobres y la mala comunicación que existía entre las líneas rusas hicieron que el tanque T-34 no fuese aprovechado en todo su potencial.

Por supuesto, como toda la maquinaria de la Segunda Guerra Mundial, fue refinandose a medida que aumentaba el conflicto, resolviendo problemas y optimizando algunos componentes. Entre otras mejoras, se redujo el coste de producción, se le metió más potencia de fuego al cañón.
Se trataba de un tanque de infantería, diseñado para marchar al paso de los soldados y enfrentarse a tropas a pie. También se fabricó un modelo muy parecido a este pero para caballería, reduciendo protección pero aumentando velocidad para facilitar las batallas contra otros tanques.









De la mano del usuario
@AxelBogda
Agrego informacion sobre los acorazados Bismarck y Yamato.


Yamato (1941)

El Yamato fue un acorazado de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Era líder de la clase Yamato y junto con su buque gemelo, el Musashi, fue el acorazado más pesado y fuertemente armado jamás construido gracias a su desplazamiento de 72 800 toneladas a plena carga y sus nueve cañones de 460 mm. Sin embargo, no sobrevivió a la guerra mundial.

Durante 1944 la balanza del poder naval en el Pacífico se inclinó en contra de Japón, y a principios de 1945 la flota nipona debió permanecer en puerto por la crítica escasez de combustible. En abril de este último año, en un desesperado intento para frenar el avance aliado, el Yamato fue enviado a la isla de Okinawa con la misión de intentar protegerla de la invasión y combatir hasta el final. Sin embargo, submarinos y portaaviones de la armada norteamericana descubrieron su grupo de combate al sur de Kyushu y el 7 de abril de 1945 fue atacado y hundido por aviones bombarderos y torpederos de un portaaviones norteamericano, lo que causó la desaparición de la mayor parte de su tripulación.





Acorazado Bismarck

El Bismarck fue el primero de los dos acorazados de la clase Bismarck de la marina de guerra alemana, la Kriegsmarine, durante la Segunda Guerra Mundial.

El Bismarck solo estuvo en servicio ocho meses y participó en una única operación ofensiva, de nombre en código Rheinübung, en mayo de 1941.

En ella tenía la misión de irrumpir en el océano Atlántico junto con el crucero pesado Prinz Eugen y atacar la navegación aliada entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, ambos buques fueron localizados por los Aliados frente a las costas de Escandinavia y los británicos enviaron varios buques de guerra para interceptarlos. El encuentro de las naves enemigas se produjo en la batalla del Estrecho de Dinamarca, en la que el Bismarck hundió el crucero de batalla HMS Hood, orgullo de la Royal Navy británica, y causó importantes daños al nuevo acorazado HMS Prince of Wales, lo que forzó su retirada. Por contra, el Bismarck recibió los impactos de tres proyectiles británicos y sufrió una importante pérdida de combustible de un tanque dañado.

La destrucción del Hood desencadenó una búsqueda incesante del acorazado alemán por parte de la Royal Navy británica, que desplegó para ello docenas de barcos. Dos días después, mientras navegaba hacia las costas de la Francia ocupada, el Bismarck fue atacado por aviones torpederos Fairey Swordfish del portaaviones HMS Ark Royal. Un torpedo destrozó uno de los timones del acorazado alemán, lo que imposibilitó que maniobrase. La mañana siguiente, el inmovilizado Bismarck fue atacado y neutralizado por el intenso fuego de varios buques británicos, tras lo que su tripulación lo echó a pique y se hundió con gran pérdida de vidas.




De la mano del usuario
@ShinkuSeiki
Agrego informacion sobre los os cañones dora, thor, y tanque mouse y tanque Tiger


El cañón K o también conocido como cañón Dora,

fue un inmenso cañón ferroviario de largo alcance, con un calibre de 800 mm. Construido en Essen (Alemania), fue utilizado durante la Segunda Guerra Mundial contra las fortificaciones de la ciudad de Sebastopol, en la península de Crimea. Hasta el día de hoy, es la pieza de artillería más grande que se ha construido jamás.




El "Mörser Gerät"

fue un mortero de asedio autopropulsado (Mörser) alemán de la Segunda Guerra Mundial.

Fue uno de los más grandes morteros autopropulsados empleados en combate. Se construyeron siete morteros autopropulsados, pero solamente seis fueron empleados en combate entre 1941 y 1945. El Mörser Karl fue empleado para atacar las fortalezas soviéticas de Brest-Litovsk y Sebastopol, bombardear a los resistentes polacos en Varsovia, así como en la Batalla de las Ardenas y en el ataque al puente de Remagen. Solamente dos Mörser sobrevivieron a la guerra, ya que los otros fueron desmantelados tras el final de esta.





El Panzer VIII Maus

El Panzer VIII Maus fue un tanque superpesado creado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Ha pasado a la historia como el tanque más pesado de todos los carros de combate, pero las expectativas del proyecto no fueron confirmadas por el resultado final y lamentablemente el carro superpesado terminó como un "tanque de museo".




Panzer VI Tiger

Tiger I es el nombre por el que se suele conocer un tanque pesado alemán desarrollado en 1942 y usado en la Segunda Guerra Mundial.

El apodo del tanque fue puesto por Ferdinand Porsche, y el número romano se le añadió después de que el Tiger II entrara en producción.

Fue una respuesta a la inesperadamente formidable fuerza blindada de la Unión Soviética encontrada en los primeros meses de la Operación Barbarroja, particularmente en los T-34 y KV-1. El Tiger I proporcionó al Heer su primer tanque equipado con el cañón de 88 mm, que había demostrado previamente su efectividad tanto contra blancos aéreos como terrestres. Durante el curso de la guerra, el Tiger I entró en combate en todos los frentes de batalla que tenía Alemania. Por lo general fue desplegado en batallones de tanques independientes, donde demostró ser formidable.


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