Popular channels

Venecia, entre palacios y canales (JD)








    
    
      El Puente de los Suspiros, uno de los puentes más bellos de Venecia y ligado profundamente al pasado de esta ciudad,  esconde una curiosa historia detrás. Su nombre tiene su origen en el siglo XVII , cuando los prisioneros cruzaban el puente dei Sospiri para ser trasladados hasta el Palacio Ducal para ser juzgados desde las antiguas mazmorras de la Inquisición, en esos tensos momentos se dice que lo hacían suspirando al ver desde las rejas del puente, por última vez, no solo la imagen de Venecia, sino la luz del sol, truncando sus ansias de libertad antes de ser ejecutados o torturados.



Campiello de L'Anconeta  Amaneció un nuevo día en Venecia, frío y soleado, tras salir de nuestro hotel, pusimos rumbo al sestiere de Rialto, encontrar alojamiento en Venecia es tarea complicada por éso una buena opción para alojarse en la ciudad es GowithOh . Para llegar a uno de los lugares más tradicionales de Venecia, el Mercado de Rialto, tuvimos que tomar la única ruta a pie que existe y que nos obligó a cruzar nuevamente el Puente de los Obeliscos, haciendo un pequeño alto en el Mercado de San Leonardo, repleto de puestos de frutas, verduras y de souvenirs. Nuestra siguiente parada fue la concurrida Campiello de L'Anconeta con dos bellos palacios anexos, uno de ellos adornado con bajorrelieves y el segundo que antaño fue sede del Teatro Italia. Continuamos callejeando por el entramado de laberínticas callejuelas ayudados por las indicaciones que señalaban el camino hacia Rialto, mientras levantábamos la mirada hacia los bellos palacios que jalonan las calles y canales.

Bello reloj  sobre una fachada camino de Rialto

Gondolero esperando en uno de los canales secundarios




Vista del Canal Grande desde el tranchetto     Llegamos al Canal Grande, junto a la Casa d'Oro se coge el tranchetto, una góndola compartida que cruza de una orilla a otra del canal y te deja en el Mercado de Rialto. Nos encontramos con dos precios diferentes, 0,70 euros para los locales y 2 euros para los turistas. El recorrido en tranchetto es muy breve, pero no os podéis imaginar lo que se mueve, es complicado mantener el equilibrio porque todo el trayecto se hace de pie, sólo existe una pequeña tabla donde poder acomodarse para sentarse, aún así  pudimos admirar los bellísimos palacios que bordean el Canal Grande.

En el tranchheto
Con vistas al Canal Grande y sus majestuosos palacios





       Bajo un edificio de arcadas góticas se encuentra el bullicioso Mercado de Rialto de pescado y marisco la Peschería, situado junto a los muelles donde se descarga el producto, en su gran mayoría es traído de Chioggia, localidad próxima a Venecia. Es un mercado muy concurrido por los locales que acuden a realizar sus compras y que se mezclan con los turistas que curiosean por los puestos. A la salida del edificio recorrimos también los animados puestos de frutas y verduras, aunque menos interesantes que los de pescado.

El tradicional Mercado de Rialto
  




En la Pescheria





     Paseamos tranquilamente por el barrio de Rialto, hasta donde ya no llegan los turistas, los pequeños canales y los puentes como el de la Beccarie y plazas como la de la Bella Viena, que toma su nombre del café Bella Viena, que existió hasta 1900 en honor a la capital austriaca. Finalizamos la ruta por el barrio en el Puente de Rialto, con su majestuoso arco de mármol, repleto de turistas deseosos de observar el ajetreo del Gran Canal, con el incesante tráfico de góndolas, vaporettos y pequeñas embarcaciones que surcan sus aguas. El puente acoge en sus locales  tiendas, que venden en su mayoría el vidrio de Murano.



El Puente de Rialto con el majestuoso arco de mármol

Vista del Canal Grande con el puente de Rialto





A veces los gondoleros se tienen que agachar para pasar bajo los puentes    Recorrimos callejuelas y canales siguiendo las indicaciones que conducen a una de las plazas más bella del mundo, la Piazza San Marco, donde late el corazón de Venecia. Napoleón llegó a calificarla como el salón más bello de Europa y puede que no estuviese desacertado, aunque Venecia no deja de sorprendente con rincones de belleza inigualable.Siempre repleta de turistas, se considera la única plaza de la ciudad lo suficientemente importante para llamarse piazza. Su construcción se inició en el siglo IX, aunque su forma y tamaño actual datan del siglo XII.

Góndolas en Venecia camino de la Plaza de San Marco

La Piazza de San Marco con la Basílica y el Campanille





Monumental fachada de la Basílica de San Marcos     Varias son las construcciones históricas que conforman el complejo monumental de la  plaza. La más bella, la Basílica de San Marcos, cuya historia comenzó en el año 828 cuando unos mercaderes sustrajeron el cuerpo de San Marcos en Alejandría llevándoselo al dux de Venecía, el cual en señal de agradecimiento mandó construir la primera iglesia dedicada a San Marcos. Un incendio la destruyó en el año 975. Fue en el año 1063 cuando se construyó la basílica siguiendo los modelos de las iglesias de los Santos Apóstoles y Santa Sofía en la antigua Constantinopla, de ahí las planta de cruz griega y sus cinco cúpulas de influencia árabe.
La fachada es impresionante, bellos mosaicos decoran los tímpanos de los pórticos de las puertas de entrada, el único mosaico original que se conserva es el que está situado más a la izquierda, el Traslado del cuerpo del santo y en él se puede ver cómo era la basílica en el siglo XIII. Más a la derecha, otro mosaico muestra cómo el cuerpo de San Marcos fue traído escondido sobre piezas de carne de cerdo y como los musulmanes muestran la repulsión por el olor que desprende.
Interior de la BasílicaOtro de los elementos más curiosos de la fachada son los cuatro caballos situados sobre la puerta principal. Originariamente se encontraban en el hipódromo de Constantinopla y fueron parte del botín conseguido durante la Cuarta Cruzada. Son copias, los originales se hallan en el interior del museo de la Basílica.
En lo más alto de la fachada se alza la imagen del santo San Marcos y debajo de él, el símbolo de la ciudad, el omnipresente león.
Accedimos al interior de la Basílica, la entrada es gratuíta, bellos mosaicos decoran las paredes y las cúpulas. Pero, el tesoro de la basílica es el Pala d'Oro, un retablo medieval encargado por el dux Pietro Orseolo en el siglo IX, formado por 250 paneles de esmalte sobre plata con piedras preciosas, digno de visitar.


Detalle del mosaico original el Traslado del cuerpo del santo, muestra cómo era la Basílica en el siglo XIII
Detalle de la fachada, a la derecha copia de los caballos traídos de Constantinopla y en lo más alto San Marcos y el león




     Uno de los símbolos de Venecia que se alza en la Plaza es el Campanille, con sus casi cien metros de altura domina el cielo de la ciudad. Su aspecto actual es el mismo que tenía en el siglo XVI y ello a pesar de que en 1902 se vino abajo, pero se reconstruyó con la célebre frase " dónde estaba y cómo era" convirtiéndose en el lema de los meticulosos trabajos.

El Campanille y las dos columnas de granito traídas de Constantinopla como botín de las cruzadas





Vista de la isla de San Giorgio desde la Piazzeta     Caminamos hacia la Piazzeta contigua a la Plaza de San Marcos, aquí era donde los dignatarios y embajadores amarraban sus barcos cuando llegaban a la ciudad , es conocida como Bacino de San Marco. Hoy en día es una de las paradas de góndolas más concurridas de Venecia y desde donde se tienen unas vistas privilegiadas de la isla de San Giorgio, que visitaríamos al día siguiente.
En la Piazzeta se halla otra de las joyas de Venecia el Palacio Ducal, antaño sede del gobierno y residencia del dux, corte de justicia y prisión...durante mucho tiempo fue el único edificio en Venecia que se podía llamar palazzo, otras grandes mansiones se tenían que conformar con el apelativo de ca', la abreviatura de casa en italiano. El palacio goza de un estado de conservación magnífico, con su característica fachada de colores blanco y rosado y con arcadas góticas.
Nos dirigimos a la bella Porta della Carta, la entrada ceremonial del palacio, en la que se reúnen  todas las características del gótico veneciano y en la que se alza la imagen del dux Foscari arrodillado ante el símbolo de Venecia, el león.
Completa la Piazzeta dos columnas de granito, que también formaron parte del botín de las Cruzadas en Constantinopla en el siglo XII. Y en lo más alto una vez más el león y en la otra columna San Teodoro, antiguo patrón de la ciudad.

El Palacio Ducal

Porta della Carta con el dux arrodillado ante el león




La Torre del Reloj    Retomamos la visita a la Piazza de San Marco, maravillados ante tanta belleza, a pesar de las inevitables hordas de turistas. Otro de los atractivos de la Plaza es la Torre del Reloj, de estilo renacentista llama la atención la singularidad  del reloj con los signos del zodiaco y las fases de la luna, sobre un fondo azul.
Hicimos una parada en los cafés con más tradición y solera de Venecia situados en los arcos porticados de la Plaza, el café Florian, inaugurado en 1720 ha sido testigo de animadas tertulias, Lord Byron, Charles Dickens o Rousseau frecuentaban el café. En su interior los salones con sabor añejo evocan épocas pasadas, mientras en la terraza la orquesta amenizaba con una pieza, invitando a turistas y a locales a sentarse con vistas a la magna Plaza, a pesar de la gélida temperatura y los desorbitados precios, a 7 euros el café...
Otro de los cafés de la Piazza es el Lavena, de 1750,  donde nos cautivó la original  lámpara de "mamis" que se encuentra a la entrada.
Finalizamos la visita en el café Quadri, con precios "más modestos" y con salones de estilo art decó, amplios espejos, decoración floral y figuras femeninas.

El Café Florian
La lámpara de "mamis" en el café Lavena
Salón art decó en el café Quadri




    Nos despedimos de la bella Piazza de San Marcos, asomándonos al canal y con el devenir de las góndolas admiramos uno de los puentes más bellos de Venecia, el Puente dei Sospiri de estructura barroca.
Paseando por el barrio de San Marco, visitamos el legendario Gran Teatro La Fenice, uno de los auditorios de ópera más hermosos del mundo. El Teatro se llama así porque fue destruído por un gran incendio en 1838, resurgiendo como el ave fenix a imagen y semejanza del anterior teatro. La visita a su interior no fue posible al encontrarse cerrado al público, 4,50 euros es el precio de la entrada, aún así nos pudimos asomar a la bella escalinata de acceso.

El bello puente dei Sospiri
Imagen del Gran Teatro la Fenice

La bella escalinata de acceso al Gran Teatro





Campo Sant'Angelo    Nuestra siguiente parada en el sestiere de San Marco fue el Campo de Sant' Angelo, la coqueta plaza está rodeada de palacios del gótico veneciano y donde nos detuvimos a observar la curiosa inclinación del campanille de Sant Stefano. La figura de Casanova está vinculada a la plaza de Sant' Angelo, donde el popular personaje hacía de las suyas...
Finalizamos la visita al sestiere en el Campo Manin, otra de las plazas dignas de visitar del barrio, con bellos palacios y presidida por la estatua de Daniele Manin, considerado el artífice de la unificación italiana.

Bellos palacios en Campo Sant'Angelo, a la derecha el campanille inclinado de Sant Stefano

Las góndolas surcando las aguas del canal



Saludos de JD
0
0
0
0No comments yet